jueves, 30 de septiembre de 2021

EL MOHUR DE NEPAL

Cuando llevas cierto tiempo escribiendo en un blog, no es habitual encontrar problemas para escoger temas que puedan resultar interesantes. En mi caso además, el epígrafe "Curiosidades Numismáticas" es lo suficientemente ambiguo para que puedan tener cabida diferentes temáticas dentro de la numismática y la notafilia. No obstante, siempre puedes dar con alguna entrada que de alguna manera se te resiste. Es el caso de la dedicada a la moneda de hoy, el mohur de Nepal. Tan interesante como atractiva, y de un gran valor histórico por la tradición que representa, siempre me ha resultado complicado encontrar información fiable al respecto. Afortunadamente, creo que hoy puedo ofrecer unas pinceladas que sirvan para describirla y situarla en su contexto histórico. Y si me dejo algo, siempre podré desarrollarlo en futuras entradas, como me ha ocurrido otras veces.  

Lo interesante del mohur es que es una de esas monedas que, además de su innegable atractivo visual representa las diferentes tradiciones numismáticas del norte del subcontinente indio, manteniéndolas nada menos que hasta principios del siglo XX. El mohur nació a mediados del siglo XVI, un momento en que la zona que cubre el actual Nepal (valle de Katmandú) estaba dividida en tres reinos: Katmandú, Bhatgaon y Patan. En los inicios de la era Mughal, Mahendra Malla, rey de Katmandú (1566), visitó al emperador en Delhi consiguiendo el permiso para acuñar su propia moneda de plata. Posteriormente suscribió un acuerdo con Tibet para garantizar el aprovisionamiento de plata a cambio de acuñar la moneda de este reino. Esto fue significativo, ya que no solo garantizaba la emisión de moneda sino también una fuente de ingresos sostenida. 

Anversos de 1 y 1/2 mohur de plata. El diseño de la moneda de 
la izquierda, con su recuadro central, viene de patrones musulmanes
anteriores. Ambas tienen un tridente en el centro, símbolo de Shiva. 


Las primeras monedas de Nepal siguieron el patrón de las monedas de plata de del norte de India, copiando el cuadrado central del anverso y las leyendas arábigas, solo que colocadas del revés. Se trataba de tangkas, de unos 10 g. de peso siguiendo los patrones estéticos de las monedas musulmanas de Delhi o Bengal. En muchos casos se recurrió a la simple imitación de estas monedas incluyendo leyendas en pseudo-árabe o pseudo-persa, pero pronto se incluyó la escritura nagari, que a la postre perduraría.  

Alrededor de un siglo después, a mediados del XVII, se llevó a cabo una reforma monetaria en la que se redujeron las piezas de plata a la mitad de peso (5,4 g.) pasando a denominarse mohur. En el mohur se incluía en el anverso el nombre del soberano bajo cuyo mandato se acuñaba así como la fecha de su acceso al trono. Los reversos contenían por lo general simbología variada relacionada con el hinduismo e inscripciones alusivas al reinado o a motivos religiosos, lo que dota a estas piezas de gran diversidad y versatilidad. Dado que era importante emitir una moneda aceptable en el norte de India se elaboraron piezas con motivos similares a las monedas de plata de la dinastía mughal, y siempre desprovistas de imágenes antropomórficas para no ofender a los seguidores del Islam. No obstante, en muchos casos incluían motivos relacionados con el hinduismo como  tridentes (en alusión a Shiva), o chakras. La variedad de diseños en los mohur de oro y plata de esta época es realmente asombrosa. Podemos encontrar verdaderas curiosidades como piezas que incorporaban en sus diseños yantras, representaciones geométricas de deidades o del cuerpo humano que sólo los hinduistas podían descifrar. Para hacernos una buena idea de esta variedad, recomiendo echar un vistazo a este catálogo ilustrado en pdf: https://storage.spink.com/source/Docs/NepalBrochure.pdf

Reversos de las monedas, ambas con una espada en el centro. 
El diseño floral de la moneda de mohur recuerda a los tangkas de Tibet. 

