domingo, 1 de julio de 2018

EL DRACMA SASÁNIDA

Hace ya algún tiempo, en los comienzos de la andadura de este blog, tuve el placer de analizar la moneda de hoy como una simple curiosidad de la numismática de una época en que la Antigüedad y la Edad Media se funden, una pieza de plata contemporánea de las monedas del Bajo Imperio y bizantinas (ver entrada MONEDAS PERSAS). Hoy, como en otras ocasiones, llega el momento de profundizar más en el dracma sasánida porque a poco que exploremos nos daremos cuenta que es mucho más que una pieza de interés histórico o artístico. 

Anverso de dracma sasánida de Kavad I (488-531)
Mide 29 mm. y pesa 3,60 grs. 

Muchas cosas llaman la atención de estos dracmas: su gran diámetro y prácticamente inexistente grosor, el muy elaborado diseño de las coronas que cubren la cabeza de los reyes en el anverso, los símbolos astrales que adornan ambas caras de la moneda, el enigmático altar de fuego que domina el reverso...sin embargo, su relevancia en la numismática medieval pasa prácticamente desapercibida. Y no debería ser así, puesto que su influencia se dejó ver nada menos que en las acuñaciones árabes, europeas y del norte de la India.

La dinastía Sasánida desplazó a los indo-partos en Persia en 226 d.C., y una de sus primeras medidas consistió, como suele ocurrir, en afianzar su poder reformando el sistema monetario en vigor. Conservaron la moneda principal existente, el dracma de plata, aumentando ligeramente su peso hasta los 4.2 grs. Siguiendo el patrón romano, se introdujeron divisores del dracma (hemidracma o medio dracma, óbolo o un sexto de dracma y tetradracmas de vellón) se propiciaron las acuñaciones de cobre y se pusieron en circulación piezas de oro o dinares, aunque su relevancia en este sistema monetario fue más que discutible. 

Reverso del dracma de plata, con altar de fuego en el centro,
flanqueado por dos figuras humanas

Con el tiempo se fue dibujando un sistema bimetálico de plata-cobre dominado por los dracmas de plata que fueron adquiriendo sus conocidas características gran anchura y escaso grosor de los cospeles, un anverso dominado por el retrato de perfil del rey ataviado con imponentes coronas y un reverso alusivo a la religión zoroastriana, con un altar ardiente vigilado por dos figuras humanas a ambos lados, normalmente portando espadas. Las leyendas en pahlavi reflejan el nombre del rey en el anverso a la derecha y la ceca y el año de reinado en el reverso. Bajo el reinado de Peroz (457-84 d.C.) se redujo ligeramente el peso de los dracmas de plata seguramente para acomodarlo más a los pesos y medidas locales, mientras se mejoró el control del peso y se aumentó sustancialmente su emisión. El dracma de las imágenes corresponde al rey Kavad I (que reinó entre 488 y 531 con una breve interrupción de tres años) algo que he podido deducir tras analizar las leyendas del anverso y el diseño de su corona, clave en muchos casos para la correcta identificación de estas monedas.  

Se ha especulado mucho sobre la razón por la cual los persas sasánidas acuñaron piezas tan anchas y finas. Se dice que la anchura del cospel servía para dar cabida a los elaborados diseños de las coronas de los retratos, aunque también, atendiendo a razones meramente prácticas, se piensa que este tipo de monedas se podían apilar de forma sencilla, facilitando su contabilidad. Sea como fuere, no es probable que los persas fueran conscientes de la influencia que iba a tener su dracma de plata fuera de sus fronteras, cada vez más menguantes ante el empuje de los árabes a partir del siglo VII. 

La influencia del dracma sasánida puede notarse en las acuñaciones medievales árabes
 y cristianas. En el centro, dirhem hispano-musulmán. A la derecha, dinero castellano. 

Las primeras monedas árabes eran imitativas de aquellas pertenecientes a los pueblos conquistados, siguiendo los patrones bizantinos en algunos casos y los persas en otros. El dracma sasánida influyó claramente en la concepción del dirhem de plata, de dimensiones y grosor muy similares. Si tenemos en cuenta que la moneda de plata de los reinos cristianos medievales (el denier carolingio, el dinero castellano o el penique inglés) se basó en gran medida en el modelo musulmán, podemos afirmar que el dracma sasánida tuvo una influencia indirecta en la moneda europea durante casi todo el periodo medieval. 

Si en occidente triunfó el formato del dracma (acuñaciones de plata anchas y delgadas), fueron varios reinos del este los que continuaron el legado persa en lo relativo al diseño. Uno de los primeros pueblos en emitir imitaciones de los dracmas sasánidas fueron los llamados hunos heftalitas que, tras derrotar y capturar al rey Peroz y cobrar el correspondiente rescate, comenzaron a producir unas atractivas piezas de vellón muy similares a los dracmas recibidos, que circularon durante los siglos V y VI en diferentes zonas de Asia Central, Afganistán y noroeste de India. En la región de Bujará, situada en el moderno Uzbekistan y zona de paso de la Ruta de la Seda, se emitieron a finales del siglo VIII unas curiosas piezas de plata rebajada de carácter fiduciario imitativas del dracma sasánida, sin duda en un intento por parte de las autoridades de dotarles de prestigio.  
Altar de fuego en el reverso de una gadhaiya paisa, cuyo
diseño se reduce a una serie de líneas y puntos

Más al sur, en la zona que hoy ocupan los estados de Gujarat y Maharashtra en la India occidental, diferentes reinos emitieron monedas de plata y vellón siguiendo el modelo sasánida, si bien con el tiempo derivaron en formas cada vez más abstractas y estilizadas aunque reconocibles (y mostradas en este blog en alguna ocasión). Se trata de los gadhaiya paisa, monedas de plata de peso similar a los antiguos dracmas pero de forma globular (nada que ver con la forma aplastada de aquellos) y producidos en grandes cantidades entre aproximadamente los siglos IX y XIII, sin duda para cubrir las necesidades derivadas del comercio internacional del que pueblos como los gurjaras o los chalukyas vivían.  

De esta manera, el dracma de plata inspiró de una forma o de otra la acuñación medieval en la mayor parte del mundo conocido, siglos después del final de la dinastía Sasánida. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que pocas veces una moneda ha podido dar más de sí...

