martes, 12 de marzo de 2019

IMÁGENES DEL HANSATSU

Ahora que Curiosidades Numismáticas celebra su séptimo aniversario, y tratando de mantener la tradición autoimpuesta de dedicar a Japón la entrada que conmemora tan señalado acontecimiento, he decidido indagar un poco más acerca de aquello que me inspiró a iniciar y mantener este blog: el hansatsu, conocido popularmente como “dinero marca páginas” por motivos que sobra explicar. Si echáis un vistazo a mi primera entrada, sepultada ahora bajo las cerca de 250 que la sucedieron, os podréis dar cuenta de que lo único que pude conseguir en aquel momento fue enmarcar el dinero hansatsu en su contexto histórico y económico, así como ofrecer algunas pinceladas sobre el estilo y decoración que hacen de ello una verdadera obra de arte al alcance de cualquier coleccionista. No obstante, no encontré en aquel momento información acerca del contenido o significado de las ilustraciones que adornan este papel moneda, algo a lo que hoy, afortunadamente, puedo dar alguna respuesta.

En aquel ya lejano 2012 intuí que las magníficas ilustraciones que adornan este peculiar dinero local emitido por los han (territorios gobernados por señores feudales) durante la era Tokugawa (ss. XVII-XIX) hacían referencia a personajes y criaturas de trasfondo religioso o mitológico. Me alegra afirmar en 2019 que no iba muy desencaminado, como expondré a continuación.  

"Retrato de familia" de los Siete Dioses de la Fortuna
en un hansatsu. En el sentido de las agujas del reloj,
comenzando abajo a la izquierda: Hotei, Daikoku,
Jurojin, Bishamon, Benzaiten, Ebisu y Fukurokuju. 
Los personajes que aparecen de forma recurrente en el dinero hansatsu no son otros que los llamados “Siete Dioses de la Fortuna” (Shichifukujin), seres celestiales cuyos orígenes pueden encontrarse en diferentes religiones asiáticas, sobre todo en el hinduismo, el budismo y el taoísmo. Según la leyenda, los Shichifukujin viajan cada año nuevo del cielo a la tierra en un barco mágico (Takarabune) y durante tres días visitarán pueblos y ciudades repartiendo felicidad, buenos auspicios y fortuna en diferentes formas. Los objetos que llevan consigo para realizar esta entrañable labor son de naturaleza mágica y diversa tales como un saco sin fondo (kanebukuro), un mazo mágico que produce monedas al agitarlo (kozuchi), rollos de escrituras sagradas (makimono), un sombrero que otorga invisibilidad a los que lo llevan (kaguregasa) o un traje de plumas (hagoromo) que permite volar a aquel que pueda ponérselo, entre otros. 

Los Siete Dioses de la Fortuna poseen personalidades y atributos diferentes, normalmente relativos a aspectos concretos de la naturaleza humana y su dimensión espiritual, aunque su procedencia diversa (y a veces bastante difusa) hace que puedan surgir algunas similitudes entre si. A continuación pasaré a describir cada uno de estos personajes, incluyendo las imágenes que he encontrado entre mis billetes hansatsu. Uno de ellos, por cierto, incluye una "foto de familia" de los Shichifukujin, lo cual es de agradecer ya que unos son más recurrentes que otros.  

Benzaiten
Imagen de Benzaiten con seis brazos
Es la única mujer entre los Shichifukujin, y seguramente la más polifacética. Su origen se encuentra en el hinduismo, concretamente en la diosa Saraswati, y aparece representada de diferentes maneras. Una de las más habituales es con aspecto de geisha portando una biwa, instrumento de cuerda similar al laúd, ya que se le considera diosa de la música, las artes y la belleza. Otra versión de Benzaiten es la de defensora de la fe budista, con seis u ocho brazos (lo que delata sus orígenes hinduistas), portando diferentes objetos de naturaleza bélica como arcos, flechas, espadas o lanzas, combinados con otros relacionados con la buena suerte como joyas o llaves. Sus poderes se extienden también al agua, lo que le convierte en diosa de la agricultura y la abundancia. Benzaiten es venerada sobre todo por artistas (músicos, pintores, diseñadores) pero también por las geishas y los fabricantes de espadas. 

Daikoku
Ya tuve el placer de describir a este personaje en una entrada anterior, la que aludía al uso de arroz como dinero, y es probablemente el dios más habitual en los hansatsu. Es representado como un hombre sonriente y regordete, sentado sobre fardos de arroz y cargado con un enorme saco sobre sus hombros que contiene tres importantes cualidades: riqueza, sabiduría y paciencia. Sus orígenes se encuentran también en India, donde era conocido como Mahakala, divinidad protectora del budismo con aspecto fiero y oscuro que poco o nada tiene que ver con la afable semblanza que adoptó como Daikoku en la cultura japonesa. Se le ve normalmente sentado sobre fardos de arroz con forma cilíndrica, lo que le asocia a la agricultura como protector de las cosechas y también a las artes culinarias, siendo habitual encontrar su imagen en las cocinas. Es además la deidad favorita de mineros, trabajadores del metal, artesanos y comerciantes.   

Hansatsu con imagen de Daikoku
(arriba) cargado con el saco y sentado
sobre dos fardos de arroz 
Ebisu
Otro de los Dioses de la Fortuna más recurrentes de los hansatsu, es el único de ellos que tiene un origen netamente japonés. Se le representa generalmente vestido como un cortesano, incluyendo un característico sombrero doblado, y pescando, algo que llama la atención dada su apariencia formal. Como podemos ver en la imagen, se le puede ver utilizando la caña de pescar y rodeado de peces, algunos de cierta envergadura, símbolos de riqueza y abundancia. Como podemos imaginar, es el dios de los pescadores y marinos, pero también de abogados, mercaderes, coleccionistas y, al igual que Benzaiten y Daikoku, se le asocia a la agricultura y abundancia en las cosechas. 

Hasatsu con ilustración de Ebisu
(arriba) con caña de pescar y ataviado
con ropas cortesanas


Hotei
Es sin duda el que nos resultaría más familiar, pues su aspecto es el típico del Buda obeso y sonriente. Su origen se encuentra en China, posiblemente como un sacerdote Zen del siglo X llamado Kaishi conocido por la prominencia de su barriga y sus dotes como adivinador. De hecho, es el dios de los adivinos, así como de los taberneros, políticos y cocineros, y se le considera protector de los niños.

