viernes, 15 de noviembre de 2019

HOMENAJES NUMISMÁTICOS: CHINA

Mapa de los estados de China durante la era de los Reinos 
Combatientes, ss. V-III a.C. (Cast Chinese Coins, D. Hartill)

Continuando con la línea que comencé en mi última entrada, tengo el placer hoy de presentar varios tributos que China ha dedicado a sus formas antiguas de dinero  a través de sus monedas y billetes. No es para menos, ya que como hemos visto en otras ocasiones, China es una de las civilizaciones que puso en marcha la moneda en un proceso paralelo y sorprendentemente coincidente al que se vivía en el mundo mediterráneo, es decir, en el otro extremo  del continente euroasiático.

Estos procesos, caracterizados por un desarrollo económico y comercial que requería de unos medios de pago fiables y socialmente aceptados, comenzó a finales del siglo VII y principios del VI a.C. en Lydia en Asia Menor. Más o menos al mismo tiempo, en la llanura central de la cuenca del río Amarillo, en una zona que aún controlaba la decadente dinastía Zhou y otros estados como Jin, Zheng, Song y Wei y que podría considerarse como el centro geográfico de la China de la Antigüedad, empezaban a circular las monedas con forma de azada (bu). Se trataría, es importante especificar, de la parte metálica de la azada, es decir, la pala y el mango que iría unido a la barra de madera. La elección de este objeto como medio de pago seguramente hay que encontrarla en el lugar central que la agricultura ha ocupado  siempre en la economía del mundo chino, con lo que no es de extrañar que instrumentos de labranza como estos sirvieran para efectuar transacciones económicas antes de la existencia de la moneda.

Anversos de las monedas de 1936-1942, con busto de Sun Yat Sen

Las primeras monedas-azada tenían unas dimensiones considerables, de alrededor de 9-10 cm de longitud y un peso de 25-35 g. Aún así, se podían distinguir de las azadas reales por dos características relevantes. Una, que eran emitidas por una autoridad, lo que se podía comprobar por sus inscripciones normalmente correspondientes a ciudades pero también a cifras, bienes  o títulos. Otra, que la aleación utilizada era distinta a la de los instrumentos agrícolas: su composición era principalmente de cobre (60 %)  pero se completaba con un 30 % de plomo y un 10 % de estaño, lo que hacía a estos objetos inviables para la agricultura, al ser  demasiado frágiles para ese uso.

Reversos de las monedas, con la moneda-azada

Con el tiempo, además de emitirse en mayor cantidad en  los estados del centro de China y llegar a  circular por otros estados vecinos, las monedas-azada fueron perdiendo peso y tamaño y suavizando sus formas, convirtiéndose en un dinero más fácil de transportar y por tanto de intercambiar. A partir de los siglos IV-III a.C. comenzaron a emitirse en algunos territorios monedas redondas con agujero central (redondo o cuadrado), entre ellos el estado de Qin, que adoptó el modelo ban liang (半兩medio liang). Este modelo sería el que finalmente se impondría a los demás a finales del siglo III a.C., una vez que Qin consiguió anexionar a todos sus vecinos.

Moneda-azada del
reverso (D. Hartill)
El modelo ban liang, de hecho sería el dominante en la historia monetaria de China hasta nada menos que el siglo XX: monedas de cobre redondas con agujero central cuadrado y caracteres a ambos lados del mismo, a los que posteriormente se añadirían dos más, uno arriba y otro abajo. La técnica de fabricación sería en todo momento el fundido, no la acuñación, y solo bien entrado el siglo XIX las autoridades monetarias comenzarían a plantearse la introducción de técnicas y maquinaria modernas de emisión de moneda. Una vez que la última dinastía, los Qing manchúes, fue depuesta y la república proclamada, la fabricación de moneda se ajustó plenamente a los patrones occidentales.

Son precisamente monedas modernas de mediados del siglo XX las que protagonizan la entrada de hoy. Esta serie que podéis ver  aquí fue emitida después de 1936,  un momento especialmente delicado porque, a diferencia de lo que pasó en la mayor parte del mundo, la República de China (en chino Zhōnghuá Mínguó  中華民) ya había entrado en guerra con una de las potencias del Eje, el imperio japonés. Muestran en su anverso a Sun Yat Sen, fundador del Kuomintang o Partido Nacionalista  y el año en numerales chinos desde la fundación de la República: 十五5 (año 25, 1936), 三十(año 30, 1941) y 三十一(año 31, 1942). El reverso muestra, y aquí está lo que nos interesa, además del valor facial (medio dólar, 20, 10 y 5 cts.) una imagen de una de esas monedas-azada a las que antes aludíamos. Lógicamente, no pude resistir la tentación de buscar esta pieza en los catálogos a mi disposición y afortunadamente la pude encontrar. Según Cast Chinese Coins de D. Hartill se trataría de una pieza del estado de Han, emitida entre 350 y 250 a.C. que refleja los caracteres qí  a derecha y bèi a izquierda. Bèi, es necesario puntualizar, significa concha o caparazón, y es un carácter muy recurrente en el dinero de la China de la Antigüedad debido al uso de cauríes para este fin. Formaría parte por tanto de las últimas y más abundantes denominaciones de menor peso y tamaño, aproximadamente 5-6 g. y 4-5 cm.