Early World Coins & Early Weight Standards, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009

http://www.iranicaonline.org/articles/sasanian-coinage

http://www.beastcoins.com/Sasanian/Sasanian.htm

sábado, 16 de junio de 2018

RESELLOS CHINOS

Ilustración de un lingote de plata utilizado en China
con contramarca (Early World Coins, R. Tye)
Como bien sabemos, los acontecimientos históricos del mundo chino tuvieron una evolución independiente de Occidente hasta bien entrada la época contemporánea. Pese a la expansión de las potencias europeas (especialmente Gran Bretaña, Holanda y Portugal) por el continente asiático, China consiguió mantener su soberanía en una relación comercial que claramente le favorecía, pues productos como seda, jade, porcelana o té eran muy valorados por los europeos. Los chinos, sin embargo, solo requerían un producto de Europa, pero de capital importancia: la plata.

Ya hemos comprobado que la historia monetaria de China difiere mucho de la occidental también. Por lo general, las moneda china se basaba en el valor intrínseco del cobre, aunque en muchas ocasiones tendría un alto componente fiduciario, en el que no importaba tanto su valor intrínseco como el valor facial que le conferían las autoridades. En este sentido, los chinos se adelantaron a los occidentales siglos, como demuestra su emisión de billetes en plena Edad Media. Es habitual comprobar cómo en épocas de apogeo de una dinastía en el poder se emitían grandes cantidades de moneda (en los miles de millones de piezas anuales en algunos momentos) con su peso correspondiente mientras que en los momentos de decadencia esta emisión descendía notablemente o se interrumpía, viéndose afectado además su valor intrínseco.

Reverso de real de a ocho de 1803 con resellos chinos y otras marcas de punzón

El problema de esta dependencia tan alta del cobre es que era difícil de sostener, pues creaba considerables complicaciones a la hora de realizar grandes transacciones. No siempre era posible ni deseable el transporte de ingentes cantidades de monedas de cobre, aunque éstas fueran agrupadas en manojos de mil unidades. Durante la Edad Media se buscaron diferentes fórmulas privadas para dar solución a estos problemas, principalmente el papel moneda y los lingotes de plata. El papel moneda, usado durante siglos, cayó en un total desprestigio durante la época Ming (1368-1644) tras sucesivas devaluaciones. Solo los lingotes de plata ofrecieron a banqueros y comerciantes un valor seguro para sus transacciones y refugio en épocas de inestabilidad. 

Por lo general los poderes públicos no intervinieron en su producción y circulación, limitándose a ser espectadores pasivos. A partir de la segunda mitad del siglo XV el uso de la plata fue tan generalizado que durante el siglo siguiente se llevaron a cabo reformas fiscales que consagraban el pago de impuestos en plata. El mayor problema para China consistía en producir las cantidades de plata suficientes para satisfacer su demanda interna, y ahí es donde entraba occidente. Más concretamente España, que gracias al descubrimiento de América pudo convertirse en proveedora mundial de este metal. 

Anverso de la moneda de 8 reales. El busto de Carlos IV presenta también unas cuantas marcas

Los lingotes de plata chinos, al ser producidos de forma privada, mostraban una gran variedad de tamaños, formas y calidad, aunque por lo general se ceñían a una ley de 935 milésimas. Al no estar respaldados por el estado, empleados de las corporaciones comerciales o de banqueros verificaban su peso y ley y contramarcando el lingote mediante la técnica del punzonado. A partir de finales del XVI, a través de la base comercial de Filipinas, serían las monedas de plata españolas producidas en las colonias americanas las que entraran de forma masiva en China para circular junto con los lingotes y las milenarias monedas cash. 
En el centro se aprecia el carácter
yuan (元), arriba a la derecha dà (大)
y debajo una perforación

Los resellos chinos  que podemos ver en las monedas de 8 reales españolas son, como nos podemos imaginar, de una variedad inmensa lo que les hace difícil de clasificar. Suele tratarse de caracteres con algún tipo de significado, pero es muy habitual encontrarse con simples perforaciones o surcos para controlar la calidad de la plata o símbolos decorativos, algo muy habitual en la numismática china: estrellas, soles, medias lunas o flores. Cuando se trata de caracteres, estos hacen referencia a nombres de localidades, nombres de empresas, apellidos de los comerciantes, estado de la plata, adjetivos honoríficos, representaciones distintas del concepto de dinero, o numerales. Es habitual encontrar en muchas monedas de plata el carácter yuan (元) que, además de significar "primero" o "bueno" es un apellido bastante común. Un carácter muy común también, aunque por razones diferentes, es zhèng (正) que significa "correcto", "justo" o "puro" y se utiliza para confirmar la idoneidad de las piezas. 

Se puede distinguir el
carácter shan  (山) arriba
a la derecha y el numeral 6
(六) debajo a la izquierda
En la moneda de las imágenes, consistente en un real de a ocho de Carlos IV de 1803 acuñada en Potosí (Bolivia) he podido identificar en el reverso, además del carácter yuan (元), el carácter dà (大) que significa "grande" así como algunas perforaciones y surcos. En el anverso puede apreciarse con bastante claridad los caracteres shan (山) que significa "montaña", el numeral correspondiente a 6 (六) y otros inacabados o que no logro leer, así como marcas parecidas a asteriscos y un círculo casi perfecto en la parte inferior del busto. 

Una buena prueba sin duda de la importancia que llegó a tener la moneda de plata española en el comercio mundial, especialmente en un lugar tan difícilmente accesible como China así como de su calidad, minuciosamente comprobada por los hombres de negocios chinos. Y para mí, personalmente, un acicate para hacerme con un real de a ocho, pues hasta la fecha no tenía ninguno. 

China y los resellos de monedas españolas por José Antonio de la Fuente 

La Moneda China de la Dinastía Ming, por José Ramón Vicente Echagüe

Early World Coins & Early Weight Standards, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009

jueves, 31 de mayo de 2018

BILLETES DEL SISTEMA BANCARIO LIBRE

A poco que investiguemos acerca de la notafilia estadounidense del siglo XIX, enseguida nos percataremos de su gran variedad. Durante gran parte de ese siglo, si bien la nueva república tenía la responsabilidad de la emisión de moneda, no ocurría lo mismo con la de billetes, que quedaba en manos de los bancos estatales acreditados. Es ciertamente interesante analizar los orígenes del sistema bancario norteamericano porque en ellos pueden reflejarse las tensiones y dilemas propios de una nueva nación que comienza su andadura llena de incertidumbres.

