lunes, 30 de marzo de 2020

EL VALOR FACIAL EN LA MONEDA CHINA

¿Las primeras monedas con valor facial?
En Europa, no en el mundo (follis de Justino II, s. VI)
Durante este tiempo de obligado confinamiento tenemos afortunadamente más tiempo para reflexionar. En casos como el mío puedo darle alguna vuelta a artículos anteriores, como el último en el que tuve ocasión de describir una de las mayores novedades aportadas por la moneda bizantina, que no fue otra que incluir el valor facial del circulante de cobre en el reverso, utilizando diferentes letras. A ojos occidentales esto puede parecer un avance, un paso más en la evolución numismática que mucho tiempo después se generalizaría en los sistemas monetarios europeos. Para los habitantes del mundo chino, sin embargo, esto no habría supuesto ninguna novedad dado que el estado de Qi al noroeste ya lo había puesto en práctica mucho antes en sus monedas. 

La numismática china posee una notable coincidencia con la europea: su fecha de origen. Las primeras monedas-azada chinas surgen más o menos al mismo tiempo que las estáteras de Lydia en Asia Menor, alrededor de los siglos VII-VI a.C. No obstante, las coincidencias no van mucho más allá. Las primeras monedas chinas, con sus curiosas formas de azadas, cuchillos o cauríes, imitaban objetos seguramente utilizados como forma de pago mucho tiempo atrás. Además, y esto es especialmente relevante, se trataba de un circulante casi exclusivamente basado en el cobre, lo que le dotaría durante siglos de un carácter marcadamente fiduciario. Al no tener un alto valor intrínseco, el valor de las monedas en el mundo chino será exclusivamente aquél que le confieran las autoridades emisoras, sin importar su peso o contenido metálico. 

El momento en el que surge la moneda en China, entendida ésta como una pieza metálica emitida y validada por una autoridad, destinada a facilitar el pago de bienes y servicios y circular en un determinado ámbito geográfico, se produce durante la transición entre los periodos conocidos como “Primaveras y Otoños” (771 a.C. – 479 a.C.) y  “Reinos Combatientes” (479 a.C. – 221 a.C.). Este medio milenio se caracteriza por una progresiva decadencia y disolución del poder de la dinastía Zhou, de carácter marcadamente feudal y descentralizado, en el que el emperador es propietario nominal de todas las tierras debiéndole lealtad una nobleza que ejerce su propio poder de forma efectiva sobre sus territorios y áreas de influencia. Al mismo tiempo y como consecuencia de lo anterior, el mundo chino clásico presencia el ascenso de una serie de reinos que se enfrentarán entre sí de forma constante en un complejo juego de alianzas y contrapesos con el fin de afirmar su supremacía sobre los demás. Pese a que puede parecer que fue un periodo convulso, se produjeron en estos reinos y estados notables avances en cuanto a procesos de urbanización y desarrollo del comercio, factores decisivos que explican en gran medida la necesidad de contar con un instrumento como la moneda. 

Los "Reinos Combatientes" (Cast Chinese Coins, D. Hartill)
Este surgimiento de la moneda en Asia oriental no fue ni mucho menos uniforme. Si echamos un vistazo al mapa de la derecha, las monedas-azada dominaron los reinos de la llanura central (Zhou, Lu, Song o Wei) mientras que las monedas-cuchillo se impusieron en los estados del norte, muy notablemente en Yan y Qi. Este último, situado en lo que hoy es hoy la provincia de Shandong, logró un avanzado nivel de desarrollo gracias al comercio de la sal, el pescado, las sedas y los metales, así como a su dominio de la metalurgia del hierro. 

Si bien las evidencias arqueológicas demuestran que las monedas-azada (bu 布) encontraron gran aceptación en lugares más allá de la llanura central, no ocurrió lo mismo con las monedas-cuchillo (dao 刀), cuya circulación fue más limitada geográficamente. Las primeras monedas-cuchillo de los reinos de Qi y Yan de los siglos IV-III a.C. medían alrededor de 15-16 cm y pesaban aproximadamente 14 g. Presentaban un filo curvo terminado en punta, con un mango decorado con surcos y rematado por un anillo. Las inscripciones que las diferenciaban de los cuchillos corrientes eran por lo general menos variadas que las de sus contemporáneas bu del sur, dominado por numerales, signos cíclicos y distintos bienes como cordero o pescado. Se componían mayoritariamente de cobre, pero en menor proporción que las monedas-azada, alrededor de 60-70 %, con una mayor cantidad de plomo. 

Las monedas-cuchillo emitidas por el reino de Qi merecen un lugar especial en la historia del dinero chino ya que formaban parte de un sistema monetario que podría calificarse como "nacional", en palabras de François Thierry (Les Monnaies de la Chine Ancienne, 2017). El sistema monetario de Qi era totalmente fiduciario y centralizado, con unas unidades monetarias que expresaban valores faciales independientemente de sus dimensiones, peso o contenido metálico. Sus dao principales, de alrededor de 18 cm y un peso de 45-50 g. expresaban en el reverso  un valor de 30 yi, siendo el yi una medida equivalente a una doble ligadura de cauries. Complementando estas monedas de mayor valor, se emitieron monedas redondas con agujero central de 6, 4 y 1 yi, sin que exista ninguna correlación entre su valor facial y sus pesos y tamaños. Los anversos de los dao, por su parte, contenían, además de alusiones a su lugar de emisión, los caracteres fa hua (法化), que pueden traducirse como “moneda legal". 