Bishamon
Se le puede considerar el más belicoso de los Shichifukujin, ya que es representado con armadura y lanza, pero en realidad es el protector de los demás dioses de la fortuna así como de las virtudes de la religión budista y de la dignidad. Su origen es indio (Vaisravana) y suele portar, además de la lanza, una pequeña torre que contiene tesoros de índole espiritual como la fe, la sencillez, el honor y el sentido del deber. Es el dios preferido de policías, militares, personal sanitario y sacerdotes.
Fukurokuju
Probablemente el dios de aspecto más peculiar, ya que posee una frente desproporcionadamente grande en relación con su diminuto cuerpo. Se le representa entrado en años, calvo, con larga barba, ataviado con ropas tradicionales chinas y frecuentemente acompañado de animales como tortugas, serpientes o ciervos, símbolos de vida duradera. De origen chino, Fukurokuju representa, además de longevidad, sabiduría, suerte, felicidad y riqueza. Se le atribuyen poderes como la resurrección de los muertos y la inmortalidad, y es el favorito de jardineros, joyeros, relojeros y jugadores de ajedrez. 

Jurojin
Al igual que el anterior, representa longevidad y sabiduría aunque su aspecto es bien diferente ya que es mucho más alto. También su actitud dista mucho del ascetismo de Fukurokuju, ya que disfruta del vino, la comida, y la compañía femenina. Suele representarse portando un rollo de escrituras que contienen al parecer todas las acciones de los seres humanos así como su esperanza de vida. Entre sus seguidores se encuentran los astrónomos, ingenieros, científicos, contables, maestros, periodistas y jueces.

No cabe duda, tras completar esta entrada, que coleccionar dinero hansatsu es una excelente manera de familiarizarse con el folclore y la cultura popular japonesas, además de ofrecer una puerta al conocimiento de las diferentes religiones de Asia, íntimamente relacionadas entre sí. Y, por supuesto, nos permite disfrutar de verdaderas obras de arte oriental impresas en un papel moneda cuyo único fin era proporcionar un simple medio de pago a los habitantes del Japón de la era de los shogun y los samuráis. 


Mi especial agradecimiento a David Lok y su fantástica página web The Banknote Den, gracias a la cual he podido escribir esta entrada, y comprender mejor este fascinante a la par que misterioso dinero. 
http://www.banknoteden.com/TMFOM/Japan%20Shichifukujin.html
https://en.wikipedia.org/wiki/Seven_Lucky_Gods

jueves, 21 de febrero de 2019

BILLETES CON (UNA) HISTORIA III

Ahora que estoy sumergido en la búsqueda de billetes que reflejan impresa una historia interesante que contar, me complace presentar hoy uno que también es interesante en sí mismo por diferentes motivos, como describiré a lo largo del artículo. Estoy seguro que además muchos de vosotros recordaréis bien el acontecimiento que conmemora, que no es otro que el eclipse solar que gran parte del hemisferio norte pudo contemplar en Agosto de 1999. 


Aneverso del billete de 2000 lei de 1999

Es curioso comprobar cómo pese a todos los evidentes avances en términos científicos e intelectuales del último siglo hay ciertas cuestiones en las que el ser humano sigue buscando respuestas en el esoterismo. El año 2000 se veía desde hacía tiempo con una mezcla de expectación, pues desde hacía décadas era sinónimo de futuro, y a la vez con temor, como demuestran las continuas advertencias que llegaban sobre las consecuencias de un posible "efecto 2000" en los sistemas informáticos. Si a esto añadimos la llegada de un eclipse solar total pocos meses antes de celebrar el nuevo año, las interpretaciones milenaristas estaban servidas. 

Lo único que pasó realmente aquel 11 de Agosto de 1999 fue que se produjo uno de los eclipses más seguidos de la Historia, ya que pudo contemplarse en varias de las zonas más densamente pobladas del hemisferio norte: desde Terranova al amanecer hasta la costa del Golfo de Bengala al anochecer. Pese a que toda la población de Europa, Oriente Medio, Norte de África y Asia Occidental y Meridional pudo comprobar los impresionantes efectos al situarse la luna en el camino de la luz solar, solo unos pocos países disfrutaron de la oscuridad que brinda un eclipse total. Uno de ellos fue Rumanía, tal y como queda recogido en el billete que protagoniza la entrada de hoy. 


Reverso del billete, señalando los lugares en los que el eclipse fue total

Para conmemorar el eclipse solar de 1999, el Banco Nacional de Rumanía lanzó el billete de 2000 lei (en clara alusión a la llegada del nuevo milenio) en polímero, que muestra en su anverso una imagen un tanto esquemática del sistema solar (con un sol oscurecido) y en el reverso un mapa de Rumanía con las regiones del país en las que el eclipse fue total. Además de lucir un atractivo diseño, el billete combinaba elementos de seguridad tradicionales (marcas de agua, franja lateral) con algunos muy novedosos, especialmente una ventana transparente que contiene un holograma que, al iluminarse con un láser proyecta sobre una superficie lisa una imagen de (adivinad) un eclipse parcial. 

Todas estas características hacen de este billete un artículo digno de guardar en nuestra colección, toda vez que refleja un acontecimiento que durante unos minutos unió a millones de personas de muy diversas partes del planeta. Para mí además estos 2000 lei contienen una historia personal, por lo que pido disculpas de antemano si hoy me extiendo un poco más de lo habitual.