Andrew Jackson, detractor de la idea de
un banco central, pero homenajeado
en los billetes de 20 $
De hecho, la propia idea de un banco central fue muy discutida durante las primeras décadas del siglo XIX. En 1791 el gobierno del presidente Washington aprobó la creación del Primer Banco de los Estados Unidos con el fin de cubrir las necesidades de financiación por la deuda contraída durante la Revolución así como estabilizar la moneda nacional y establecer funciones de control sobre el funcionamiento de los bancos estatales. La oposición que encontró fue considerable, debida sobre todo al recelo que causaba cualquier institución capaz de acaparar tanto poder, así como al hecho de que gran parte del capital del Primer Banco estaba en manos extranjeras. La licencia no fue renovada por le legislativo en 1811 pero en 1816, tras un periodo de inestabilidad financiera en el contexto de la Guerra de 1812 contra Gran Bretaña, se retomó la idea y el Congreso decidió dar luz verde a un  Segundo Banco de los Estados Unidos.

Este Segundo Banco reproduciría las funciones de su antecesor, pero no estaría libre de polémica. Además de los recelos que una institución de estas características causaba ya de por sí, los bancos del oeste y del sur, lejanos a los centros de toma de decisiones, no simpatizaban con la disciplina financiera impuesta desde el Segundo Banco, que les obligaba a respaldar todas sus emisiones de papel moneda con depósitos en metálico. Estos bancos encontraron un decisivo aliado en la figura del presidente Andrew Jackson (1829-37) que usó su poder de veto para no renovar el estatuto del Segundo banco en 1836, arruinando por segunda vez el proyecto de un banco central para los Estados Unidos.

Es en este contexto en el que se impulsó la idea de un "sistema bancario libre", en el que las actividades bancarias estuvieran sometidas en lo posible a las normas de la oferta y la demanda como las de cualquier otra empresa. El estado de Nueva York aprobó en 1838 el Acta de Banca Libre (Free Banking Act) que permitía la apertura de nuevos bancos que compitieran con los bancos estatales acreditados (es decir, aquellos que tenían un estatuto otorgado por las autoridades del estado, muchas veces gracias a afinidades políticas). La condición para la apertura consistía en que los billetes que los nuevos bancos emitieran debía ser respaldados por bonos del estado y títulos hipotecarios, así como en oro y plata en un 12,5 %. Esta iniciativa, que fue progresivamente adoptada por otros 18 estados, permitió la creación de numerosas entidades bancarias que competían entre sí. No obstante, hablar de "libertad bancaria" puede ser un poco exagerado toda vez que estos nuevos bancos estaban sujetos en mayor o menor medida a las regulaciones de los estados, que podían diferir sustancialmente.

Billete de 3 $ del Bank of Windsor de Vermont de mediados del s. XIX

El escenario que resultó en los 25 años siguientes hasta la Guerra de Secesión puede parecer un tanto caótico. La variedad que billetes de banco en circulación, muchos de ellos cruzando las fronteras de sus estados de origen, dio lugar a un verdadero mercado de intercambio de billetes en el que no todos valían lo mismo: aquellos bancos emisores que atravesaran situaciones financieras difíciles, o mostraran dificultades para canjear sus billetes, perdían parte de su valor. La distancia física con el banco emisor también afectaba al valor de sus billetes, ya que su canje por dinero metálico se hacía más complicado. De esta forma floreció el negocio de unos intermediarios conocidos como note brokers que recopilaban información sobre los bancos privados y sus billetes en boletines periódicos para el público en general y se ofrecían a adquirir papel moneda "devaluado" (normalmente, aquellos billetes que los particulares y empresas se querían quitar de encima) para a su vez canjearlo en los bancos emisores por el dinero metálico que éstos estaban obligados a devolver, obteniendo así beneficios.

Hoy tengo el placer de compartir aquí uno de estos billetes de la era de sistema bancario libre. Se trata de 3 dólares del Bank of Windsor del estado de Vermont, cuya fecha seguramente corresponde a los años 50 del siglo XIX. Digo "seguramente" porque todas las anotaciones (número de serie y fecha básicamente) están muy difuminadas, viéndose claramente solo las firmas de presidente y cajero, ambas de apellido "Emerson". El reverso está en blanco, pero conserva anotaciones que tampoco puedo descifrar, aunque no descarto intentarlo de nuevo más adelante si el tiempo y las obligaciones me lo permiten.

Anotaciones en el reverso del billete
La inseguridad siempre estuvo presente en este peculiar sistema bancario, ya que era habitual que circularan billetes de bancos que habían quebrado, algunos bancos emitían más billetes de los que podían canjear aprovechándose de la falta de controles (lo cual provocaba continuos temores inflacionarios) y la especulación con los valores del papel moneda dificultaba el comercio entre diferentes regiones. Así y todo, las regulaciones por parte de los diferentes estados contuvieron con mayor o menor acierto estos peligros y el control sobre los bancos se hizo más efectivo gracias a los avances tecnológicos, muy notablemente el ferrocarril y el telégrafo. 

La Guerra de Secesión e 1861-65 puso fin a muchas cosas, entre ellas al sistema bancario libre. En 1863 el Congreso aprobó la National Bank Act, que sentaba las bases de una política bancaria común mediante la creación de bancos nacionales que compitieran con los de los estados. Además, se aprobó legislación adicional que imponía tasas a los bancos estatales sobre la emisión de billetes, lo cual contribuyó en poco tiempo a homogeneizar el papel moneda en Estados Unidos. Solo quedaba retomar la idea de un banco central, para lo cual aún pasarían unas décadas hasta la puesta en marcha de la Reserva Federal en 1913.   

Encyclopedia of Money, by Larry Allen, ABC-Clio Inc. Santa Barbara, California 1999

Gorton, G. Pricing Free Bank Notes, Journal of Monetary Economics 44 (1999) 33-64


martes, 15 de mayo de 2018

MONEDAS INCUSAS


Dada su rareza e inequívoca peculiaridad, las monedas defectuosas han sido siempre objeto de deseo dentro del coleccionismo numismático. Es tan extraño encontrarse con una pieza con imperfecciones evidentes (descentradas, con golpes en el canto o sin agujero central cuando lo debe tener, por poner unos pocos ejemplos) que cuando nos encontramos con una no podemos evitar tener la sensación de poseer algo único y fuera de lo común. Durante la Antigüedad y la Edad Media, épocas de monopolio de la acuñación en la emisión monetaria de occidente, los defectos podían ser más habituales sobre todo si tenemos en cuenta la mayor implicación del factor humano en todo el proceso. Uno de estos defectos, el anverso o reverso incuso, ha atraído desde hace tiempo mi curiosidad, razón por la cual hoy le voy a dedicar esta entrada.