Billete del Banco Central de China de 1 yuan de 1936, decorado con
monedas-azada en los márgenes



Moneda del  billete
de 1936 (D. Hartill)
Y no sería este el único homenaje que la joven república dedicaría a su dinero antiguo. Un interesante billete de 1936 que tuvimos el placer de mostrar en este blog hace cosa de un año, también incluye las monedas-azada como parte de su decoración. La elección de este tipo de monedas no es casual, ya que se trata de un billete que muestra una escena protagonizada por una  de las personalidades más influyentes que China ha podido alumbrar a lo largo de su historia: Confucio. Un pensador que sin duda fue testigo de los comienzos de la circulación de moneda en China ya que nació en 551 y falleció en 479 a.C. Hablamos del billete de 1 yuan del Central Bank of China  de 1936  con la escena de Confucio conversando con elniño Xiang Tuo. Si enfocamos sobre los márgenes del anverso, podemos ver una serie de monedas-azada contemporáneas de la que aparece en las monedas anteriormente mencionadas pero con caracteres distintos. Para ser exactos, y siempre según el catálogo de Hartill, esta bu mostraría un carácter dividido en dos: Liang () , que haría referencia al estado de Liang, vecino del norte de Han.

Logo del Banco de Taiwán
No cabe duda que las formas de dinero antiguas de China, tanto sus azadas como sus cuchillos, cauríes,  o las célebres monedas cash han dejado una profunda huella en la cultura y el imaginario colectivo de aquel país. De hecho, aún hoy podemos ver esa huella en Taiwán, sucesor de la malograda República de China, más concretamente en el logotipo de su Banco Central. Sería un claro ejemplo del célebre dicho inglés old traditions die hard.



Les Monnaies de la Chine Ancienne, F. Thierry, Les Belles Lettres, Paris 2017
Cast Chinese Coins, A Historical Catalogue, D. Hartill, Trafford 2005

jueves, 31 de octubre de 2019

HOMENAJES NUMISMÁTICOS: ROMA


No sé si estaré en lo cierto, pero me da la impresión que, entre todos los homenajes que las distintas monedas y billetes pueden ofrecer, no es fácil encontrar el dinero de épocas pasadas. Por este motivo, y por la acuciante necesidad de encontrar curiosidades nuevas después de casi ocho años escribiendo, me he propuesto buscar monedas y billetes de diferentes países que dediquen su espacio a aquellas formas de dinero emblemáticas que de alguna manera permanezcan en su imaginario colectivo y hayan contribuido a definir su sociedad, su historia y su cultura. No es fácil, como digo, pero para nada imposible. Hoy me complace comenzar con uno de los mayores productores de moneda de la historia, para deleite de modernos coleccionistas: el Imperio Romano.
Reconstrucción del templo de Juno Moneta
(fuente: wikipedia)

A lo largo de su dilatada historia, los romanos acuñaron los reversos de sus monedas con diferentes alegorías de Moneta, representada como una mujer estante, sujetando una balanza con una mano y una cornucopia o cuerno de la abundancia con la otra. Otras veces, aparece representada por tres mujeres (oro, plata y aes) en posición similar, con un pequeño montón de monedas a sus pies. El mismo término moneda, etimológicamente, va estrechamente asociado a una mujer. Como seguro habréis oído más de una vez, proviene del templo de Juno Moneta, situado en la cumbre norte del capitolio al lado de la ceca de Roma, lugar en el que en la actualidad se alza la basílica de Santa María en Aracoeli. Juno era considerada, entre otros atributos, como reina del cielo (Iuno Regina), diosa de la luz y protectora del matrimonio, el embarazo y el parto. El atributo “moneta” no tiene que ver con el dinero sino con “admonere”, es decir, amonestar o avisar. Se le consideraba así como “Juno la amonestadora o avisadora”, en el sentido de que se le creía capaz de advertir de los peligros que podían cernirse sobre la ciudad. Con el tiempo, el término moneta se comenzó a utilizar para referirse a la ceca situada cerca del templo, y posteriormente  al dinero emitido en ella.