Ventana transparente con holograma
Agosto de 1999 fue un verdadero punto de inflexión en mi vida, ya que coincidió con la época en la que  decidí independizarme escogiendo para ello un país en el que siempre me había sentido cómodo y que sería mi hogar durante los siguientes seis años: Gran Bretaña. En 2003 estaba trabajando en la Universidad de Birmingham como asistente en un proyecto de la Comisión Europea sobre derechos de la mujer en el que la participación de personalidades del mundo académico y la sociedad civil de ambos lados del antiguo telón de acero era fundamental. Una de las jornadas de este proyecto, relativa a derechos sociales, se celebró en Atenas y, entre reunión y reunión, era habitual que los participantes pasáramos el rato compartiendo anécdotas y curiosidades culturales acerca de nuestros respectivos países de origen, algo muy de agradecer puesto que muchas veces (al menos en mi caso por aquel entonces) no teníamos de esos lugares más que remotas referencias. El billete de hoy me lo dio en uno de estos momentos de receso Adela Dinu, de la Asociación para la Promoción de la Mujer en Rumanía (APFR por sus siglas en rumano), una ONG de Timisoara dedicada al apoyo psicológico, económico y legal a las mujeres y niñas víctimas de la violencia doméstica y el abuso sexual.

Con solo 26 años Adela había conseguido cosas increíbles.  Tan solo dos años antes tuvo que hacerse cargo de su organización como Directora Ejecutiva, una función que desempeñó con total dedicación y entusiasmo, como demuestra la ley de violencia doméstica aprobada en 2003, concebida y ardientemente defendida en la calle por APFR.  Su vocación de servicio llevaría a Adela a trabajar mucho más en los años siguientes, coordinando diferentes proyectos con fondos europeos acerca de la igualdad de oportunidades en el mercado laboral y poniendo en marcha la Escuela Nacional de Mujeres Gerentes, dedicada a la formación de emprendedoras y futuras lideresas. No es de extrañar que toda esta inmensa labor se viera reconocida en Diciembre de 2016 con el Premio Europeo de la Mujer en Bruselas, dirigido a aquellas mujeres cuyas acciones contribuyen al avance del proyecto europeo como espacio de integración y defensa de los derechos humanos.

Desgraciadamente, Adela recibió este premio post-mortem. Unos meses antes, a principios de 2016, falleció de leucemia con solo 38 años. Se fue así, de forma trágicamente prematura, un referente para la lucha por los derechos de la mujer en Rumanía, una fantástica formadora y, como atestiguan todos los que la conocieron, una gran persona. Y por si esto fuera poco, también se fue la madre de una pequeña de seis años.


Tras aprender de una vida como la de Adela, corta pero increiblemente intensa, uno no puede sino sentir un profundo agradecimiento. Por su dedicación a una causa noble, por su innegable vocación de servicio a los demás, por su genuino idealismo, por su convicción a la hora de defender estos ideales, por sus incuestionables dotes de liderazgo, siempre necesarias en épocas de cambio e incertidumbre...

Y por regalar un billete a un futuro coleccionista, que jamás pensó que, más de quince años después, le dedicaría un pequeño pero emotivo espacio en su blog. 

Gracias Adela. 


Adela Dinu (1977-2016)
In Memoriam

martes, 5 de febrero de 2019

DINERO DEL AÑO NUEVO CHINO


No suelo publicar entradas aprovechando grandes acontecimientos pero hoy voy a hacer una excepción. Ahora que estoy tratando de sumergirme en la lengua y la cultura chinas, creo que es una excelente ocasión para dedicar una entrada al Año Nuevo chino, que en 2019 se celebra el 5 de Febrero. Más concretamente, me gustaría dedicar el espacio de hoy a aquellas tradiciones y ornamentos que tienen que ver con el dinero, que, dado su fuerte carga simbólica, es fácilmente asociado con fortuna y prosperidad. 
Los sobres rojos: una de las tradiciones más visibles del Año Nuevo chino

El Año Nuevo chino, cada vez más habitual en nuestro paisaje urbano, se celebra de acuerdo con el calendario tradicional chino, que se basa en los ciclos lunares, coincidiendo con la segunda luna nueva después del solsticio de invierno. Por tanto, el Año Nuevo chino no tiene una fecha fija y siempre se celebrará en un día comprendido entre el 21 de Enero y el 20 de Febrero según el calendario gregoriano. Como su celebración se remonta al 2697 a.C. este año sería el 4717 y, pese a que un origen tan remoto es necesariamente incierto y plagado de leyendas y referencias mitológicas, es un recordatorio de la existencia de distintas visiones sobre la Historia de la humanidad, que poco a poco van adquiriendo mayor relevancia en un mundo globalizado. 

El calendario gregoriano fue oficialmente adoptado tras la caída de la última dinastía imperial en 1911 pero la cebración del Año Nuevo tradicional no ha sido en ningún caso abandonada ni en China (incluyendo a Taiwán) ni en los países de su órbita cultural como Corea, Japón o Vietnam, así como en todos aquellos que cuentan con un porcentaje significativo de población de origen chino como Singapur, Tailandia, Filipinas, Myanmar, Malasia o Indonesia. En China es de hecho la festividad tradicional más importante, como lo demuestra el puente de siete dias que disfrutan sus habitantes así como los millones de desplazamientos que origina. Es seguramente la ocasión que con más intensidad refleja los rasgos culturales e idiosincrasia del mundo chino, un momento en el que todo tipo de tradiciones (artísticas, culinarias, musicales) se mezclan con la creencia universal  de renovación y buenos propósitos propia de todo comienzo de año. 
Adorno de Año Nuevo
con monedas cash

En muchas culturas el dinero juega un papel relevante a la hora de expresar este tipo de creencias, siendo el caso de China realmente significativo. Muchos de los adornos que se utilizan durante la festividad de Año Nuevo contienen elementos imitativos de formas antiguas de dinero, concretamente lingotes de oro y plata y, cómo no, monedas cash. Afortunadamente pude encontrar uno de estos adornos, consistente en réplicas de cinco monedas de la dinastía Qing (1644-1911) entrelazadas en un lazo rojo. Es justo reconocer que se trata de imitaciones muy conseguidas, ya que los caracteres de los anversos se corresponden enteramente con las  Shun Zhi tong bao, Kang Xi tong bao, Yong Zheng tong bao, Qian Long tong bao y Jia Qing tong bao, mientras que los de los reversos presentan una marca de ceca en escritura manchú correspondiente a la ciudad de Fuzhou en el sureste. Además, reflejan el tono amarillento propio del latón, aleación por excelencia en la producción monetaria Qing. 