Para comprender por qué antiguamente se podían producir piezas incusas es necesario en primer lugar repasar el proceso de acuñación de moneda y tener en cuenta todos los elementos que intervenían en él. Con el fin de simplificar un poco me voy a detener únicamente en la acuñación en sí misma obviando los elementos necesarios que la precedían como la extracción de metales, la fabricación de cospeles o el diseño de los cuños. 

Esquema recogido en "La Fabricación de
Moneda en la Antigüedad" de Ripollés
y Gozalbes (2003)
  • Cospeles: tal y como lo definen Ripollés y Gozalbes en el artículo que muestro como referencia, se trataba de los discos o fragmentos metálicos de peso y ley determinados preparados para la acuñación (en otras palabras, la moneda virgen sin reverso o anverso). 
  • Cuños: existían dos, uno fijo (por lo general para el anverso de la moneda) y otro móvil (por lo general para el reverso). Estaban insertados en estructuras metálicas, el fijo en un yunque apuntando hacia arriba y el móvil en una especie de cono o cilindro apuntando hacia abajo. Los extremos contenían los diseños en forma de grabados que quedarían posteriormente impresos en los cospeles. 
  • El factor humano. En este proceso intervenían varios operarios. Uno colocaba el cospel caliente con tenazas sobre el cuño fijo, mientras que otro martilleaba el cuño móvil sobre el cospel imprimiendo de esta forma ambos lados del mismo. Un tercer operario retiraba la moneda una vez terminada.


Teniendo en cuenta que se trataba de un proceso repetitivo, rápido y muchas veces bajo presión, pequeños errores como caras descentradas en las que falta parte de la leyenda (o incluso de la imagen) o dobles acuñaciones eran muy comunes. Las piezas incusas se producían como consecuencia de descuidos mayores, como ahora voy a detallar. Al estar los cospeles calientes, podían quedarse adheridos a uno de los cuños. Si los operarios no se daban cuenta, podían acuñar la siguiente moneda con la anterior pegada al cuño, de tal forma que el grabado se convertía involuntariamente en relieve.

Lo más habitual era que las monedas recién acuñadas se quedaran pegadas al cuño móvil, puesto que una moneda adherida al cuño fijo era más fácil de advertir por parte de los operarios. Si esto era así, se acuñaba el siguiente cospel con dos anversos, el del cuño fijo (como correspondía) y el del cuño móvil (por error) que quedaba hundido (incuso) en el reverso. De hecho, la pieza que muestro en las imágenes, un as de Tiberio (14-37 d.C.) está incusa de esta manera. 




Es posible encontrar monedas con dos reversos (el correcto y el incuso) cuando una moneda no se retirara por error del cuño fijo antes de acuñar la siguiente, aunque es menos frecuente. Lo más extraño y difícil de explicar son esos casos en los que una pieza presenta anverso y reverso  con uno de los dos lados incuso. La explicación más sencilla, recogida en la página https://www.tesorillo.com es que la pieza ya acuñada fuera volteada tras levantar el cuño móvil y, sin retirarla, se colocara un nuevo cospel encima para ser golpeado de nuevo. 

Lo que es indudable es que defectos como estos, lejos de ser un problema para los coleccionistas, hacen que estas piezas resulten mucho más interesantes y atractivas. Además, sirven para hacerse una mejor idea acerca de la técnica de acuñación, presente en la producción de moneda durante miles de años. Si estáis interesados, no dudéis en leer los siguientes artículos: 

Gozalbes, M. y Ripollés, P.P. "La Fabricación de Moneda en la Antigüedad", XI Congreso Nacional de Numismática Zaragoza 2003

"Errores y Defectos durante la Acuñación"

lunes, 30 de abril de 2018

MONEDAS INDIAS DE LA EDAD MEDIA (IX)

Ya hemos podido comprobar en varios artículos (unos cuantos, de hecho) lo complicada que puede ser la numismática del subcontinente indio, pero este hecho es precisamente lo que hace de ésta un objeto fascinante de estudio. Analizar cualquier moneda india de la Antigüedad o la Edad Media constituye un reto en sí mismo, y la de hoy no es una excepción. Su diseño, caracterizado por ese grado de esquematismo y abstracción propio de las monedas del sur de la India, es tan misterioso como el reino responsable de su emisión: los Chera de Kerala. 
Zona de influencia del reino Chera en los
ss. X-XI (fuente: wikipedia)

Pese a que por lo general el peso político, económico y cultural del subcontinente ha basculado alrededor de la llanura gangética y el valle del Indo en el norte, es innegable que el sur siempre logró mantener su propia idiosincrasia. Durante el primer milenio de nuestra era la cultura y religión del norte se fueron abriendo paso hacia la India meridional; así, los diferentes pueblos del sur fueron adoptando la religión hinduista y la  forma de organización social conocida como sistema de castas. El sánscrito también ganó en influencia, aunque el sur siempre mantuvo sus lenguas propias dravídicas como el telugu, el canarés y el tamil. Al mismo tiempo, los sistemas de organización político-administrativa propios de esta zona se caracterizaban por su alto grado de descentralización. Aunque se trataba de monarquías absolutas, se hacía necesaria una división del territorio en provincias, distritos y regiones que hicieran efectivas las políticas impositivas. En muchos casos los gobernadores de estas provincias consiguieron acaparar un considerable grado de poder, llegando a constituirse como señores feudales e incluso a rivalizar con el poder central. Es interesante comprobar que las unidades administrativas menores, los pueblos, contaban con una suerte de asambleas o concejos que no eran nombrados desde la capital, sino que se elegían localmente, y asumían responsabilidades en cuanto a obras públicas, justicia y templos.  

Las relaciones entre los reinos del sur de India, eso sí, fueron bastante tormentosas por la búsqueda de la hegemonía regional. En este sentido, las luchas entre reinos como Pandya, Pallava, Chola y Chalukya fueron constantes durante el primer periodo medieval. Aún así, conocieron una considerable prosperidad económica gracias al comercio exterior. Ya en los primeros años de nuestra era, infinidad de productos de diferente naturaleza (animales exóticos, objetos artísticos, especias) salían de los puertos de las costas del Mar Arábigo hacia el mayor cliente que se podía tener en occidente: el Imperio Romano. Al mismo tiempo, los comerciantes indios ponían su atención en el sudeste asiático, puerta hacia otro mercado tan inmenso como de difícil acceso: China. 