No cabe duda de que fue durante la dinastía Malla el momento en que no solo se sentaron las bases del mohur de plata, sino que además se hizo gala de una enorme creatividad en los diseños, a lo que contribuían las divisiones existentes entre los diferentes reinos de la zona. Estas divisiones terminaron a mediados del siglo XVIII con el acceso de la dinastía Shah al trono en 1768. Prithvi Narayan Shah, fundador de esta dinastía, retuvo el sistema monetario existente con la plata como metal principal pero devaluó el cambio de las monedas emitidas por la dinastía Malla para que poco a poco fueran desapareciendo de la circulación. 

Como novedad, bajo el nuevo reinado se incorporó la fecha de emisión de la moneda en lugar de la del acceso al trono y se introdujeron piezas de doble mohur que coincidieran en dimensiones con la rupia. Las inscripciones se mantuvieron en nagari, y se incorporaron una serie de símbolos de forma permanente en el anverso de las monedas. Los soberanos de la dinastía Shah se consideraban encarnaciones del dios Vishnu, lo que llevó a incluir la representación del chakra (disco o rueda), gada (martillo), shankha (concha o caracola) y padma (flor de loto). 

Anverso de la moneda de 1 mohur. Los símbolos hinduistas
aparecen a izquierda y derecha (fuera del recuadro)


Las piezas que tengo el placer de compartir muestran toda esta simbología, y son posteriores a este reinado: todo indica que de finales del siglo XIX, emitidas bajo Prithvi Vir Vikham Shah (1881-1911). Sus respectivos reversos, además de la leyenda en nagari, reflejan una espada en el centro, emblema de soberanía, rodeada de un diseño floral muy similar al de los tangkas tibetanos. Pese a que se trata de las últimas piezas con este diseño, ya que poco después se abandonaron los patrones establecidos en el siglo XVI, nos dan una idea de la estabilidad de la que gozó el mohur durante su dilatada existencia: su peso es exactamente de 5,4 g (1 mohur) y 2,7 g. (1/2 mohur)

No ha sido sencillo, como indicaba más arriba, escribir sobre el mohur pero espero haber podido ofrecer al menos una introducción que sirva para adentrarnos más en el estudio de esta moneda. Sin duda lo merece por su historia, su calidad y su belleza. 

The Collection of Nepal Coins and Medals. Property of the Late Nicholas Rodhes - Spink

The Coinage of Nepal, by E.H. Walsh, en The Journal of the Asiatic Society of Great Britain and Ireland (Jul. 1908)

Early World Coins & Early Weight Standards, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009

https://en.wikipedia.org/wiki/History_of_Nepal

https://en.wikipedia.org/wiki/Coinage_of_Nepal


sábado, 18 de septiembre de 2021

LOS MOTES DEL DÓLAR

Uno de los aspectos que más me gusta tratar, como sabéis los que tenéis a bien leerme, es el del impacto del dinero en la cultura e imaginario popular. Algo que está tan presente en nuestras vidas no puede pasar desapercibido en este aspecto, lo que lleva a que una determinada moneda sea conocida entre su población de maneras distintas. Ya tuvimos ocasión de ver anteriormente los innumerables sobrenombres que recibió la peseta en su día, así como la libra esterlina. Hoy me vais a permitir explotar un poco mi lado más pedagógico para comentar los motes que reciben el dólar y sus divisores, algo que podemos comprobar fácilmente en cualquier película o serie de televisión norteamericana (ahora que podemos verlas, gracias a Dios, en versión original). 

Buck: Empezamos con la forma más popular para referirse al dólar, que aquí traducimos hace tiempo como "pavo" y hemos aplicado a nuestra propia moneda. ¿De dónde viene el término "buck"? Parece ser que de época colonial, para lo que hay que retrotraerse hasta al menos el siglo XVIII. Durante esa época, en la que los habitantes de Norteamérica sufrían una escasez crónica de circulante, proliferaron diferentes tipos de dinero-mercancía. Uno de ellos fue la piel de ciervo (deerskin o buckskin) que se intercambiaba por otros bienes. Con el tiempo los diferentes tipos de dinero-mercancía dejaron de utilizarse pero el término "buck" sobrevivió como parte del slang norteamericano (y de otros países de lengua inglesa). 



