LOS MOTES DEL DÓLAR

Uno de los aspectos que más me gusta tratar, como sabéis los que tenéis a bien leerme, es el del impacto del dinero en la cultura e imaginario popular. Algo que está tan presente en nuestras vidas no puede pasar desapercibido en este aspecto, lo que lleva a que una determinada moneda sea conocida entre su población de maneras distintas. Ya tuvimos ocasión de ver anteriormente los innumerables sobrenombres que recibió la peseta en su día, así como la libra esterlina. Hoy me vais a permitir explotar un poco mi lado más pedagógico para comentar los motes que reciben el dólar y sus divisores, algo que podemos comprobar fácilmente en cualquier película o serie de televisión norteamericana (ahora que podemos verlas, gracias a Dios, en versión original). 

Buck: Empezamos con la forma más popular para referirse al dólar, que aquí traducimos hace tiempo como "pavo" y hemos aplicado a nuestra propia moneda. ¿De dónde viene el término "buck"? Parece ser que de época colonial, para lo que hay que retrotraerse hasta al menos el siglo XVIII. Durante esa época, en la que los habitantes de Norteamérica sufrían una escasez crónica de circulante, proliferaron diferentes tipos de dinero-mercancía. Uno de ellos fue la piel de ciervo (deerskin o buckskin) que se intercambiaba por otros bienes. Con el tiempo los diferentes tipos de dinero-mercancía dejaron de utilizarse pero el término "buck" sobrevivió como parte del slang norteamericano (y de otros países de lengua inglesa). 



Curiosamente, la Norteamérica colonial y la China de la Antigüedad tienen un nexo de unión con la piel de ciervo, ya que parece ser que el emperador Wu Di tuvo esta idea en el siglo II a.C. Con fines únicamente recaudatorios, los aristócratas que visitaban la residencia imperial debían quedarse con uno de estos trozos de cuero (de los que no se conserva ningún ejemplar) por la cantidad de 400.000 piezas de cobre. Un claro predecesor del papel moneda, aunque no puede considerarse como tal ya que no tenía muchas posibilidades de circular fuera de palacio. 

Quarter: El apodo escogido para las monedas de 25 centavos no tiene mucho misterio, ya que quarter hace referencia precisamente a eso, a la cuarta parte del dólar. La curiosidad de esta pieza se encuentra en su valor facial, ya que lo habitual en un sistema decimal era optar por la quinta parte de la moneda de referencia, no la cuarta. Esto obedecía a la paridad que en un principio tuvo el dólar con el real de a ocho español (Spanish dollar), la moneda de referencia en las colonias norteamericanas y la mayor parte del mundo durante la segunda mitad del siglo XVIII. Un quarter equivalía así a dos reales exactos, lo que facilitaba mucho a efectos contables y de transacciones. 

Un quarter actual (dcha) comparado con una moneda de dólar
de 1979, apodada "Carter quarter" por su parecido a las de 25 cts.

De hecho, un apodo con el que todavía se conoce a los cuartos de dólar es two-bits (dos trozos), ya que al comienzo de la independencia norteamericana era habitual cortar los Spanish dollars de plata en ocho porciones a modo de pizza para poder contar con divisores. Dos de esos ocho trozos equivalían a un cuarto de dólar. 

Dime: Parece ser que la de 10 centavos fue la primera moneda propiamente emitida por los Estados Unidos. Su mote, hace referencia también a su valor, ya que proviene del latín decimus. Antiguamente se aceptaba la forma disme, vinculada a la lengua francesa, pero con el tiempo se perdió la s (aunque no afectó a la pronunciación: /daim/)

"Dime" de 1940 apodado como "Mercury", pese
a que se trata de una alegoría distinta. 


Nickel: El mote para los cinco centavos no recuerda a su valor sino al material del que están hechos. Es un apelativo más reciente, dado que las primeras monedas de cinco centavos o half dimes (medios dimes) eran también de plata. El níquel se empezó a utilizar para fabricar estas piezas tras la guerra civil de 1861, un momento en que muchas de estas piezas quedaron fuera de la circulación para hacer frente al coste del esfuerzo bélico. En 1883 se optó por una aleación de cobre y níquel que diera un impulso al circulante de bajo valor. Fue tal el impulso que rápidamente fueron conocidas por la población como "nickel", hasta hoy. 

Una expresión popular que sigue utilizándose mucho es "nickel and dime", que sirve para indicar el escaso valor, económico o simbólico, de las cosas (por ejemplo, "a nickel and dime dispute", una discusión irrelevante) 

Penny: la denominación popular de los centavos es la única que mantiene algún nexo con el circulante británico. Pese a que desde el primer momento se escogió el nombre cent para la centésima parte del dólar, las monedas de cobre británicas fueron durante mucho tiempo el referente de cambio de bajo valor en las colonias americanas, pese a su escasez crónica y falsificación masiva. 

Dos pennies de la II Guerra Mundial, uno de acero
(steel penny) y el otro de cobre


Todo esto da una idea bastante aproximada de la consideración que los norteamericanos tenían hacia una y otra moneda: la española como referente absoluto y la británica como idónea para transacciones menores. Y de cómo el dinero, aún después de desaparecer, puede seguir formando parte del imaginario colectivo de todo un país. Después de todo, ¿no seguimos en España utilizando la expresión "no tengo un duro"? 


http://www.todayifoundout.com/index.php/2015/10/pennies-nickels-dimes-quarters-got-names/

https://www.investopedia.com/terms/b/buck.asp

Encyclopedia of Money, by Larry Allen, ABC-Clio Inc. Santa Barbara, California 1999

Comentarios

  1. Muy instructiva la entrada,desconocía que el dólar tenía todos estos "motes"un cordial saludo José Ramón

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    1. Muchas gracias Adolfo, hoy ha salido mi faceta de profesor de inglés, que es como me gano la vida ahora. Un saludo,

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