Anverso del kasu del reino Chera, con arco (izda.) y palmera (dcha.)

Los Chera no constituyeron un reino especialmente hegemónico como sí pudieron hacerlo los Chola o los Chalukya pero sí consiguieron consolidarse en la zona geográfica que hoy día ocupa el estado de Kerala y el oeste de Tamil Nadu. Chera aparece en la Historia en el ecuador del primer milenio antes de Cristo, momento en que se empiezan a tener datos históricos fiables del subcontinente, pero a partir del siglo II d.C. deja de ser un reino relevante, quedando a merced de sus belicosos vecinos. A comienzos del siglo IX vuelve a recuperar una cierta preponderancia en la zona de la mano de su líder Kulasekhara, que dio origen a una nueva línea dinástica que duró 300 años. 

Este segundo reino Chera estableció su capital en la ciudad de Mahodayapuram (hoy Kodungallur) e instituyó una organización administrativa muy descentralizada típica de los reinos del sur, con provincias y distritos liderados por jefes locales que actuaban como pequeños soberanos. Seguramente esta escasa cohesión, junto con la introducción del sistema de castas, aumentaron la vulnerabilidad de este reino frente a sus pujantes vecinos: los Chola y los Pandya. 

Reverso del kasu de cobre: altar con dos espadas cruzadas
flanqueado por lámparas


Aún así, los siglos IX-XII se consideran una época dorada en Kerala en cuanto a la constitución de una identidad cultural propia diferenciada de la cultura tamil dominante. Además, el comercio exterior mantuvo su dinamismo, proporcionando abundantes ingresos al reino Chera. No cabe duda de que los Chera fueron muy pródigos en la producción de moneda de oro, plata y cobre, aunque las referencias que he encontrado al respecto, al igual que con su Historia, resultan un poco difusas. La moneda que tengo el placer de compartir hoy es un kasu de cobre, de tamaño similar a un céntimo de euro (14 mm.) pero de considerable peso (4,65 grs.) dado su grosor. Reproduce en su anverso símbolos típicos de los Chera que pueden encontrarse en muchas variantes de sus monedas de cobre: un arco a la izquierda y una palmera a la derecha. El reverso muestra un objeto cuadrado que parece ser un altar con dos espadas cruzadas flanqueado por lámparas a los lados y esferas encima. 

A principios del siglo XII los reinos vecinos Pandya y Chola acabaron con la dinastía Kulasekhara, aunque los restos del reino Chera pudieron mantenerse en otros estados sucesores, cada vez de menor importancia. No obstante, es innegable que la herencia cultural Chera no pudo ser borrada, siendo sus monedas una buena prueba de ello. 


Embree, A.T. y WIlhelm, F. India: Historia del subcontinente desde las culturas del Indo hasta el comienzo del dominio inglés, Historia Universal Siglo XXI vol. 17 Madrid 1981
https://en.wikipedia.org/wiki/Chera_dynasty
http://tamilartsacademy.com/books/coins/chapter01.xml



domingo, 15 de abril de 2018

EL BILLETE DE 0 EUROS

En varias ocasiones hemos podido comprobar que el dinero posee un valor que va más allá de lo meramente económico. Su uso extendido y su aceptación social hacen que la carga simbólica se acentúe y cobre importancia su papel comunicador. En este sentido, no puede resultar extraño que desde el mismo momento en que las autoridades se hicieran cargo de su emisión, éstas se dieran cuenta también de las posibilidades que ofrecía como elemento de cohesión de una determinada comunidad o como símbolo de la existencia de un poder efectivo sobre ella.

Billete de 0 euros de Segovia, reproduciendo su más famosa atracción turística
A la vez que instrumento de propaganda, el dinero siempre ha servido como transmisor de las tendencias artísticas de una sociedad. La aparición y posterior proliferación del papel moneda ha ampliado esta dimensión, ya que ofrece más posibilidades (y espacio) que las monedas. Tanto es así,que ha sido un elemento inspirador de numerosas iniciativas de carácter privado: hemos podido ver aquí mismo cómo ciertos billetes de fantasía pueden servir de lienzos en los que un artista da rienda suelta a su imaginación o casos en los que únicamente existe un afán de satisfacer las necesidades de los coleccionistas. Más recientemente, han aparecido propuestas a través de las cuales el dinero queda totalmente desprovisto de cualquier valor facial, dejando únicamente al descubierto su faceta simbólica. Es el caso del billete de 0 rupias, que tuvimos la oportunidad de tratar aquí hace algún tiempo, surgido de una iniciativa privada india de protesta contra la corrupción extendida. El billete de hoy también desnuda al dinero de su valor facial, pero con motivaciones completamente distintas, como veremos a continuación.

Si bien fue la ciudad de Kiel a mediados del pasado año la que popularizó las emisiones de 0 euros para promocionar su imagen (tras una campaña tan efectiva como un tanto engañosa, todo hay que decirlo), la idea original de los llamados "billetes turísticos" se encuentra en Francia, concretamente en la compañía Euro Banknote Memory de la que es responsable Richard Faille. Este empresario francés se dio cuenta desde joven que una buena forma de hacer dinero consistía precisamente en crearlo, de tal forma que en 1996 lanzó las llamadas "medallas souvenir" junto con la Casa de la Moneda de París y en 2015 decidió aventurarse en la emisión de un papel moneda puramente turístico. Ambas iniciativas tuvieron un éxito incuestionable, ya que cientos de localidades de interés turístico se sumaron a estas peculiares formas de promocionarse . 

Reverso del billete de 0 euros, común a todas las emisiones
El caso de los billetes turísticos, además, ha podido exportarse fuera de Francia. Para fabricarlos Euro Banknote Memory cuenta con la colaboración del prestigioso impresor de papel moneda Oberthur Fiduciaire. De esta forma, los billetes turísticos no son simplemente una imitación de billetes reales sino que dan la sensación de ser dinero real, ya que reúnen la mayor parte de sus características: papel moneda de fibra de algodón, medidas de seguridad tales como marcas de agua, holograma, hilo de seguridad  y relieves, así como un número de serie. Sus dimensiones (135 x 74 mm) son similares a las de los billetes de 20 € aunque no coinciden con la de ningún otro billete de curso legal, lo que dificulta que puedan introducirse (de forma accidental o intencionada) en un fajo. 