No obstante, hoy quiero detenerme más en una tradición que implica dinero real y que en occidente identificamos con bodas y otras ceremonias religiosas (así como otras actividades de naturaleza más deshonesta por desgracia): los sobres de dinero o hongbao (红包). Se trata de una arraigada costumbre que básicamente consiste en regalar sobres rojos de dinero a familiares y seres cercanos en general. El rojo, como fácilmente podemos deducir aunque jamás hayamos tenido el placer de visitar China, es uno de los colores favoritos en esta parte del mundo, pues representa energía, felicidad y buena suerte. Por tanto, entregando estos sobres, además de dinero, deseamos todas estas virtudes a nuestros seres queridos. 

Tradicionalmente los sobres rojos con dinero se dan de padres a hijos, mayores a jóvenes, jefes a empleados siguiendo el estricto orden social confuciano, pero hoy en día es habitual también entregarlos a personas mayores o amigos. Como en todo acontecimiento social se debe seguir un determinado protocolo, del que os aconsejo tomar nota por si alguna vez os veis en esta tesitura: 


  • Cuando se entrega un sobre rojo se deben escoger billetes muy nuevos o sin circular y evitar incluir monedas (billetes muy usados y monedas causan una mala impresión). En la cantidad escogida, no muy alta que dependerá de a quién nos dirijamos, debe evitarse el número cuatro, relacionado con la mala suerte (por ejemplo, 40 0 400 yuanes), Los ochos, sin embargo, son muy bienvenidos y por lo general deben escogerse números pares. Es conveniente llevar unos cuantos sobres durante los dieciséis días de festejos de Año Nuevo por si nos topamos con algún candidato potencial a recibirlos. 
  • Cuando recibimos el sobre debemos también seguir una serie de normas establecidas. Primero, aceptar el sobre con las dos manos pues se considera poco apropiado hacerlo con una. Una vez recibido, además de expresar agradecimiento, se debe obsequiar a la persona que nos lo regala con una frase agradable y de buenos deseos. Por ejemplo, "Que la fortuna te sonría" o "Que tus deseos se hagan realidad". Segundo, como ocurre con todo regalo que se recibe en China, nunca se debe abrir el sobre delante de quien nos lo entrega: lo debemos guardar y abrir más tarde en privado. 
Con esta interesante tradición, muy apropiada en un blog como desde el que escribo, me complace poder deciros en un día como hoy: Feliz Año nuevo! 新年快乐! (Xīnnián kuàilè) 


viernes, 25 de enero de 2019

BILLETES POR LA INDEPENDENCIA DE HUNGRÍA

No sé si lo he comentado en alguna ocasión (disculpadme si ha sido así, después de siete años publicando uno tiende a repetirse de vez en cuando) pero una ventaja que tiene el coleccionismo de curiosidades es que aunque muchas veces uno las busca, a veces da la impresión de que son las curiosidades las que le encuentran a uno. Siempre me han parecido muy especiales los billetes antiguos, seguramente por sus elaborados diseños y por el hecho de que unos objetos tan frágiles hayan soportado de forma satisfactoria el paso del tiempo. Cuando de forma absolutamente inesperada, hojeando un álbum en una reputada numismática valenciana, me encontré con el billete que protagoniza la entrada de hoy no pude resistir la tentación de adquirirlo.


Lo siguiente, cómo no, consistió en recopilar información al respecto. Parecía húngaro, de mediados del siglo XIX, y me percaté de que Hungría no había conseguido su independencia del Imperio Austriaco al menos durante un periodo prolongado de tiempo. Este otrora gran reino centroeuropeo sucumbió en el siglo XVI a la presión de los otomanos por el este y el sur y a la influencia austriaca en el oeste, que encontraban en Hungría una suerte de "estado tapón" frente al empuje de los ejércitos del sultán. Hungría quedó de hecho repartida entre el Imperio Otomano, el Imperio Austriaco y el principado de Transilvania, en la práctica tributario del sultán. Con el tiempo, el equilibrio de poder basculó hacia el lado austriaco de tal forma que muchos antiguos territorios húngaros se fueron progresivamente incorporando a la monarquía de los Habsburgo. Aunque por lo general se trató de preservar las particularidades y leyes húngaras dentro del imperio, lo cierto es que las relaciones entre Austria y Hungría nunca fueron fáciles, caracterizándose por una desconfianza mutua que en muchos momentos derivó en conflicto abierto.

Centroeuropa no fue ajena al terremoto político surgido de la Revolución Francesa y las posteriores invasiones napoleónicas. De hecho, numerosos políticos, artistas e intelectuales húngaros vieron en estos movimientos la oportunidad de llevar a cabo una serie de reformas de corte liberal que resultaban imposibles dentro del Imperio Austriaco, toda vez que éste fue uno de los vencedores frente a Napoleón y por tanto defensor de las esencias del Antiguo Régimen. Al mismo tiempo, las nuevas corrientes liberales se identificaron con un cierto "despertar nacional" húngaro tras siglos de división y sometimiento a grandes potencias.


El Imperio Austriaco: un inmenso mosaico plurinacional en el cual
Hungría ocupaba un lugar destacado (fuente: Wikipedia)

Todo esto se manifestó abiertamente en la ola revolucionaria de 1848, que marcaría un antes y un después en los acontecimientos políticos del continente, de forma muy significativa en las estructuras político-administrativas del Imperio Austriaco. En Marzo de ese año se inició un movimiento político en Hungría que defendía postulados cercanos al liberalismo como la libertad de expresión, la abolición de la servidumbre o el pago de impuestos equitativo mientras que abogaba por la puesta en marcha de estructuras propias de un estado como una asamblea, un banco nacional y un ejército propio entre otros. Al poco tiempo, el emperador  Fernando, arrollado por los acontecimientos, no pudo sino aceptar estos postulados ante el riesgo cierto de desmembramiento del imperio, teniendo en cuenta además que en la propia Viena la revolución se había llevado por delante al principal valedor de las monarquías absolutas europeas y arquitecto de la Europa post-napoleónica: Klemens von Metternich. 

