viernes, 18 de octubre de 2013

DINERO DE EMERGENCIA PORTUGUÉS

Con el tiempo que llevo publicando entradas en este blog (algo más de año y medio) ya iba siendo hora de dedicarle una entrada a nuestro vecino más cercano en términos no solo geográficos sino también históricos y culturales: Portugal. Al preparar la entrada de hoy me he dado cuenta de lo increíble que resulta que conozcamos (al menos así me pasa a mí) tan poco sobre un país que, en muchos sentidos, ha tenido una historia paralela a la nuestra.


El siglo XX es una muestra de este paralelismo. A principios del siglo, dejó de lado la monarquía para poner en práctica la experiencia republicana. Las dificultades económicas de los años 20-30 y sus consiguientes conflictos sociales desembocaron en un régimen autoritario de tipo corporativista (inspirado en los regímenes fascistas del momento) que duró más de 40 años. A mediados de la década de 1970 experimentó una transición pacífica a la democracia y perdió sus últimas colonias africanas. Diez años después consiguió ingresar en la Comunidad Económica Europea, más adelante la UE. ¿Os suena esta historia?


Por supuesto, existen matices importantes. Nuestra abolición de la monarquía fue 20 años posterior (y no definitiva, como bien sabemos), y Portugal no pasó por una traumática guerra civil, aunque sí hizo frente durante décadas a una tan sangrante como inútil guerra colonial en África. Su transición a la democracia en 1974 se enmarcó dentro de un proceso revolucionario incruento, mientras que la nuestra fue dirigida “desde arriba” por las élites políticas del momento. Existe otra diferencia no menor, que es la que hoy da sentido a esta entrada, y es que Portugal, a diferencia de España, sí participó de forma activa en la I Guerra Mundial.


Tradicionalmente Portugal ha estado fuertemente vinculado a Gran Bretaña. Esta alianza se hizo patente tras el estallido de la guerra en Europa en 1914. El gobierno portugués realizó una incautación de barcos alemanes atracados en puertos portugueses, lo cual provocó el inicio de hostilidades con Alemania en 1916. Los escenarios en los que participó Portugal fueron el europeo, con el envío de tropas a Francia, y África, en aquellas zonas donde compartía frontera con las colonias alemanas: Mozambique-Tanzania en el este y Angola-Namibia en el oeste, utilizando la terminología actual. Las pérdidas sufridas por los portugueses pueden considerarse pequeñas comparadas con las que pudieran sufrir franceses o rusos, por ejemplo, pero para un país de estas características (pequeño en territorio y población, con una economía predominantemente agraria), el coste militar y humano de su participación en la Gran Guerra fue altísimo, sobre todo si se compara con las escasas (o nulas) compensaciones recibidas al finalizar ésta. Durante los años posteriores a la guerra, la economía portuguesa se encontró al borde del colapso, lo que trajo consigo inestabilidad política (en forma de golpes de estado y gobiernos autoritarios) y conflictividad social.

En este contexto de crisis financiera y escasez de dinero circulante se autorizó a entidades públicas y privadas a emitir cédulas o billetes propios, canjeables por dinero oficial, con el fin de dar un pequeño impulso a las economías locales. Los que presento hoy aquí deben ser de alrededor de 1920 (no aparece fecha) y guardan muchas similitudes en tamaño y diseño con sus contemporáneos notgeld o los billetes de la Guerra Civil española. Fueron emitidos por el hospital de San José, una institución benéfica de Arcos de Valdevez, localidad del norte situada en el distrito de Viana do Castelo cerca de la frontera con España. Llama la atención la leyenda que aparece en el reverso, “se es amigo do bem, inutilisa esta cedula” (“si eres amigo del bien, destruye este vale”) que invita al portador a hacer un donativo indirecto al hospital mediante la no reutilización o canjeo del billete.



Lo mejor de todo es que estos billetes locales me han animado a informarme más y repasar acerca de la historia reciente de Portugal, un país en el que uno siempre se siente como en casa, y del que sorprende comprobar a veces lo poco que sabemos de él. Por paradójico que parezca, hay veces que la cercanía puede alejar…

De la Torre, H. & Sánchez Cervelló, J. Portugal en el siglo XX, Ediciones Istmo S.A. Madrid 1992

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Translate