La firma del responsable
Reflejan un valor simbólico de 0 € y su estética es muy similar a los billetes de euro. De hecho, estas emisiones turísticas han sido autorizadas por el Banco Central Europeo, por lo que se da la curiosa circunstancia de que se trataría de billetes de curso legal aunque sin ningún valor facial. No obstante, un artículo de tal calidad sí debe tener un precio, en este caso, 2,50 €. Se venden por lo general en las oficinas de turismo y atracciones turísticas de las ciudades que secundan esta iniciativa, tanto en mostradores como a través de máquinas expendedoras destinadas a tal fin. También nos podemos hacer con ellos en numismáticas o portales de venta de internet, pero por un precio significativamente mayor. Además de Francia, es posible hoy día encontrar estos atractivos souvenirs en numerosas ciudades de países de Europa Occidental y Central como Alemania, Austria, Suiza, República Checa, Eslovaquia, Bélgica, Luxemburgo, Portugal y, cómo no, España. Como pequeño homenaje a la tierra de mi familia paterna, comparto aquí imágenes del billete de 0 euros de Segovia, ciudad Patrimonio de la Humanidad con total merecimiento. 


No he podido evitar establecer una comparación con el caso más similar que he podido encontrar, el billete de 0 rupias y es curioso constatar las enormes diferencias que existen entre ambos. Las 0 rupias surgieron de la sociedad civil india como protesta contra la corrupción a pequeña escala, y sus billetes, pese a su evidente similitud con los de curso legal, pueden ser descargados e impresos por cualquier persona que tenga acceso a un ordenador. Los billetes de 0 euros, por contra, son parte de una iniciativa empresarial, con un alto coste de producción, por lo que es lógico que se deba pagar un precio por ellos. Además, sus fines son turísticos y publicitarios mientras que las 0 rupias tienen una labor de protesta y concienciación. Eso si, si hay algo que reconocer a los indios en este caso es la coherencia, pues a diferencia de los 0 euros los billetes de 0 rupias sí son realmente gratuitos, haciendo honor así a su valor facial. 

http://www.euro-souvenir.fr/
http://www.lasprovincias.es/sociedad/mundo-viral/furor-billete-euros-20170629204409-nt.html
https://numismag.com/en/2017/06/25/zero-euro-banknote-creator-richard-faille-strikes-again/

viernes, 30 de marzo de 2018

MONEDAS POLÉMICAS (V)

Siguiendo la sugerencia de un lector de este blog, voy a dedicar la entrada de hoy a una de las monedas más misteriosas y por tanto más codiciadas de la numismática moderna española: la peseta de 1946. Es un caso verdaderamente extraño de "moneda en prueba circulada" que hace de ella la moneda de más alto valor de entre las que se clasifican como emisiones del "Estado Español" (es decir, las correspondientes al régimen de Franco). No se conocen más que 149 ejemplares (de los cuales solo uno de ellos está en condición S/C) y para unos pocos coleccionistas encontrarla en los cajones de sus casas después de décadas de pasar desapercibida ha supuesto algo muy parecido a la obtención de un premio en un juego de azar.

Para comprender mejor esta peculiar pieza es necesaria situarla en su contexto histórico. A mediados de los años 40 del siglo pasado España acaba de salir de una guerra civil devastadora en la que el régimen fundado por los vencedores busca su lugar en un mundo claramente hostil hacia ellos. Los Aliados recelan de unos gobernantes que lo eran gracias a la ayuda de las derrotadas potencias del Eje por lo que el aislamiento de España en el contexto internacional es evidente, aunque las potencias vencedoras no muestran demasiada inclinación por forzar una caída del franquismo. Poco después la Guerra Fría situaría al régimen del lado del bloque occidental, lo cual facilitaría si integración paulatina en los organismos multilaterales.  Dentro de nuestras fronteras Franco aseguró la perpetuidad de su gobierno mediante la Ley de Sucesión de 1947 gracias a la cual España volvía a constituirse oficialmente como reino otorgándole la jefatura de estado de forma vitalicia.

jueves, 15 de marzo de 2018

EFECTOS DE LA HIPERINFLACIÓN (X): CHINA


Fiel a una tradición autoimpuesta de conmemorar los aniversarios de Curiosidades Numismáticas con monedas o billetes orientales, me complace compartir hoy un repaso sobre la experiencia hiperinflacionaria de China, ligada estrechamente a los momentos más dramáticos que vivió este país durante el siglo XX: la guerra civil entre el Kuomintang y el Partido Comunista y la Segunda Guerra Mundial. Si bien es cierto que se trata de un escenario de enorme complejidad (nada en un país de las dimensiones y la historia de China puede ser simple) las causas de la hiperinflación deben buscarse en la gestión de la economía y las finanzas por parte del Kuomintang y su líder indiscutible Chiang Kai Shek.

Chiang Kai Shek (1887 - 1975)
(fuente: wikipedia)
Hasta los años 20 del siglo pasado no había existido una institución en China que hiciera las veces de Banco Central. El sistema monetario chino, pese a las enormes cantidades de cobre en circulación, estaba basado en el intercambio de plata. Los bancos privados que operaban por el país emitían sus propios billetes canjeables por plata, que podían circular libremente junto con billetes de otros bancos. Esta falta de control central curiosamente servía de freno a la inflación, pues a los bancos privados, lógicamente, no les interesaba depreciar su propio dinero emitiendo más papel del que pudieran canjear por plata. Como veremos a continuación, este principio no lo tienen por qué tener tan claro los gobiernos. 

miércoles, 28 de febrero de 2018

FELIZ ANIVERSARIO

En estos días de finales de febrero se cumplen seis años de la puesta en marcha de Curiosidades Numismáticas y, aunque no suele ser habitual en mí, creo que es un buen momento para hacer un poco de introspección y compartir alguna que otra reflexión. Una que me viene a la mente (no solo ahora, en general desde hace tiempo) tiene que ver con la duración media de un blog. Somos muchos los que comenzamos a escribir sobre lo que nos apasiona pero, ¿es posible hacerlo de forma regular e indefinida? No he podido encontrar estudios muy exhaustivos al respecto, pero parece bastante aceptado que la vida media de los blogs ronda los doce meses, desde la primera publicación hasta el momento en que un blog se considera inactivo, que son alrededor de 120 días sin añadir publicaciones. 