No obstante, las fuerzas contrarrevolucionarias no tardaron en reaccionar, lo que únicamente significaba malas noticias para el movimiento nacionalista húngaro. A finales de 1848 Fernando abdicó en favor de su sobrino Francisco José, mucho más proclive al restablecimiento del statu quo anterior a la revolución. Ante la inminente invasión de Hungría por parte de las tropas austriacas la asamblea húngara proclamó la independencia total en Abril de 1849 pero ésta no pudo apenas ejercerse ya que en Agosto, tras semanas de duros combates en los que la ayuda rusa al emperador Francisco José fue determinante, el ejército húngaro no vio otra salida que la rendición incondicional. 

Lajos Kossuth (1802-1894). Fuente:
www.britannica.com
En todo este proceso revolucionario el papel de Lajos Kossuth fue más que significativo. Kossuth formaba parte de la facción más radical del movimiento nacionalista húngaro, que abogaba por la separación total de Austria como única forma de conseguir la ansiada modernización del país tras siglos de estancamiento. Fue ministro de Finanzas en el gobierno del Conde Batthyány, surgido de la asamblea húngara en Marzo de 1848 y más tarde, ante la certeza de que Viena no aceptaría más que el sometimiento de Hungría, fue designado por la misma asamblea como responsable del comité de defensa nacional, lo que le convertía de facto en el "hombre fuerte" del país, y le daba la oportunidad de, como se ha comentado más arriba, proclamar la independencia total. Tras la rendición, Kossuth se vio abocado a abandonar el país y vivir casi medio siglo de exilio en diferentes países. 

Al caer este atractivo billete en mis manos pensé en un primer momento que se podía tratar de papel moneda emitido durante la etapa de Kossuth como ministro de Finanzas, pero tras un somero análisis salí pronto del error. Aunque se encargó de desarrollar una moneda propia húngara durante los meses que ocupó el cargo ministerial, el billete de hoy es posterior, concretamente de su exilio norteamericano. 

Estados Unidos fue uno de los países en los que Kossuth vivió durante su prolongado destierro y en los que más simpatías encontró para su causa independentista. No es de extrañar, ya que se trataba de un país que había obtenido su independencia tan solo unas décadas atrás. A principios de la década de 1850 recorrió diferentes partes del país tratando de atraer adeptos y recaudar fondos, para lo cual se valió de billetes como el de las imágenes, que se entregaban a cambio de donaciones. Su diseño, compuesto sobre todo de figuras alegóricas, se inspira enormemente en la notafilia norteamericana de la época.  Está impreso por una sola cara y muestra la firma de su promotor debajo a la derecha. 

Firma de Kossuth en los billetes promocionales
En los veinte años posteriores a 1849 el imperio austriaco no pudo evitar sufrir una serie de pérdidas territoriales como consecuencia de dos movimientos nacionales externos, el italiano en el sur y el alemán en el norte, que obligaron a Viena a plantear una considerable descentralización interna con el fin de mantener unido su territorio. A partir de 1867 la monarquía de los Habsburgo se convertiría en dual de tal forma que, salvo en asuntos de política exterior y defensa, Hungría gozaría de total autonomía. No sería suficiente en ningún caso para Kossuth, que moriría en el exilio en 1894, sin ver cumplido su sueño de ver una Hungría independiente. Un sueño que se materializaría en 1918, paradojas de las historia, tras una contundente derrota militar que supuso la desaparición no solo de Austria-Hungría sino de todas de las dinastías imperiales europeas, cerrando de forma definitiva el convulso y conflictivo siglo XIX.  


sábado, 12 de enero de 2019

FELIZ 2019

Aunque con un ligero retraso, me gustaría por fin hacer un pequeño repaso de lo que ha sido el último año, así como felicitar el año nuevo a todas las personas que tienen a bien leer lo que publico de vez en cuando. A pesar de que el tiempo y las responsabilidades no me permiten escribir más que dos entradas al mes (quedándome en una en más de una ocasión) este año 2018 que ya es pasado nos ha brindado la posibilidad de compartir interesantes y llamativas curiosidades de la numismática y la notafilia como veremos a continuación
Anverso de rupia de plata del emperador mughal Jahangir,
principios del siglo XVII

Si tengo que escoger una "moneda del año" por su interés histórico y atractivo estético me quedaría sin duda con la rupia india de época mughal (ss. XVI-XVIII). Es de hecho la primera moneda india conocida con ese nombre (etimológicamente "rupya" o "rupaka", es decir, moneda de plata en sánscrito) y fue fruto de una reforma monetaria impulsada por Sher Shah que pretendía relanzar el circulante de plata después de sucesivas devaluaciones. Una pieza que no solo es grande por sus dimensiones (alrededor de 11 grs. de peso y 21 mm. de diámetro) sino también por su magnífico diseño, caracterizado por sus relieves y ornamentos florales.

Billete del infierno imitativo de 200 euros con una imagen del
Emperador de Jade y la leyenda 天地通用紙幣 (tiandì tongyòng zhîbì)

En el apartado de la notafilia, me gustaría resaltar los conocidos como "billetes del infierno" chinos. Aunque carecen de cualquier valor histórico al ser billetes de fantasía, poseen un gran atractivo cultural, ya que su uso se enmarca dentro de las creencias ancestrales y mitología del gigante asiático. Concretamente, son enviados a los antepasados, quema mediante, para que puedan utilizarse en dìyù (地狱), el inframundo donde los muertos purgan las faltas cometidas en vida. Su interés radica en las interesantes paradojas que encierra: por un lado, concede un considerable valor espiritual al dinero, quintaesencia de lo material; por otro, establece que la forma de disfrutarlo consiste en destruirlo previamente. Pocos billetes nos plantearán cuestiones tan transcendentales, qué duda cabe. 

Real de a ocho de Carlos IV, perforado con diferentes caracteres chinos
Y, sin salir de China, quisiera mencionar la curiosidad numismática por excelencia de este último año, que no es otra que las monedas de plata de ocho reales reselladas que circularon durante la época de la dinastía Qing (ss. XVIII-XIX). No solo resulta chocante encontrarse con los bustos de Carlos III o Carlos IV "tatuados" con diferentes caracteres de la lengua china, sino que da una idea de la influencia que llegó a tener esta emblemática pieza en todos los rincones del planeta, incluso en los mercados de más difícil acceso. 