Monedas de 4 y 6 hua de Qi (Les Monnaies de la Chine Ancienne, F. Thierry)
s. III a.C. El numeral es el carácter de la izquierda, hua el de la derecha

Tal y como señala Thierry, las piezas redondas de un yi pesaban alrededor de 2,5 g, las de 4 yi de 5 a 6 g. las de 6 yi, de 6 a 9 g. Los grandes cuchillos de 30 yi podían pesar entre 45 y 50 g. Por tanto, no solo no existía uniformidad en el peso de las monedas, sino que tampoco podía encontrarse una correlación  entre sus pesos y valores faciales. Un sistema fiduciario en toda regla, en el que los valores faciales venían expresados con numerales chinos, tal y como podemos apreciar en la imagen: 1, 4  y 6 六. 

La inclusión del valor facial con numerales será una constante en la emisión de moneda en el lejano oriente. El emperador Wang Mang, a principios del siglo I d.C. lo llevó a la práctica con su controvertida reforma monetaria y durante el siglo III distintos reinos surgidos tras la caída de la dinastía Han repetirán esta medida, en un contexto de clara decadencia monetaria. Aún así, tuvo lugar cientos de años antes de que los enormes bronces bizantinos mostraran su valor facial. Poco podía sospechar el emperador Anastasio que esta idea ya se les había ocurrido a los habitantes de un mundo del que prácticamente no había oído hablar.   





Les Monnaies de la Chine Ancienne, F. Thierry, Les Belles Lettres, Paris 2017



Cast Chinese Coins, A Historical Catalogue, D. Hartill, Trafford 2005

Early World Coins & Early Weight Standards, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009

Ceinos, P. “Historia Breve de China”, Sílex Ediciones S.L. Madrid, 2006



miércoles, 11 de marzo de 2020

HOMENAJES NUMISMÁTICOS: MACEDONIA

Hace poco tuve la suerte de encontrarme con un billete que rinde homenaje a la numismática bizantina, una especialidad por la que siento especial aprecio ya que refleja como ninguna otra la evolución de la moneda antigua a la medieval en el continente europeo. En otras ocasiones he manifestado la importancia de que se preste la merecida atención a la moneda bizantina, siempre a la sombra de otras tradiciones mucho más vinculadas a España como la romana y la árabe. Sería extraño que desde nuestro país, en el que la presencia bizantina fue testimonial, se recordaran piezas como los follis, sólidos o aspron trachy, pero no tanto si miramos un poco más hacia el este. En el caso que hoy nos ocupa no se trata de los grandes depositarios del legado del Imperio Romano de Oriente, Grecia y Turquía, sino de un país del que no sabíamos prácticamente nada hasta hace poco: Macedonia del Norte.

Billete macedonio de 50 denar de 2018, con el follis de cobre bizantino
bajo el arco de la iglesia de San Panteleimon en Skopje (s. XII) 

Pese a que su nombre puede evocar grandes imperios de la Antigüedad, la verdad es que la moderna República de Macedonia del Norte solo ocupa una pequeña parte de la región histórica de Macedonia. Su posición central en la península balcánica, en mitad de antiguas rutas que conectaban el Danubio con el Mar Egeo y el Mar Negro con el Adriático, la ha convertido en un cruce de caminos entre distintos pueblos y culturas, principalmente eslavos pero también albaneses, turcos, gitanos y valaquios (estos últimos vinculados a la cultura rumana). Desde la caída del Imperio Romano formó parte de los dos imperios que dominaron el Mediterráneo Oriental, el bizantino y el otomano, pero siempre fue tierra fronteriza con los reinos eslavos que presionaban hacia el sur. Es esta riqueza cultural precisamente uno de los atributos de los que presume este joven país, de un tamaño similar a la Comunidad Valenciana y poco más de dos millones de habitantes.

Como podemos apreciar, el billete de 50 denar hoy no es solo un homenaje numismático a Bizancio, sino a su cultura en general. La moneda escogida, que además forma parte del logo del Banco Nacional de la República de Macedonia del Norte, es el reverso de un follis de la segunda mitad del siglo VI, muy probablemente emitido bajo el reinado de Justino II (565-578). Es curioso que Macedonia del Norte haya escogido esta pieza en concreto, pues data del momento en que los Balcanes comenzaron a perder sus lazos con Constantinopla. El emperador Justiniano, tío y predecesor de Justino, dejó un imperio extenso en términos geográficos anexionando Italia, Cartago y el sureste de Hispania pero débil en términos económicos y sociales. Esta debilidad se hizo patente durante las décadas que siguieron a su muerte ante los ataques de pueblos vecinos del norte (lombardos y ávaros) y del este (Imperio Persa). Al centrarse los sucesores de Justiniano en la defensa frente a los persas descuidaron el flanco balcánico, por el que fueron penetrando sin control y asentándose progresivamente diferentes pueblos, principalmente eslavos. 

Imagen del arcángel San Gabriel en el reverso del billete
(detalle del fresco del altar de la iglesia de San Jorge en Kurbinovo)

Pese al debilitamiento de este vínculo, la herencia cultural bizantina está muy presente en Macedonia del Norte. El follis, moneda de cobre de algo más de 30 mm. y unos 17 grs. de peso es una pieza muy representativa por diferentes motivos. Formó parte de la reforma monetaria del emperador Anastasio, primer emperador romano de oriente que llegó al poder tras la caída de occidente en el año 476. Esta reforma iba encaminada entre otras cosas a reforzar el circulante de cobre, que había degenerado en piezas tan diminutas como irrelevantes durante todo el siglo V (los nummus). Tras la reforma el sistema quedó de la siguiente manera: 

Piezas de oro: 
1 sólido = 2 semis = 3 tremis

Piezas de plata
12 miliarense o 24 siliqua equivalían a un sólido de oro

Piezas de cobre
180 follis equivalían a un sólido de oro
1 follis = 40 nummus  (por tanto 7.200 nummus equivalían a un sólido)

Las piezas de cobre que se emitieron a partir de este momento añadieron una peculiaridad no vista anteriormente en las monedas occidentales: su valor facial, expresado en letras: 

Follis: M (40 nummus)
Medio follis: K (20 nummus)
El follis aparece incluso
como elemento de seguridad

Cuarto de follis: I (10 nummus)
Octavo de follis: E (5 nummus)

Pese a que la inclusión del valor facial en una moneda puede considerarse algo revolucionario, no debemos olvidar que nos debemos referir a Europa únicamente, pues es algo que en China ya se había hecho varios siglos atrás. Concretamente, el estado de Qi en el norte emitió monedas con su valor facial expresado en numerales alrededor de los siglos III y II a.C., es decir, durante la época de las guerras púnicas en occidente. 