Hansatsu, dinero local japonés de la era Tokugawa (ss. XVII-XIX),
fuente de inspiración para comenzar mi blog

jueves, 15 de febrero de 2018

EL ORIGEN DE LA RUPIA

La rupia india es hoy día una de las monedas representantes de las llamadas "economías emergentes", países que durante los últimos años han experimentado un notable crecimiento económico gracias, entre otros factores, a su disponibilidad de recursos naturales, su alta tasa de natalidad y sus facilidades para atraer la inversión extranjera. India es un gigante asiático que en los próximos 20 años se convertirá con toda probabilidad en el país más poblado del mundo y en una de sus principales economías, por lo que es de esperar que su moneda oficial pase a ser una de las más influyentes del planeta.
Mapa de India que representa en rosa el Imperio Mughal a la muerte de Akbar (1605)
http://www.indmaps.com/history-of-india-map/akbar-empire.HTML

martes, 30 de enero de 2018

FICHAS TELEFÓNICAS

Aunque no se trata de mi campo de investigación ni forma de coleccionismo favoritos, los que me leéis de vez en cuando habréis visto que la exonumia es un tema recurrente en este blog. La exonumia, ciencia que estudia los objetos que no son monedas pero guardan una relación directa o indirecta con éstas, ha cobrado un mayor interés en los últimos años, especialmente en lo que se refiere al coleccionismo y estudio de fichas o tokens. Hoy vamos a hablar de una de estas fichas que seguro ha aparecido en vuestros cajones más de una vez y, pese a su corta utilidad, es representativa de una época en la que los teléfonos fijos dominaban las telecomunicaciones.

Anverso de fichas telefónicas españolas de los años 60

martes, 16 de enero de 2018

MONEDAS CASH DE COREA

Mapa de Corea en sl siglo XV (www.korea.net)
Es un placer comenzar el año resolviendo una asignatura pendiente que tenía en lo referente a mi estudio sobre las monedas cash orientales. Hasta ahora había podido ofrecer una descripción más o menos detallada sobre las piezas emitidas en China, Japón y Vietnam pero no había conseguido hacerme con ninguna del otro gran país cuya historia y cultura van también estrechamente ligadas al gran gigante asiático: Corea. La actualidad política y los acontecimientos que se vienen sucediendo en los últimos años hacen que tengamos una visión bastante reducida de este país, y lo tratemos como un simple vestigio de la Guerra Fría y un foco de tensiones internacionales. No obstante, a poco que analicemos, nos daremos cuenta de que su historia trasciende con creces las consecuencias de la II Guerra Mundial y veremos un país que durante miles de años ha conseguido mantener una idiosincrasia propia pese a las dificultades que entraña su posición geográfica.

sábado, 30 de diciembre de 2017

LOS PRIMEROS BILLETES DEL MILENIO

No es la primera vez (y seguro no será la última) que comparto en mi blog artículos conmemorativos. Como sabéis los que me visitáis de vez en cuando, la Historia es uno de los aspectos que más me motivan en la búsqueda de curiosidades, por lo que todos aquellos productos numismáticos que rememoren hechos históricos concretos pueden siempre tener cabida aquí. No obstante, no es éste un tema en el que yo me prodigue especialmente, ya que por lo general prefiero aquellas monedas o billetes que han hecho historia, no los que la recuerdan, pero el billete de hoy me ha servido para reflexionar sobre ciertos aspectos que me gustaría compartir a continuación, coincidiendo con este 2017 que ahora termina. Cuando lo adquirí, pensé que podría tratarse de la primera emisión del tercer milenio, pero investigaciones posteriores pusieron en duda esta posibilidad.
Anverso del billete de 2 dólares fiyianos conmemorativo del año 2000

viernes, 15 de diciembre de 2017

LOS MOTES DE LA PESETA

Una de las características comunes de muchas monedas con contenido histórico y popularidad (tanto positiva como negativa) es el empleo de motes, algunos verdaderamente ingeniosos, para referirse a ellas. Hoy vamos a tratar el caso de nuestra querida peseta, pero en las más de 200 entradas que llevamos ya hemos podido analizar diferentes ejemplos en el mundo anglosajón. Es el caso del "Mercury dime" (10 centavos de plata) y el "Carter quarter" (1 dólar de 1979) en Estados Unidos o los descomunales "cartwheel pennies" y los enigmáticos "florines góticos" de Gran Bretaña. Si no fuera por piezas como estas mi blog sería claramente más pobre.

La introducción de la peseta en 1868 marcó un hito en la historia monetaria española. Contrariamente a lo que se piensa, no instauró el sistema decimal, pues éste había sido adoptado unos años antes, pero sí lo implantó de forma definitiva. El nuevo sistema buscaba la confirmación de una única unidad monetaria que racionalizara y simplificara el panorama existente hasta entonces, caracterizado por una caótica mezcla de piezas pertenecientes a diferentes épocas, regiones, sistemas y aleaciones. La peseta fue pronto aceptada por la población, tal y como demuestran su larga duración así como su pronta  incorporación al lenguaje de la calle y a la cultura popular, como veremos a continuación.  
Perra gorda y perra chica de 1870 (arriba) y de 1941 (abajo)
antes y después de sufrir los efectos de la inflación

jueves, 30 de noviembre de 2017

MONEDAS INDIAS DE LA EDAD MEDIA (VIII)

Compartir monedas como la de hoy es un verdadero placer, no en vano fueron piezas como esta las que me inspiraron para la puesta en marcha de este blog hace ya casi seis años. Pese a ser uno de los modelos numismáticos más comunes del sur de la India, no me resultó nada fácil dar con ella dado que en España aún no es muy común el coleccionismo de moneda asiática, pero por fin la puedo mostrar en todo su esplendor: con todos ustedes, el hombre-pulpo.



El Imperio Chola en su momento de máxima expansión (s. XI). En azul su territorio
controlado de forma directa, en rosa su zona de influencia (fuente: wikipedia)

viernes, 17 de noviembre de 2017

EL LIARD DE LIEJA

Situación del Principado de Lieja dentro de los Países Bajos
a mediados del siglo XVI
(fuente: http://connaitrelawallonie.wallonie.be/)
Ahora que en estos fríos días vuelve a estar de moda Bélgica por motivos totalmente ajenos a la numismática, he decidido dedicar un breve artículo a una interesante moneda de cobre contemporánea de nuestros reales de a 8 y maravedís: el liard de Lieja. Lieja, situada en la actualidad en la Valonia belga, es un ejemplo que ilustra la considerable fragmentación política y territorial que vivió el continente europeo durante casi toda la Edad Media y la Edad Moderna, una época en la que las monedas utilizadas en el viejo continente se encontraban entre los escasos elementos que mostraban rasgos comunes.  


martes, 31 de octubre de 2017

EL YUAN DE TAIWÁN

Taiwán (en rojo) y la República Popular China
36.000 Km2 frente a 9,5 millones
(fuente: wikipedia)
Ya he comentado alguna vez que desde que tengo uso de razón he sido un apasionado de la Historia y, como tal, siempre muestro interés por la Historia-ficción o ucronía, partiendo desde la base de que se trata de un ejercicio meramente creativo y por tanto estéril en la práctica. No obstante,  no puedo negar que es un ejercicio que me entretiene enormemente.