Por último, y no por ello menos importante, quizá os habéis percatado de la inclusión de una nueva pestaña en el blog titulada "apariciones en medios". En esta nueva página informo acerca de las menciones que se hace de Curiosidades Numismáticas en otras publicaciones periódicas. La última de ellas tuvo lugar hace alrededor de un mes en la revista argentina de viajes Ersa Mag, en el artículo ¿Cómo es el mundo de los coleccionistas? al que podéis acceder a través de este enlace:   http://fliphtml5.com/axrpj/wdzc/basic

Espero que hayáis disfrutado de este año 2018 al menos tanto como lo he hecho yo buscando e investigando acerca de estas y otras curiosidades. Estad atentos este 2019, porque os aseguro que tengo en mente muchas más. En breve daremos cuenta de ello. 

A todos, a todas, os deseo un muy feliz año 2019.  

viernes, 28 de diciembre de 2018

MONEDAS DEL ÍNDICO

Para concluir el año, he pensado en compartir una de esas piezas que rara vez nos vamos a encontrar en establecimientos numismáticos pero que no por ello deben resultar costosas o poco accesibles al coleccionista medio. Se trata de un medio larin, moneda de cobre de bajo valor de las Islas Maldivas, situadas en pleno Océano Índico al sur del subcontinente indio. Como pequeño país insular, las Maldivas han estado durante toda su historia influidas por los grandes imperios dominantes del sur de la India y del Golfo Pérsico, así como por su posición estratégica dentro de las grandes rutas marítimas comerciales de Asia meridional.

De hecho, la misma denominación de estas pequeñas monedas, larin, nos recordará a esas curiosas piezas consistentes en trozos alargados de plata doblados por la mitad a modo de horquilla que circularon ampliamente por los territorios bañados por el Índico occidental que tuvimos la ocasión de analizar allá por el 2016. El término larin hace referencia a todos aquellos objetos que fueron utilizados como moneda en el Mar de Arabia, lo cual incluye las célebres "horquillas" antes mencionadas así como unas curiosas piezas con forma de anzuelo de Ceilán y monedas más convencionales como la de hoy, que recuerdan en gran medida a los feluses árabes.

Mapa de Tolomeo en el que podemos observar la isla de Ceilán en medio del
Océano Índico (abajo a la derecha) con las Maldivas al sur (fuente:
https://www.geografiainfinita.com)

lunes, 10 de diciembre de 2018

BILLETES CON (UNA) HISTORIA II

Si hace unos días comencé esta nueva serie de billetes con contenidos interesantes con Confucio, exponente de la filosofía y espiritualidad oriental, era de esperar que la continuara con el otro gigante asiático: India. Como nos habremos podido percatar, sus billetes están dominados por su figura más emblemática del siglo XX, identificada con la independencia de una nación milenaria sometida al colonialismo occidental durante un largo periodo de tiempo: Gandhi. En el reverso de este billete de 500 rupias, desmonetizado en épocas recientes, podemos verle al frente de una procesión, ataviado con su característico dhoti (prenda masculina tradicional de la India) y sandalias, empuñando su inseparable bastón, seguido por un grupo de personas en el que encontramos hombres y mujeres aparentemente de distintas condiciones sociales, incluso uno vestido con hábitos propios de monje cristiano. Esta imagen, inmortalizada hoy día en un monumento público en Nueva Delhi, representa nada menos que uno de los momentos clave en el proceso de independencia de la India.


sábado, 17 de noviembre de 2018

BILLETES CON (UNA) HISTORIA

A lo largo de estos casi siete años de curiosidades, hemos tenido varias oportunidades de comprobar el poder de los billetes como transmisores de mensajes o reflejo del patrimonio artístico y cultural de países y civilizaciones. El papel moneda deja más espacio para la creatividad y permite una mayor difusión, ya que es menos costoso emitirlo que el circulante metálico. En este momento vienen a mi cabeza numerosos ejemplos como las emisiones notgeld alemanas, en las que se reflejaban todo tipo de escenas cotidianas, satíricas o de la actualidad política propia del periodo inmediatamente posterior a la Primera Guerra Mundial, las series de pintores célebres de los billetes del franquismo o los billetes brasileños de los años 70-80, que además de sumar ceros por los efectos de la hiperinflación de la época dedicaban su espacio a honrar músicos y escritores.  


Anverso y reverso de 1 yuan del Central Bank of China de 1936

miércoles, 31 de octubre de 2018

DINERO AFILADO

¿Pueden servir los clavos como medio de intercambio?
(Encyclopedia of Money
, by Larry Allen)
El dinero-mercancía, es decir, aquel que tiene valor por sí mismo y así es reconocido por la sociedad que lo utiliza, puede adoptar formas curiosas e interesantes. Tradicionalmente los metales como el oro y la plata han cumplido con éxito este papel pero cuando éstos han escaseado o no han llegado por diferentes motivos las sociedades no han dudado en utilizar todo tipo de bienes considerados valiosos. Durante los más de seis años que llevo ofreciendo curiosidades hemos podido analizar formas de dinero-mercancía tan dispares como los cigarrillos de la Alemania de la posguerra, el arroz del Japón medieval o el cacao de la América precolombina.  El ejemplo de hoy es seguramente uno de los más parecidos al circulante oficial como veremos a continuación. 

martes, 16 de octubre de 2018

EL FELÚS MARROQUÍ

Son ya unos cuantos años escribiendo en este blog acerca de curiosidades de la numismática y la notafilia, y en ningún momento hasta ahora he dedicado un espacio a nuestro vecino del sur. Creo que ya ha llegado ese momento, y lo voy a hacer con una pieza que a buen seguro ha llamado vuestra atención alguna vez por su parecido con los grandes bronces romanos o bizantinos, aunque muy distante de ellos en el tiempo: el felús marroquí. Aunque felús es el nombre genérico que recibe la moneda de cobre musulmana de poco valor, el marroquí destaca por su inconfundible estilo y modo de fabricación, como veremos a continuación.