La alegoría que tengo el placer de mostrar hoy es seguramente de las últimas dedicadas a la Moneta que aparecieron en una moneda romana. La llamada “crisis del siglo III” durante la cual los golpes de estado se sucedían, las fronteras sufrían constantes amenazas y las finanzas se sumían en una ruina continua llegó a su fin con el acceso de Diocleciano al poder en 284. Este emperador llevó a cabo una serie de reformas encaminadas a revitalizar las anquilosadas estructuras de estado de un imperio cada vez más preocupado por su propia continuidad. Dentro de estas reformas, la monetaria tuvo una especial relevancia, ya que la progresiva devaluación del antoniniano durante las décadas anteriores había resultado en una total pérdida de confianza de la población romana en su moneda, con desastrosas consecuencias económicas y sociales. 

Anverso de follis de finales del siglo III: IMP C MAXIMIANVS PF AVG

De esta manera, se aumentó el peso del aúreo (unidad de oro) hasta recuperar su peso anterior a la crisis y se recuperaron las emisiones de plata mediante la introducción del argenteo, muy similar en peso y pureza a los denarios del siglo I. Además, se relanzó la producción de grandes bronces (a la manera de los antiguos sestercios y ases) a través del follis o nummus de vellón de alrededor de 10 grs. de peso y 5 % de contenido en plata. Pese a las discrepancias que existen hoy en día, la nueva tabla de equivalencias podría detallarse de la siguiente forma:

1 aureo de oro = 24 argenteos de plata
1 argenteo de plata = 5 follis de vellón
1 follis de vellón = 2,5 antoninianos de cobre
1 antoniniano de cobre = 2 denarii communes

Un rasgo estético de las monedas que comenzaron a circular a finales del siglo III y a principios del IV es el de una mayor esquematización  en los retratos, que ya no representan fielmente los rasgos de los emperadores, así como una menor variedad en los reversos. Es posible que los nuevos mandatarios prefirieran centrarse más es los aspectos prácticos que en los meramente estéticos, pero lo cierto es que la alegoría de la moneda siguió apareciendo en los reversos, lo que demuestra la importancia que Diocleciano dio a su reforma monetaria. Además, en términos estrictamente propagandísticos, suponía un respaldo a la lucha contra las falsificaciones que habían proliferado durante el siglo anterior.
Reverso del follis, con la alegoría de Moneta: SACRA MONET AVGG
ET CAESS NOSTR

El follis de las fotografías no corresponde a Diocleciano sino a Maximiano, su co-emperador dentro del sistema de Tetrarquía ideado para agilizar la gestión administrativa y militar del imperio y asegurar una sucesión ordenada a la muerte o renuncia de los emperadores. Se acuñó en la ceca de Ticinum, la actual Pavía al norte de Italia. El reverso muestra a la Moneta con balanza y cornucopia rodeada de la leyenda SACRA MONET AVGG ET CAESS NOSTR, que se traduciría como “Sagrada Moneda de Nuestros Augustos y Nuestros  Césares”.

Pese a los indudables efectos positivos que estas reformas tuvieron sobre el circulante, los nuevos emperadores no consiguieron a la larga su objetivo, ya que en pocos años la inflación se volvió a disparar afectando de forma especial al follis, que progresivamente perdería peso  y dimensiones hasta quedar en aproximadamente un tercio de la emisión original en época de Constantino (306-337). De hecho, todos los intentos por revitalizar la moneda de bronce durante el siglo IV acabaron con idéntico resultado. Aun así, la Moneta representada en el follis de hoy nos da una idea acerca de la importancia que Roma daba a su moneda, no solo en términos económicos  sino también políticos y sociales.

Referencias: 
Roman Coins and Their Values Volume III The Third Century Crisis and Recovery AD 235-285, by David R. Sear, 2005 Spink & Son Ltd. 
Early World Coins & Early Weight Standards, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009
Gutiérrez Casaos, E. La Moneda del Bajo Imperio Romano (desde la reforma de Diocleciano). José A. Herrero S.A., Madrid 2008

jueves, 17 de octubre de 2019

LA CUASI MONEDA ARGENTINA


Algo que nunca debemos descartar los coleccionistas de curiosidades de la numismática (o la notafilia, como es el caso de hoy) es a permanecer atentos a cualquier ocasión que se nos  presente de encontrar algo interesante. Cuando vamos a un establecimiento en busca de un artículo concreto, o simplemente para matar el tiempo echando un vistazo, tendemos (al menos en mi caso) a desdeñar los cajones de artículos variados sin clasificar, ya que damos por hecho que no vamos a dar con nada que no tengamos ya. Desde monedas europeas previas al euro a  billetes desgastados de poco valor de países sudamericanos o del Magreb, suele tratarse de artículos de poco valor con los que ya contamos, normalmente procedentes de viajes lejanos en el tiempo, que aguardan en una caja su momento para ser debidamente catalogados, si el tiempo y las obligaciones nos lo permiten.