El nuevo circulante de cobre puesto en marcha por el emperador Anastasio fue mantenido y mejorado por sus sucesores. A partir de la época de Justiniano se añadió en el reverso el año de reinado, lo que facilita enormemente a los estudiosos y coleccionistas de la actualidad establecer su fecha de emisión. El follis que usa como insignia el Banco Nacional de Macedonia del Norte lleva el numeral romano V a la derecha y la palabra ANNO a la izquierda, lo que indica que, si se trata de una moneda emitida durante el reinado de Justino II, correspondería al año 569-70. La A mayúscula que aparece debajo de la M indicaría el número de oficina o ceca donde fue emitida, y la abreviatura del exergo NIKO indica la ciudad: Nicomedia (en la actualidad Izmit, cerca de Estambul)

Aunque sin duda mucho más austeras que sus predecesoras romanas, las monedas bizantinas ofrecen valiosa información sobre su valor y el lugar y fecha de acuñación, que a veces podemos ver por partida doble en reacuñaciones, muy habituales en este tipo de monedas. Aunque posteriormente el follis perdiera peso y tamaño los grandes bronces fueron una constante durante la dilatada existencia del Imperio Romano de Oriente, lo que da una idea del alcance de la reforma monetaria de Anastasio. De hecho, y a diferencia de lo que ocurrió en el el resto de Europa y en el mundo musulmán, donde regía un patrón monetario de plata, Bizancio mantuvo de hecho un sistema bimetálico oro-cobre, en el que las monedas de plata eran testimoniales. 

El follis bizantino fue por tanto mucho más que una moneda de cobre: estableció un modelo y un estilo que Constantinopla mantuvo (o intentó mantener) durante siglos, siendo de los pocos grandes bronces que circularon durante la Edad Media. No es extraño que Macedonia del Norte haya querido rendirle este homenaje. 
  

Byzantine Coins and Their Values, by David R. Sear, second edition, revised and enlarged, Spink 2006
https://www.britannica.com/place/North-Macedonia
http://www.nbrm.mk/dizajn-na-novite-polimerni-banknoti-en.nspx

domingo, 16 de febrero de 2020

LOS REALES DE MORELOS

José María Morelos en un peso de 1948
Como aficionado y coleccionista de numismática puedo afirmar sin temor a equivocarme que si realmente existen unas piezas con Historia (con mayúsculas) son las de necesidad. Es cierto que por su naturaleza la moneda de necesidad no suele gozar de una gran belleza estética ni de calidad en su diseños. No obstante, al haberse producido en tiempos de crisis puede reflejar momentos realmente interesantes de la Historia de la Humanidad, como guerras y revoluciones que para bien o para mal dieron pie a cambios significativos. Además, su peor calidad y menor valor intrínseco garantiza en buena medida que, de acuerdo con la ley de Gresham (que, muy básicamente explicada, indica que la moneda "mala" desplaza a la "buena") fueron piezas que circularon de forma extensa entre la población, un hecho que muchos coleccionistas valoramos especialmente. Los reales mejicanos de hoy, de tosquedad bizantina aunque acuñados hace poco más de 200 años, son un buen ejemplo de ello. 

A principios del siglo XIX se daban en Méjico las condiciones perfectas para el estallido de una revolución. Considerada la colonia más rica del imperio ultramarino español y por tanto la que más ingresos reportaba, las desigualdades sociales y económicas dentro de su territorio eran extremas. La gran mayoría de indígenas y mestizos vivía en condiciones de total servidumbre y desposeída de todo tipo de derechos. La población criolla, aunque podía ser considerada como la élite mayoritaria local, desarrolló  un cierto resentimiento hacia  los españoles, normalmente mejor posicionados en el comercio internacional y la función pública. Las haciendas, base de la riqueza económica de los criollos, estaban expuestas a continuas crisis agrarias que mermaban unos ya de por sí limitados ingresos y hacían empeorar aún más las condiciones de los grupos sociales más desfavorecidos, dependientes del trabajo en el campo.

Todos estos problemas importaban muy poco a la metrópoli, más interesada en la obtención de recursos financieros y naturales del virreinato de Nueva España para costear sus campañas contra Inglaterra que en mejorar las condiciones de vida de la población autóctona, criollos incluidos. Solo era necesario esperar el momento propicio, que llegaría en 1808 tras la invasión napoleónica y la consiguiente sensación de confusión y vacío de poder que reinaron en todo el territorio español, no solo peninsular. 

Anverso de moneda fiduciaria de un real, con el monograma de Morelos en la parte superior

José María Morelos (1765-1815) fue un claro exponente de los conflictos latentes y el descontento que caracterizaban al Méjico de los primeros años del siglo XIX. Hijo de padre de ascendencia indígena y madre criolla, compaginó su carrera sacerdotal con inquietudes revolucionarias tras hacerse cargo de varias de las parroquias más empobrecidas del país. No dudó en ponerse a las órdenes de otro célebre párroco, Manuel Hidalgo, tras el conocido como "grito de Dolores" liderando las fuerzas insurgentes en el sur del país en 1810. Tras formar un ejército digno de tal nombre pudo apuntarse notables éxitos en sus campañas frente a las fuerzas realistas, como la toma de Oaxaca en 1812. 