Monedas de 1 felús (izda.) y 4 feluses (dcha.) con la estrella de seis puntas. El felús
mide 18 mm. y pesa 3,79 grs. La pieza de 4 feluses mide 28 mm. y pesa 10,02 grs. 

domingo, 30 de septiembre de 2018

IMITACIONES ÁRABES

La expansión árabe de los siglos VII-VIII :
de Francia al valle del Indo en 80 años
Hace ya algún tiempo, cuando tuvimos la ocasión de adentrarnos en la numismática hispanomusulmana mencioné el hecho de que los árabes, al comienzo de su expansión, adoptaron las formas monetarias bizantinas y sasánidas, en muchos casos a través de la imitación de sus monedas. Hoy por fin tengo el placer de mostrar un ejemplo de esas imitaciones que, dado su parecido con los originales, pueden llevar a cierto grado de confusión entre los coleccionistas.

lunes, 17 de septiembre de 2018

EFECTOS DE LA HIPERINFLACIÓN (XI): BOSNIA-HERZEGOVINA

Las "repúblicas" de Bosnia-Herzegovina:
un rompecabezas étnico (wikipedia) 
Tras analizar unos cuantos casos de hiperinflaciones en diferentes puntos del planeta en épocas distintas es inevitable encontrar numerosos puntos en común: inestabilidad política, conflictos civiles, mala gestión económica o expansión ilimitada del gasto público son algunas de las características que ayudan a explicar los orígenes de las inflaciones disparadas. No obstante, siempre es posible dar con aspectos singulares que hacen que un caso sea distinto de otro. El caso de Bosnia-Herzegovina, pese a guardar lógicos paralelismos con su vecina Yugoslavia tiene la peculiaridad de reflejar la profunda división existente en su territorio: en lugar de una hiperinflación tuvieron lugar dos.

jueves, 30 de agosto de 2018

LOS BILLETES DEL INFIERNO

Para retomar mi actividad tras el parón veraniego, he pensado que no hay nada mejor que la búsqueda de curiosidades del lejano Oriente. Desde que el ser humano emite dinero, se han dado casos en que por circunstancias éste ha perdido la mayor parte de su valor, bien sea por políticas monetarias erráticas o por procesos inflacionarios fuera de control. Son significativas, y siempre invitan a la reflexión, las imágenes de billetes cuyo valor facial supera los cinco dígitos, de transacciones hechas al peso o en montones, o de papel moneda que únicamente ha sido pasto de los servicios de limpieza una vez que la población ha perdido totalmente la confianza en su moneda. 



Billete del infierno imitativo de 50 euros con imagen del
Emperador de Jade y la leyenda 地府通用 (dìfû tonyòng)

lunes, 6 de agosto de 2018

LUIS XIV EN LAS MONEDAS CATALANAS

Antes de tomarme un pequeño respiro veraniego, quisiera dedicar una entrada a una curiosidad numismática autóctona que, como en otros muchos casos que ya hemos comentado por aquí, fue producida en Cataluña. Las monedas de hoy reflejan un momento crucial de la historia de España en el que no solo se jugaba su papel hegemónico mundial, sino también su propia existencia, pues las revueltas de mediados del XVII en diferentes territorios (siendo Cataluña y Portugal los focos principales) amenazaron seriamente la continuidad del reinado de los Habsburgo y pudieron restituir el mapa medieval de la península.

Para comprender los orígenes de estas sublevaciones es necesario tener en cuenta dos factores, uno interno y otro externo. El factor interno tiene que ver con las reformas que el conde-duque de Olivares trató de impulsar una vez asumió las responsabilidades de gobierno tras el acceso al trono de Felipe IV en 1621. Su Gran Memorial de 1624, informe confidencial que detallaba los principales problemas por los que atravesaba la monarquía y sus instituciones, exponía abiertamente la necesidad de avanzar hacia una mayor integración política, económica y administrativa de los diferentes reinos y territorios peninsulares, unidos por poco más que la figura del rey. Olivares estaba especialmente interesado en liberar dentro de lo posible al reino de Castilla del peso de la defensa exterior de la Monarquía Hispánica, para lo cual esbozó el proyecto de Unión de Armas, que fomentaba la cooperación militar entre los territorios peninsulares estableciendo un ejército permanente de 140.000 hombres.


lunes, 16 de julio de 2018

EL GROS DE PRAGA

Territorio bajo control de la dinastía
Premyslid a principios del s. XIV
(fuente: wikipedia)
Como bien sabéis los que tenéis a bien leer mis artículos, todo lo que muestro aquí cuenta con una interesante historia detrás: cómo se creó, quién lo creó, en qué circunstancias, qué evolución tuvo, qué aceptación encontró entre la sociedad, cómo fue su decadencia y final...Para ser sincero, no es una tarea muy difícil, pues es extraño encontrar artículos de notafilia o numismática que no tengan interés histórico, por pequeño que sea. Hay ocasiones, además, en las que tengo la oportunidad de escribir acerca de monedas o billetes que en su día hicieron historia. La entrada de hoy me brinda una de esas ocasiones como veremos a continuación.

El gros de Praga (Prazsky gros) consiguió convertirse en moneda de referencia centroeuropea en los siglos que marcaron la transición de la Edad Media al Renacimiento. De hecho, su origen coincide con un renacimiento particular de las acuñaciones europeas, ligado al progreso económico y al impulso de la urbanización. En 1266 Francia se convirtió en el primer reino de Europa occidental que retomó la idea de una pieza grande de plata, materializada en el gros tournois. De 4,22 grs. de peso y una pureza del 95,8% esta moneda simbolizaba el nuevo empuje que experimentaban las acuñaciones europeas tras siglos de estancamiento. El peculiar diseño del anverso con círculos concéntricos en forma de diana probablemente derivaba de acuñaciones musulmanas medievales. El reverso, por su parte, contenía en el centro un castillo (un tanto esquematizado, a simple vista puede recordar a una corona) rodeado de doce flores de lis, dando así continuidad a tradiciones estilísticas europeas, dominadas por templos y fortalezas durante gran parte de la Edad Media.

domingo, 1 de julio de 2018

EL DRACMA SASÁNIDA

Hace ya algún tiempo, en los comienzos de la andadura de este blog, tuve el placer de analizar la moneda de hoy como una simple curiosidad de la numismática de una época en que la Antigüedad y la Edad Media se funden, una pieza de plata contemporánea de las monedas del Bajo Imperio y bizantinas (ver entrada MONEDAS PERSAS). Hoy, como en otras ocasiones, llega el momento de profundizar más en el dracma sasánida porque a poco que exploremos nos daremos cuenta que es mucho más que una pieza de interés histórico o artístico. 