Siempre he pensado que, para entender la historia reciente de China y Taiwán y las relaciones entre ambas, podemos establecer un símil con nuestro país con un ejemplo de algo que no sucedió pero podría haber sucedido. Imaginemos que, en Marzo de 1939, con los ejércitos de Franco a punto de entrar en Madrid, el Gobierno de la República decide, con el apoyo expreso de Francia y Gran Bretaña, trasladar lo que queda de su administración, ejército y élites políticas e intelectuales a Menorca y constituir esta isla como la sede del gobierno legítimo de España, de tal forma que su constitución y sus leyes continúan aplicándose en este reducido territorio. Franco, ante la amenaza de vérselas con las democracias occidentales y con la inmensa mayor parte del territorio español controlado de forma efectiva, decide no invadir Menorca, al menos en el corto plazo. Con el tiempo la situación se enquista y durante décadas tenemos dos gobiernos españoles compitiendo por ostentar la representación legítima de nuestro país: el Estado Español de Madrid y la República Española de Menorca. La confusión para muchos observadores internacionales estaría servida, y los roces entre ambos gobiernos hubieran estado a la orden del día.
  

miércoles, 18 de octubre de 2017

POT DUANG: EL DINERO BALA (II)


Tras más de cinco años y 200 entradas en este blog es inevitable a veces recurrir a temas ya tratados, pero casos como el de las monedas-bala merecen la pena. Su peculiar forma y estética, así como su largo recorrido histórico hacen de ellas un objeto muy apreciado en el coleccionismo de curiosidades numismáticas. Estas monedas protagonizaron una de las primeras entradas del blog y, desde entonces, he tenido la ocasión de recibir más información de la que expuse en su día, lo cual me ha permitido identificar mejor las tres piezas que muestro en las fotos de más abajo.
Mapa del sudeste asiático a mediados del
s XV. Ayuthaya es el reino occidental en
color rosa claro (Wikipedia) 
El dinero-bala o pot duang se utilizó entre los siglos XIII y XIX, coincidiendo  con la era de los precedentes inmediatos del reino de Tailandia: Sukhotai y Ayuthaya. Inicialmente bajo el dominio khmer, Sukhotai se independizó a mediados del siglo XIII y es considerado el primer reino tai propiamente dicho. Comenzó así un periodo de expansión hacia el sur provocada en gran medida por la presión ejercida por el gran imperio asiático del siglo XIII, los mongoles, que al mismo tiempo completaban la conquista del sur de China. Es probable que estratégicamente los mongoles consideraran beneficioso el establecimiento de pequeños reinos tailandeses en el sureste asiático a expensas de los antiguos reinos indianizados. Sukhotai se constituía en un reino híbrido  basado en la civilización khmer (lo que puede notarse en su religión budista, su arte y su cultura)  aunque con una estructura social típica de los mongoles, basada en la administración de una aristocracia guerrera. La irrupción del reino de Ayuthaya a mediados del siglo XIV cambió el destino de Sukhotai, al ser rápidamente sometido.

sábado, 30 de septiembre de 2017

REACUÑACIONES BIZANTINAS

No es la primera vez (e imagino no será tampoco la última)  que comparto curiosidades de la numismática bizantina en este blog. Como ya he comentado en otras ocasiones, el estudio y coleccionismo de las monedas del estado sucesor de la Antigua Roma en el este ha experimentado un auge en los últimos años, confirmándose como un referente de un periodo histórico singular que marca la transición entre la Edad Antigua y la Edad Media en Europa. Un periodo, recordemos, en el que la emisión de moneda sufre una profunda crisis en occidente y no volvería a cobrar cierta relevancia hasta la época de Carlomagno. Recientemente, examinando un follis de cobre de la época de Heraclio (que ocupó el trono de Constantinopla entre los años 610 y 641) comprobé que tenía elementos que no había visto en otras monedas contemporáneas. Tras una pequeña investigación, comprobé que se trataba de una reacuñación, algo por otra parte muy habitual en  el circulante de cobre de esa época. La pregunta que surge entonces es ¿por qué se extendió esta práctica?

El Imperio Romano de oriente bajo Justiniano. En muchos
sentidos, un gigante con pies de barro (fuente: wikipedia)

domingo, 17 de septiembre de 2017

LA CALIGRAFÍA EN LAS MONEDAS CASH

Después de todos mis análisis de la historia de la moneda china, ha llegado el momento de centrar mi atención en un aspecto que hasta el momento solo he explicado de pasada, pero que no es en absoluto un tema menor en la numismática oriental. Una de las diferencias más apreciables que podemos establecer a priori con la numismática europea o del subcontinente indio es la aparente ausencia de imágenes: las monedas cash, salvo en contadísimas excepciones, no contienen figuras alegóricas o simbólicas sino caracteres que informan sobre su peso (más teórico que real muchas veces) o reflejan el reinado bajo el que se emitieron. No obstante, más allá de estas diferencias, las monedas chinas contienen una gran dosis de expresión artística como veremos a continuación.

Moneda huo quan de principios del siglo I.
Pueden distinguirse los caracteres huo (
)
a la derecha y quan (
) a la izquierda
en caligrafía sigilar
Es inevitable, cuando nos encontramos con cualquier texto escrito en chino, sentir cierta fascinación al contemplar un sistema de escritura tan distinto al nuestro. Si en algún momento decidís aprender este idioma, no esperéis encontrar en su sistema de escritura una lógica similar a la de nuestro alfabeto. De hecho, no existe un “alfabeto” chino como tal, ni un sistema fonético. El lenguaje escrito chino se compone de miles de caracteres (alrededor de 50.000, muchos de los cuales apenas se emplean) provenientes de pictogramas (es decir, dibujos simplificados de objetos), ideogramas (combinación de varios pictogramas que representan ideas) y logogramas (caracteres que representan por sí solos una palabra o morfema, que por lo general se componen de un radical que les da significado y otro componente que indica pronunciación). Estos últimos son los más representativos del sistema de escritura chino, un sistema que debe aprenderse con paciencia a base de reescribir y memorizar caracteres.

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