En un momento en que las diferentes facciones insurgentes debatían sobre cuál debía ser la relación de Méjico con España, Morelos defendía la independencia total, al considerar que el trato siempre había sido injusto y desigual. Su nacionalismo poseía unos claros tintes sociales y religiosos, pues apelaba tanto a reformas sociales como a la defensa a ultranza de la fe católica. Promovió la abolición de la esclavitud, los derechos de la población indígena y la reforma agraria, mientras que se esforzaba en mantener el orden y la disciplina en las zonas bajo su control, sabedor de que la sensación de anarquía le restaría apoyo social. 
Reverso de la moneda de real de Morelos, con la palabra SUD bajo arco y flecha

La emisión de moneda fiduciaria puede enmarcarse dentro de estos intentos por mantener el orden y la estabilidad económica. Ante la escasez de plata, que en tiempos de crisis e incertidumbre tiende a atesorarse como valor seguro o a destinarse íntegramente al esfuerzo bélico, Morelos decidió poner en marcha en las zonas bajo su control moneda fiduciaria, es decir, promesas de pago canjeables por su valor en plata u oro una vez triunfase la revolución. Se trataba de piezas de cobre de diferentes valores (8, 2, 1 y medio real) emitidas de forma un tanto precaria, como podemos constatar en la imagen. Esta moneda de un real reproduce en su anverso el monograma de Morelos consistente en las letras M-O-S junto con su valor facial y el año de acuñación, que puede adivinarse como 1812. El reverso refleja la palabra SUD coronada por un arco y una flecha que apunta al norte, alusiva a las campañas militares contra las fuerzas realistas. Esta simplicidad en el diseño, y su relativa uniformidad en la zona de circulación, hace que hoy en día sea difícil identificar la ceca concreta en la que estas monedas fueron acuñadas. 

A partir de 1813, a medida que España se libraba del yugo francés, los reveses militares y la desunión entre los revolucionarios pusieron a Morelos a la defensiva. La constitución del llamado Congreso de Chilpancingo trató de establecer un órgano legislativo operativo en la zona revolucionaria, y aunque aprobó importantes medidas como la abolición de la esclavitud, la igualdad de todos los mejicanos sin distinción de clases o la declaración formal de independencia, se vio constantemente hostigado por las fuerzas realistas. Fue precisamente en defensa del Congreso el momento en que Morelos fue capturado y posteriormente ejecutado en 1815. 

La independencia tendría que esperar unos años pero no muchos. Curiosamente, se produjo en la década de 1820 como reacción a la revolución liberal que tuvo lugar en España tras el pronunciamiento de Rafael Riego, cuyas medidas fueron percibidas como una amenaza sobre las clases dominantes. Para entonces José María Morelos ya formaba parte de la Historia de su país como una figura clave en los primeros pasos para su emancipación así como en la defensa de los más desfavorecidos.  


Sobre la independencia de Méjico y José María Morelos: 
Lynch, J. Las Revoluciones Hispanoamericanas 1808-1826, Ariel Historia, Barcelona 1976 
https://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/morelos.htm

Sobre los reales fiduciarios: 
http://blognumismatico.com/2018/10/02/15082/
http://www.anterior.banxico.org.mx/divulgacion/billetes-y-monedas/6--historia-moneda-del-billet.html#MonedadeMorelos

sábado, 1 de febrero de 2020

DINERO DE PIEDRA

Durante los ocho últimos años y más de 250 entradas ha pasado por aquí todo tipo de dinero curioso y peculiar: caparazones de moluscos, clavos, telas, frutos, bienes de consumo más o menos demandados… era cuestión de tiempo que algo tangible, resistente y transportable como la piedra apareciera también, y hoy ha llegado el día. Eso sí, os aviso que no se trata de un objeto fácil de coleccionar por dos razones principalmente. Una es su lejanía geográfica, pues proviene de Micronesia, un lugar bastante poco accesible para los europeos. La otra son sus grandes dimensiones, pues algunas de estas primitivas monedas han llegado a superar los 3,5 metros de diámetro y las cuatro toneladas de peso. Una imagen vale más que mil palabras: 

Rueda fei de la isla de Yap de aprox. 2,5 m de diámetro
(fuente: wikipedia

Aunque los orígenes de estas impresionantes ruedas son inciertos, se sabe que los habitantes de la isla de Yap en las Islas Carolinas del Pacífico utilizaron esta forma de intercambio conocida localmente como rai o fei durante siglos. Se trataba de discos de piedra caliza con un agujero central redondo cuyo tamaño podía oscilar entre unos pocos cm. y los más de tres metros mencionados, con un grosor que llegaba a alcanzar el medio metro en los ejemplares más grandes. El material no era local, un hecho que explica en parte el valor que se daba al dinero fei, sino que tenía que ser transportado desde Palau a más de 400 km. No obstante, el tamaño o la rareza no eran los únicos atributos que determinaban el valor del fei. Al tratarse de un dinero comunitario, aceptado por los habitantes de Yap sin necesidad de una institución que regulara su uso, elementos subjetivos como la estética, la dificultad en su transporte o la historia que rodeara a la piedra eran determinantes a la hora de establecer su cotización en la isla.

De hecho, pese a que puede considerarse al dinero fei como una forma primitiva de dinero, aporta muchas lecciones sobre la naturaleza del mismo, llegando a compararse con las modernas bitcoins. Su uso, que podía abarcar todo tipo de transacciones, desde los alimentos básicos hasta las alianzas y negociaciones políticas, pasando por dotes y herencias, se basaba en la estricta confianza entre sus usuarios. Para hacernos una idea, el poseedor de una rueda fei no necesitaba tenerla físicamente cerca, únicamente bastaba que fuera reconocido como legítimo dueño por la comunidad. Una de las anécdotas que mejor ejemplifica la lógica del dinero fei en Yap es la de una familia a la que se reconocía como poseedora de una rueda de grandes dimensiones (y por lo tanto de un alto valor) perdida en el océano. Según la historia local esa piedra habría sido adquirida por un antepasado de esta familia, con tan mala suerte que fue hundida por una tormenta en el momento en que era transportada por mar. Aún así, como los marineros que remolcaban la piedra pudieron testificar sobre este hecho, del que no era culpable el propietario, así como sobre su tamaño y calidad, los habitantes de Yap reconocieron a esta familia como propietaria legítima de la misma, lo que le permitió  disfrutar de sus beneficios como si la guardaran en su propia casa.