Anverso de dracma sasánida de Kavad I (488-531)
Mide 29 mm. y pesa 3,60 grs. 

sábado, 16 de junio de 2018

RESELLOS CHINOS

Ilustración de un lingote de plata utilizado en China
con contramarca (Early World Coins, R. Tye)
Como bien sabemos, los acontecimientos históricos del mundo chino tuvieron una evolución independiente de Occidente hasta bien entrada la época contemporánea. Pese a la expansión de las potencias europeas (especialmente Gran Bretaña, Holanda y Portugal) por el continente asiático, China consiguió mantener su soberanía en una relación comercial que claramente le favorecía, pues productos como seda, jade, porcelana o té eran muy valorados por los europeos. Los chinos, sin embargo, solo requerían un producto de Europa, pero de capital importancia: la plata.

jueves, 31 de mayo de 2018

BILLETES DEL SISTEMA BANCARIO LIBRE

A poco que investiguemos acerca de la notafilia estadounidense del siglo XIX, enseguida nos percataremos de su gran variedad. Durante gran parte de ese siglo, si bien la nueva república tenía la responsabilidad de la emisión de moneda, no ocurría lo mismo con la de billetes, que quedaba en manos de los bancos estatales acreditados. Es ciertamente interesante analizar los orígenes del sistema bancario norteamericano porque en ellos pueden reflejarse las tensiones y dilemas propios de una nueva nación que comienza su andadura llena de incertidumbres.

Andrew Jackson, detractor de la idea de
un banco central, pero homenajeado
en los billetes de 20 $
De hecho, la propia idea de un banco central fue muy discutida durante las primeras décadas del siglo XIX. En 1791 el gobierno del presidente Washington aprobó la creación del Primer Banco de los Estados Unidos con el fin de cubrir las necesidades de financiación por la deuda contraída durante la Revolución así como estabilizar la moneda nacional y establecer funciones de control sobre el funcionamiento de los bancos estatales. La oposición que encontró fue considerable, debida sobre todo al recelo que causaba cualquier institución capaz de acaparar tanto poder, así como al hecho de que gran parte del capital del Primer Banco estaba en manos extranjeras. La licencia no fue renovada por le legislativo en 1811 pero en 1816, tras un periodo de inestabilidad financiera en el contexto de la Guerra de 1812 contra Gran Bretaña, se retomó la idea y el Congreso decidió dar luz verde a un  Segundo Banco de los Estados Unidos.

martes, 15 de mayo de 2018

MONEDAS INCUSAS


Dada su rareza e inequívoca peculiaridad, las monedas defectuosas han sido siempre objeto de deseo dentro del coleccionismo numismático. Es tan extraño encontrarse con una pieza con imperfecciones evidentes (descentradas, con golpes en el canto o sin agujero central cuando lo debe tener, por poner unos pocos ejemplos) que cuando nos encontramos con una no podemos evitar tener la sensación de poseer algo único y fuera de lo común. Durante la Antigüedad y la Edad Media, épocas de monopolio de la acuñación en la emisión monetaria de occidente, los defectos podían ser más habituales sobre todo si tenemos en cuenta la mayor implicación del factor humano en todo el proceso. Uno de estos defectos, el anverso o reverso incuso, ha atraído desde hace tiempo mi curiosidad, razón por la cual hoy le voy a dedicar esta entrada.

Para comprender por qué antiguamente se podían producir piezas incusas es necesario en primer lugar repasar el proceso de acuñación de moneda y tener en cuenta todos los elementos que intervenían en él. Con el fin de simplificar un poco me voy a detener únicamente en la acuñación en sí misma obviando los elementos necesarios que la precedían como la extracción de metales, la fabricación de cospeles o el diseño de los cuños. 

lunes, 30 de abril de 2018

MONEDAS INDIAS DE LA EDAD MEDIA (IX)

Ya hemos podido comprobar en varios artículos (unos cuantos, de hecho) lo complicada que puede ser la numismática del subcontinente indio, pero este hecho es precisamente lo que hace de ésta un objeto fascinante de estudio. Analizar cualquier moneda india de la Antigüedad o la Edad Media constituye un reto en sí mismo, y la de hoy no es una excepción. Su diseño, caracterizado por ese grado de esquematismo y abstracción propio de las monedas del sur de la India, es tan misterioso como el reino responsable de su emisión: los Chera de Kerala. 
Zona de influencia del reino Chera en los
ss. X-XI (fuente: wikipedia)

Pese a que por lo general el peso político, económico y cultural del subcontinente ha basculado alrededor de la llanura gangética y el valle del Indo en el norte, es innegable que el sur siempre logró mantener su propia idiosincrasia. Durante el primer milenio de nuestra era la cultura y religión del norte se fueron abriendo paso hacia la India meridional; así, los diferentes pueblos del sur fueron adoptando la religión hinduista y la  forma de organización social conocida como sistema de castas. El sánscrito también ganó en influencia, aunque el sur siempre mantuvo sus lenguas propias dravídicas como el telugu, el canarés y el tamil. Al mismo tiempo, los sistemas de organización político-administrativa propios de esta zona se caracterizaban por su alto grado de descentralización. Aunque se trataba de monarquías absolutas, se hacía necesaria una división del territorio en provincias, distritos y regiones que hicieran efectivas las políticas impositivas. En muchos casos los gobernadores de estas provincias consiguieron acaparar un considerable grado de poder, llegando a constituirse como señores feudales e incluso a rivalizar con el poder central. Es interesante comprobar que las unidades administrativas menores, los pueblos, contaban con una suerte de asambleas o concejos que no eran nombrados desde la capital, sino que se elegían localmente, y asumían responsabilidades en cuanto a obras públicas, justicia y templos.  

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