Curiosamente, la Norteamérica colonial y la China de la Antigüedad tienen un nexo de unión con la piel de ciervo, ya que parece ser que el emperador Wu Di tuvo esta idea en el siglo II a.C. Con fines únicamente recaudatorios, los aristócratas que visitaban la residencia imperial debían quedarse con uno de estos trozos de cuero (de los que no se conserva ningún ejemplar) por la cantidad de 400.000 piezas de cobre. Un claro predecesor del papel moneda, aunque no puede considerarse como tal ya que no tenía muchas posibilidades de circular fuera de palacio. 

Quarter: El apodo escogido para las monedas de 25 centavos no tiene mucho misterio, ya que quarter hace referencia precisamente a eso, a la cuarta parte del dólar. La curiosidad de esta pieza se encuentra en su valor facial, ya que lo habitual en un sistema decimal era optar por la quinta parte de la moneda de referencia, no la cuarta. Esto obedecía a la paridad que en un principio tuvo el dólar con el real de a ocho español (Spanish dollar), la moneda de referencia en las colonias norteamericanas y la mayor parte del mundo durante la segunda mitad del siglo XVIII. Un quarter equivalía así a dos reales exactos, lo que facilitaba mucho a efectos contables y de transacciones. 

Un quarter actual (dcha) comparado con una moneda de dólar
de 1979, apodada "Carter quarter" por su parecido a las de 25 cts.

De hecho, un apodo con el que todavía se conoce a los cuartos de dólar es two-bits (dos trozos), ya que al comienzo de la independencia norteamericana era habitual cortar los Spanish dollars de plata en ocho porciones a modo de pizza para poder contar con divisores. Dos de esos ocho trozos equivalían a un cuarto de dólar. 

Dime: Parece ser que la de 10 centavos fue la primera moneda propiamente emitida por los Estados Unidos. Su mote, hace referencia también a su valor, ya que proviene del latín decimus. Antiguamente se aceptaba la forma disme, vinculada a la lengua francesa, pero con el tiempo se perdió la s (aunque no afectó a la pronunciación: /daim/)

"Dime" de 1940 apodado como "Mercury", pese
a que se trata de una alegoría distinta. 


Nickel: El mote para los cinco centavos no recuerda a su valor sino al material del que están hechos. Es un apelativo más reciente, dado que las primeras monedas de cinco centavos o half dimes (medios dimes) eran también de plata. El níquel se empezó a utilizar para fabricar estas piezas tras la guerra civil de 1861, un momento en que muchas de estas piezas quedaron fuera de la circulación para hacer frente al coste del esfuerzo bélico. En 1883 se optó por una aleación de cobre y níquel que diera un impulso al circulante de bajo valor. Fue tal el impulso que rápidamente fueron conocidas por la población como "nickel", hasta hoy. 

Una expresión popular que sigue utilizándose mucho es "nickel and dime", que sirve para indicar el escaso valor, económico o simbólico, de las cosas (por ejemplo, "a nickel and dime dispute", una discusión irrelevante) 

Penny: la denominación popular de los centavos es la única que mantiene algún nexo con el circulante británico. Pese a que desde el primer momento se escogió el nombre cent para la centésima parte del dólar, las monedas de cobre británicas fueron durante mucho tiempo el referente de cambio de bajo valor en las colonias americanas, pese a su escasez crónica y falsificación masiva. 

Dos pennies de la II Guerra Mundial, uno de acero
(steel penny) y el otro de cobre


Todo esto da una idea bastante aproximada de la consideración que los norteamericanos tenían hacia una y otra moneda: la española como referente absoluto y la británica como idónea para transacciones menores. Y de cómo el dinero, aún después de desaparecer, puede seguir formando parte del imaginario colectivo de todo un país. Después de todo, ¿no seguimos en España utilizando la expresión "no tengo un duro"? 


http://www.todayifoundout.com/index.php/2015/10/pennies-nickels-dimes-quarters-got-names/

https://www.investopedia.com/terms/b/buck.asp

Encyclopedia of Money, by Larry Allen, ABC-Clio Inc. Santa Barbara, California 1999

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