Imagen de una rueda fei en el Smithsonian Institution
(Encyclopedia of Money, L. Allen)
 


El empleo de esta forma de dinero comenzó a declinar a medida que el comercio internacional se intensificaba en el Pacífico y se convertía en el escenario  de los conflictos entre diferentes potencias, incluida España que, hasta 1898 ejerció su soberanía sobre las Carolinas. Aún así, aunque hoy en día no se emplee para realizar transacciones económicas, el dinero fei sigue teniéndose en cuenta en un plano más simbólico como en la reparación de daños morales o en la resolución de conflictos, tal y como detalla este interesante artículo http://www.bbc.com/travel/story/20180502-the-tiny-island-with-human-sized-money


Con esta impresionante continuidad histórica, que ha sobrevivido a colonizaciones, conflictos entre grandes potencias, e incluso las revoluciones tecnológicas, las piedras fei de Yap nos enseñan lecciones muy valiosas. Para mí, la principal tiene que ver con la importancia de conceptos tan abstractos como la confianza y la aceptación para garantizar el éxito de algo tan material como es el dinero. 

Encyclopedia of Money, by Larry Allen, ABC-Clio Inc. Santa Barbara, California 1999
Odd and Curious Money. Descriptions and Values by Charles J. Opitz 2nd edition 1991
https://en.wikipedia.org/wiki/Rai_stones
https://www.sciencealert.com/the-original-bitcoin-still-exists-as-giant-stone-money-on-a-tiny-pacific-island

jueves, 23 de enero de 2020

HOMENAJES NUMISMÁTICOS: GRECIA

Una moneda dentro de otra: el "búho"
ateniense en un euro actual
Es un verdadero placer comenzar el año con un "homenaje numismático", uno que además es muy accesible ya que puede caer fácilmente en nuestras manos en cualquier comercio siempre que realicemos una compra en metálico. Efectivamente, nuestras monedas de euro, a punto de cumplir 20 años de circulación, no solo reflejan edificios emblemáticos, obras de arte o los más variados símbolos nacionales: algunos países de la zona euro decidieron homenajear también a sus antiguas monedas. Los griegos, pueblo orgulloso de su pasado por motivos que no hace falta enumerar aquí, no pudieron desperdiciar la ocasión de reproducir una de sus monedas más antiguas a la par que emblemáticas: el tetradracma ateniense.

El tetradracma es un ejemplo paradigmático de cómo el desarrollo cultural, político y económico de un territorio es paralelo al desarrollo de su moneda. El comienzo de la historia de la moneda coincide, como es natural, con un proceso de evolución política, económica y cultural significativo en todo el mundo helenístico, pero muy concretamente en Atenas y sus satélites. Durante los siglos VI y V a.C diferentes dirigentes pudieron embarcarse en ambiciosos proyectos arquitectónicos civiles, religiosos y militares, que tuvieron su cénit durante la época de Pericles (461-429 a.C.) con la construcción del impresionante complejo de la acrópolis en el que intervinieron los mejores arquitectos y escultores de la época. Durante esta época, tuvo además lugar un proceso de democratización mediante el cual las clases populares fueron adquiriendo derechos de participación política y un mayor peso en la toma de decisiones. Los atenienses se vieron envueltos en costosas campañas militares que redundaron en una considerable expansión territorial e influencia sobre sus estados vecinos, una influencia que no dudaron en utilizar a su favor en términos económicos y comerciales.

Llegados a este punto, es razonable pensar que un visitante extranjero del mundo antiguo se hiciera la misma pregunta que en su día se hizo Josep Pla cuando llegó a Nueva York: "Y todo esto, ¿quién lo paga?". Parte de la explicación en el caso que hoy nos ocupa lo encontraríamos en la explotación de las minas de Laurión o Laurium, en el sur de la región de Ática a unos 50 km. de Atenas. Alrededor del 490 a.C los atenienses descubrieron el potencial de los depósitos de plomo argentífero que estas minas encerraban y desarrollaron la tecnología necesaria para extraer la parte del metal que les interesaba conocida como copelación, que básicamente consistía en calentar el metal en recipientes de material poroso que separaban el plomo de la plata.

Anverso y reverso del tetradracma ateniense (Early World Coins, R. Tye)

Los primeros tetradracmas con la imagen del búho se comenzaron a acuñar durante el siglo VI, bajo el mandato de Pisístrato o su hijo Hipias, pero se convirtieron en omnipresentes a partir de mediados del siglo V. El dracma, unidad monetaria oficial de Atenas, se dividía en seis óbolos, los cuales a su vez se dividían en ocho chalkoi de cobre. Las monedas de dracma podían tener los valores de uno, dos o cuatro, aunque de forma excepcional se acuñaban piezas de mayor valor, como las de ocho o diez dracmas. Dos dracmas equivalían a una estátera,  50 estáteras (100 dracmas) a una mina y 60 minas (6.000 dracmas) a un talento.

Los “búhos” atenienses se convirtieron en la moneda de referencia del Mediterráneo de la Antigüedad, en gran parte gracias a estabilidad, pues durante siglos (salvo en momentos muy puntuales) mantuvieron las mismas características en cuanto a peso y contenido en plata (17,5 g. y 98 % respectivamente), siendo la moneda preferida en el comercio internacional. A medida que el prestigio de Atenas crecía, estados vasallos y aliados se veían forzados a adoptar el patrón ateniense de moneda: el caso más significativo es quizá el de la isla de Egina, que tras ser conquistada en 456 a.C.  tuvo que abandonar sus míticas estáteras con la imagen de una tortuga en favor de los "búhos" de plata. Otras zonas más alejadas de la esfera de influencia ateniense, como Egipto, Mesopotamia y Arabia emitieron imitaciones más o menos afortunadas del tetradracma, lo que da buena cuenta de la importancia que alcanzó esta moneda durante la segunda mitad del primer milenio antes de Cristo.

Algunas imitaciones contemporáneas
(Early World Coins, R. Tye)
Además de todo lo descrito, que por sí solo hace del tetradracma ateniense una moneda fascinante, podemos añadir una reseña acerca de su atractivo diseño, uno de los primeros en mostrar una cara y una cruz que a partir de este momento se mantendría como una característica propia de prácticamente cualquier moneda. Hoy empezaremos por el reverso, dado que es la parte homenajeada en los actuales euros griegos. El búho, en la mitología griega, está ligado a la diosa Athena, patrona y protectora de Atenas con atributos aparentemente contradictorios como simbolizar la sabiduría y la guerra al mismo tiempo. El ave está situada debajo de una rama de olivo, una de las plantas más emblemáticas del Mediterráneo y representativas de la riqueza de Atenas, así como de una luna en cuarto menguante, quizá conmemorativa de alguna de las batallas ganadas por los atenienses como la de Salamis sobre los persas en 480 a.C. A la derecha tenemos la abreviatura AQE, por Aqhnai, Atenas en griego clásico o Aqhnaion, es decir, “de los atenienses”. El anverso contiene un busto que no es otro que el de la diosa Athena, de un estilo arcaico que se percibe en su sonrisa y sus ojos con forma de almendra y ataviada con un casco típicamente militar.

Cuando se ve de cerca una de estas piezas, con sus imponentes dimensiones y cuidado detalle, uno puede comprender por qué causó tanta fascinación en el mundo antiguo y por qué continuó siendo un referente mucho tiempo después de dejar de emitirse. Para las personas aficionadas a la numismática es además un placer poder contemplar en los euros modernos este recuerdo de un verdadero “dólar” del Mediterráneo.


Encyclopedia of Money, by Larry Allen, ABC-Clio Inc. Santa Barbara, California 1999

Early World Coins & Early Weight Standards, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009




martes, 31 de diciembre de 2019

FELIZ 2020

Un año más termina, y, como viene siendo costumbre, es momento de hacer balance de lo que ha supuesto este 2019 para Curiosidades Numismáticas. Nunca pensé, cuando comencé a publicar entradas a principios de 2012, que seguiría haciéndolo regularmente ocho años después aunque lo cierto es que tampoco tenía una estrategia concreta. Simplemente tenía ganas de plasmar mis ideas y conocimientos y blogger ofrecía las herramientas para ello. El nombre del blog, deliberadamente ambiguo, me ha servido para poder abarcar infinidad de temas, desde los billetes locales contemporáneos hasta las monedas antiguas del subcontinente indio pasando por formas diferentes de dinero-mercancía. La pestaña "curiosidades por países", actualizada regularmente, da buena cuenta de ello.


lunes, 16 de diciembre de 2019

MAUNDY MONEY

Nos acercamos a la Navidad, época de celebración de tradiciones religiosas por excelencia, así que nada mejor que compartir una curiosidad numismática de esta naturaleza, aunque no relacionada con la Navidad sino con la Semana Santa. Hace unos pocos años, viendo la serie Los Tudor, una de las escenas que más me llamó la atención fue aquella en la que la sufrida reina Catalina de Aragón, primera de las seis esposas de Enrique VIII, lava los pies de unos cuantos mendigos como parte de una ceremonia religiosa. Por aquel entonces no sabía que se trataba del llamado pedilavium dentro del Royal Maundy, celebrado el Jueves Santo y que, en un país donde el mantenimiento de tradiciones es la norma, aún perdura hoy.

Lotes de Maundy money de Isabel II y Jorge VI (Revista The Phoenix, Coincraft)

sábado, 30 de noviembre de 2019

BILLETES CON (UNA) HISTORIA VI


En anteriores artículos sobre el papel moneda con historias interesantes, como la del diálogo entre Confucio y Xiang Tuo en el billetes de 1 yuan de 1936, o la Dandi March de Gandhi en los años 30 del pasado siglo en el billete de 500 rupias de 2008 siempre me he centrado en los reversos, espacios que pueden ser utilizados por las autoridades con fines propagandísticos o divulgativos y por los diseñadores como lienzos en los que desarrollar sus habilidades. El billete de hoy, español por más señas, se caracteriza por ser interesante en su anverso y reverso, algo que no puede faltar en ninguna colección de notafilia.


viernes, 15 de noviembre de 2019

HOMENAJES NUMISMÁTICOS: CHINA

Mapa de los estados de China durante la era de los Reinos 
Combatientes, ss. V-III a.C. (Cast Chinese Coins, D. Hartill)

Continuando con la línea que comencé en mi última entrada, tengo el placer hoy de presentar varios tributos que China ha dedicado a sus formas antiguas de dinero  a través de sus monedas y billetes. No es para menos, ya que como hemos visto en otras ocasiones, China es una de las civilizaciones que puso en marcha la moneda en un proceso paralelo y sorprendentemente coincidente al que se vivía en el mundo mediterráneo, es decir, en el otro extremo  del continente euroasiático.

Estos procesos, caracterizados por un desarrollo económico y comercial que requería de unos medios de pago fiables y socialmente aceptados, comenzó a finales del siglo VII y principios del VI a.C. en Lydia en Asia Menor. Más o menos al mismo tiempo, en la llanura central de la cuenca del río Amarillo, en una zona que aún controlaba la decadente dinastía Zhou y otros estados como Jin, Zheng, Song y Wei y que podría considerarse como el centro geográfico de la China de la Antigüedad, empezaban a circular las monedas con forma de azada (bu). Se trataría, es importante especificar, de la parte metálica de la azada, es decir, la pala y el mango que iría unido a la barra de madera. La elección de este objeto como medio de pago seguramente hay que encontrarla en el lugar central que la agricultura ha ocupado  siempre en la economía del mundo chino, con lo que no es de extrañar que instrumentos de labranza como estos sirvieran para efectuar transacciones económicas antes de la existencia de la moneda.

jueves, 31 de octubre de 2019

HOMENAJES NUMISMÁTICOS: ROMA


No sé si estaré en lo cierto, pero me da la impresión que, entre todos los homenajes que las distintas monedas y billetes pueden ofrecer, no es fácil encontrar el dinero de épocas pasadas. Por este motivo, y por la acuciante necesidad de encontrar curiosidades nuevas después de casi ocho años escribiendo, me he propuesto buscar monedas y billetes de diferentes países que dediquen su espacio a aquellas formas de dinero emblemáticas que de alguna manera permanezcan en su imaginario colectivo y hayan contribuido a definir su sociedad, su historia y su cultura. No es fácil, como digo, pero para nada imposible. Hoy me complace comenzar con uno de los mayores productores de moneda de la historia, para deleite de modernos coleccionistas: el Imperio Romano.
Reconstrucción del templo de Juno Moneta
(fuente: wikipedia)

jueves, 17 de octubre de 2019

LA CUASI MONEDA ARGENTINA


Algo que nunca debemos descartar los coleccionistas de curiosidades de la numismática (o la notafilia, como es el caso de hoy) es a permanecer atentos a cualquier ocasión que se nos  presente de encontrar algo interesante. Cuando vamos a un establecimiento en busca de un artículo concreto, o simplemente para matar el tiempo echando un vistazo, tendemos (al menos en mi caso) a desdeñar los cajones de artículos variados sin clasificar, ya que damos por hecho que no vamos a dar con nada que no tengamos ya. Desde monedas europeas previas al euro a  billetes desgastados de poco valor de países sudamericanos o del Magreb, suele tratarse de artículos de poco valor con los que ya contamos, normalmente procedentes de viajes lejanos en el tiempo, que aguardan en una caja su momento para ser debidamente catalogados, si el tiempo y las obligaciones nos lo permiten.


sábado, 28 de septiembre de 2019

EL FIASCO DEL JAPWANCAP

En primer lugar, disculpadme por retomar tan pronto un tema que ya vimos recientemente, pero cuando vi este billete en un mercadillo de la costa a finales del mes de Agosto no pude resistirme a llevármelo y averiguar más sobre él. A primera vista no parecía más que un simple JIM, Japanese Invasion Money, de un peso filipino, es decir un billete de ocupación japonesa de la Segunda Guerra Mundial. La diferencia es que este llevaba impreso un sello, y ya sabéis que cualquier billete resellado es bienvenido a mi colección (y por ende a mi blog), más que nada porque garantiza al menos una historia interesante que contar.

Anverso del billete japonés de ocupación de 1 peso de la
II Guerra Mundial con el sello a la izquierda

viernes, 6 de septiembre de 2019

LAS MONEDAS CASH Y EL FENG SHUI

Una de las cosas que creo que más puede fascinar a los coleccionistas de monedas antiguas, al menos en mi caso, es el carácter simbólico de las mismas. Desde su misma concepción las monedas siempre han transmitido símbolos en sus diseños, que han dejado claro el ejercicio del poder por parte de una determinada autoridad pero a la vez han servido como elemento de cohesión de las sociedades en las que circulaban. Hay casos, además, en los que las monedas se convierten en símbolos en sí mismas. El ejemplo de las monedas cash chinas es paradigmático en este sentido. 
 

Feng shui, (风水), literalmente “viento y agua” se define como la ocupación consciente y armónica del espacio con el fin de lograr una influencia positiva sobre las personas que lo ocupan. Durante las últimas décadas ha sido un referente para la decoración en muchos hogares, seguramente debido a la atracción que suele provocar en nuestra mentalidad occidental todo aquello venido del lejano oriente. Pese a que el feng shui ha sido criticado por considerarse poco más o menos que una pseudo-ciencia o favorecer creencias supersticiosas, sí es cierto que su búsqueda de un orden armónico y equilibrado en el hogar ha favorecido su aceptación en buena parte del mundo.


Para poder entender los aspectos espirituales del feng shui, es necesario detenerse en varios conceptos fundamentales. El qì (气, pronunciado chi), elemento fundamental en el tema que nos ocupa, consiste en la energía vital que mueve al ser humano hacia la consecución de sus objetivos. Es móvil y fluida y se concentra de acuerdo con una serie de principios: la disposición del espacio, las orientaciones y los cambios temporales afectarán el flujo del qì dentro de una vivienda.

martes, 20 de agosto de 2019

MONEDAS INDIAS DE LA EDAD MEDIA (IX)


Por diferentes motivos, identificar y datar monedas indias antiguas constituye un gran desafío para coleccionistas y estudiosos de la numismática. Muchas veces hablamos de monedas sin inscripción y, si la tienen, se trata por lo general de lenguas con las que estamos poco a nada familiarizados como el sánscrito o el prácrito. De forma similar a lo ocurrido en occidente durante la Antigüedad y la Edad Media, las monedas indias fueron extensamente imitadas durante siglos, de tal forma que los diseños utilizados (en muchos casos con un grado de abstracción considerable) pueden repetirse fácilmente en diferentes zonas y periodos.

Máxima extensión de los territorios bajo la Dinastía Pallava,
alrededor del siglo VII (fuente: wikipedia)

miércoles, 31 de julio de 2019

BILLETES CON (UNA) HISTORIA V

Billete de 5 pesos filipino de "guerrilla",
con el General McArthur en el anverso
Desde siempre he encontrado irresistibles los billetes con resellos y sobreimpresiones, ya que son elementos que me evocan cambios históricos o decisiones políticas que tuvieron como consecuencia alteraciones en la moneda de un país: devaluaciones, nacimientos de una nueva moneda, transiciones de un régimen a otro...han sido razones de peso que han llevado a las autoridades de un país a estampillar sus billetes. En el caso de hoy, los conocidos como "Victory Series" de Filipinas de 1944, poseen dos sobreimpresiones, que simbolizan dos momentos clave de la historia del siglo XX de este país: la Segunda Guerra Mundial y su independencia. No fueron estampados al mismo tiempo, así que los veremos por riguroso orden cronológico. 

lunes, 15 de julio de 2019

LAS EXCÉNTRICAS DENOMINACIONES DE BIRMANIA

Retrato oficial de Ne Win
(fuente: Wikipedia)
Como hemos visto en muchas ocasiones, el dinero puede servir para reflejar innumerables particularidades del país que lo emite: patrimonio artístico y cultural, personajes históricos, acontecimientos clave de su pasado, sus instituciones...Puede incluso servir para honrar tanto sus contribuciones científicas como para destacar la belleza de sus paisajes. Sea cual sea el diseño escogido, las monedas y billetes suelen encontrar elementos que de alguna forma cohesionan a la nación, puesto que la mayoría de sus habitantes pueden sentirse identificados con ellos.

En el caso de los regímenes autoritarios o totalitarios, como el caso que expondré hoy, no ocurre necesariamente así, dado que los diseños pueden decidirse de acuerdo a los designios del dictador de turno. Nuestro protagonista de hoy no es otro que Ne Win, paradigma del déspota excéntrico, caprichoso e incompetente, pero no por ello menos cruel. ¿Os podéis imaginar al BCE desmonetizando los actuales billetes en circulación para sustituirlos repentinamente por billetes de 15, 35 o 75 €? Para los que vivieron en la Birmania de la década de 1980 esto fue una triste realidad entre tantas.

domingo, 23 de junio de 2019

FICHAS DE PROSTÍBULO

En las escasas ocasiones en que hemos podido compartir artículos pertenecientes al mundo de la exonumia (es decir, el estudio y coleccionismo de fichas y tokens) hemos comprobado que podían ser producidos y utilizados en distintas circunstancias y situaciones, normalmente bajo la iniciativa privada. Hasta la fecha, han pasado por aquí fichas sustitutivas del dinero, fichas para la adquisición de bienes de primera necesidad o para el acceso a determinados servicios, como el teléfono. La ficha de hoy, como habréis deducido de tan revelador título, tiene relación con el acceso a servicios por lo general fuera de la ley o en muchos casos en un limbo legal, pero socialmente muy tolerados: la prostitución. 

Ya vimos en su día, a propósito de las célebres fichas de finca que proliferaron por Centroamérica a principios del siglo XX, que en muchos casos podían servir de elemento de control por parte de los terratenientes. Si además de ser propietario de una plantación te conviertes en el emisor del circulante que tus trabajadores utilizan, la relación de dependencia económica que se genera es casi absoluta. No es extraño pues que las fichas también hayan podido ser empleadas en el caso de la prostitución, negocio basado en la explotación de seres humanos por parte tanto de traficantes como de clientes. 




martes, 4 de junio de 2019

MONEDAS INDIAS DE LA ANTIGÜEDAD (III)

Extensión máxima del Imperio Satavahana
(fuente: wikipedia)
Después de algún tiempo  concentrado en la preparación de mis exámenes de chino, me alegra por fin volver con la numismática, y no de cualquier forma. Hoy nos volvemos a centrar, después de varios años sin abordar el tema, en las misteriosas monedas indias de la Antigüedad, a propósito de uno de sus imperios más representativos: los Satavahanas. La importancia de las monedas de hoy, más allá de su incuestionable atractivo y de sus misteriosos diseños, se encuentra en que forma parte de un amplio conjunto numismático que dejó como ningún otro pueblo contemporáneo del subcontinente indio abundante información acerca de la política, la economía y la cultura del centro y sur de la India.

miércoles, 1 de mayo de 2019

BILLETES CON (UNA) HISTORIA IV

Hace ya algún tiempo, cuando escribí acerca de la experiencia del cruzado brasileño de la década de 1980, me percaté de que pese a tratarse de billetes de poco valor muchos de ellos contenían homenajes a diferentes personalidades contemporáneas de la cultura, las artes y las ciencias de Brasil. Gracias a esto, los coleccionistas actuales podemos disfrutar de un papel moneda tremendamente atractivo no solo por su diseño sino también por las variadas e interesantes historias que contiene. Me complace hoy compartir una de estas historias, que no es otra que la incluida en el billete de 100 cruzados novos de 1989 relativa a la gran poeta, profesora y periodista Cecilia Meireles.



viernes, 19 de abril de 2019

ANÉCDOTAS BRITÁNICAS

Anverso de "florín gótico" de 1872
Ahora que nuestra querida Gran Bretaña sigue en todas las portadas, debatiéndose entre lo que llaman un Brexit duro y un Brexit blando, y en cuántos meses más de permanencia va a arrancar de la Unión Europea, si es que alguna vez la abandona definitivamente, voy a aprovechar para retomar algunos de sus aspectos numismáticos más populares, que últimamente he dejado bastante de lado. Ya hemos tenido la ocasión de ver por aquí una de sus piezas más impresionantes, el penique de cobre “rueda de carro” (cartwheel penny) cuyas dimensiones (28,3 grs. y 36 mm.) lo hicieron inviable para la circulación. O también el célebre “florín gótico” denominado así por su peculiar retrato del perfil de la reina Victoria y la caligrafía utilizada en las leyendas, con claras reminiscencias del arte bajomedieval.

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