Aún así de vez en cuando te llevas sorpresas. Hace poco, comprobando el contenido de una de estos cajones en una numismática de Valencia, encontré el bono argentino que podéis ver en las imágenes, y pensé que guardaría una historia interesante que compartir. Afortunadamente no me equivoqué. Investigando un poco en la web, vi que este bono se enmarcaría en el complejo mundo de las cuasi monedas, una variedad de dinero local adaptada al caso de las crisis económicas argentinas.

Algo que la mayoría de los gobiernos de Latinoamérica han asumido desde la década de 1980 ha sido la importancia de la lucha contra la hiperinflación, fenómeno en el que la mayor parte de sus economías se han adentrado más de una vez.  La hiperinflación se produce en el momento en que las autoridades de una país aumentan el suministro de dinero sin control de tal forma que éste pierde valor y los precios aumentan de forma desproporcionada. Existen pocas dudas de que este fenómeno, además de no favorecer para nada la marcha de la economía nacional, ataca directamente el poder adquisitivo de la población, que ve cómo sus ganancias y ahorros literalmente desaparecen en poco tiempo. En este sentido, las recetas del FMI y otros organismos multilaterales ha incluido políticas de contención absoluta de la inflación con el fin de mantenerla siempre por debajo de los dos dígitos.

La economía argentina de finales del siglo XX estuvo altamente condicionada por la Ley de Convertibilidad de 1991 que establecía la paridad peso-dólar y requería la existencia de reservas para la emisión de circulante como forma de garantizar la disciplina monetaria. De esta forma, ante la falta puntual de liquidez las autoridades nacionales y provinciales se vieron obligadas a recurrir a la emisión de bonos al portador que podían contemplar el pago de intereses. Estos bonos de emergencia, apodados posteriormente como cuasi monedas, tenían las mismas características físicas que el peso, junto al que podían circular. De esta forma, por un lado, las distintas administraciones conseguían financiación con la cual podía hacer frente a sus obligaciones inmediatas (como el pago de salarios públicos)  y por otro garantizaban el circulante sin aumentarlo, lo cual servía para sostener el consumo.


Las cuasi monedas proliferaron en Agentina sobre todo durante el cambio de siglo en el marco de una crisis económica que amenazó seriamente su estabilidad política y social. Hubo tantas que fueron apodadas de distintas formas dependiendo de su procedencia. Los bonos emitidos por el Gobierno Federal recibían el nombre de lecop, acrónimo de Letras de Cancelación de Obligaciones Provinciales, mientras que los más populares entre los provinciales fueron el patacón de Buenos Aires, el lecor de Córdoba, el federal de Entre Ríos o el bocade de Tucumán. La que tengo hoy el placer de compartir es un ejemplo anterior a esta crisis, ya que se trata de un bono de Tucumán expresado en australes (enlace), moneda que dejó de circular en 1992. 

A partir de 2003,a medida que la economía se recuperaba, las cuasi monedas dejaron de ser necesarias, pasando a ser absorbidas por el  Gobierno Federal. A la hora de sacar conclusiones sobre esta experiencia, puede decirse que existe división de opiniones. Sus partidarios sostienen que las cuasi monedas garantizan la liquidez y promueven el consumo sin afectar en lo sustancial a la economía, e incluso se atreven a proponer su exportación a otras economías como forma de hacer frente a crisis financieras relevantes, como la griega de 2015. No obstante, las cuasi monedas han recibido también numerosas críticas, al considerar que inciden negativamente sobre las expectativas económicas (una economía en la que se emite dinero de emergencia, se llame como se llame, no da una buena imagen), tienen una clara limitación geográfica y están siempre bajo el peligro del exceso de emisión por parte de las autoridades. 




sábado, 28 de septiembre de 2019

EL FIASCO DEL JAPWANCAP

En primer lugar, disculpadme por retomar tan pronto un tema que ya vimos recientemente, pero cuando vi este billete en un mercadillo de la costa a finales del mes de Agosto no pude resistirme a llevármelo y averiguar más sobre él. A primera vista no parecía más que un simple JIM, Japanese Invasion Money, de un peso filipino, es decir un billete de ocupación japonesa de la Segunda Guerra Mundial. La diferencia es que este llevaba impreso un sello, y ya sabéis que cualquier billete resellado es bienvenido a mi colección (y por ende a mi blog), más que nada porque garantiza al menos una historia interesante que contar.

Anverso del billete japonés de ocupación de 1 peso de la
II Guerra Mundial con el sello a la izquierda

Y este es sin duda el caso, interesante a la par que poco conocida. El sello, que no se puede distiguir en su totalidad aunque sí en su mayor parte, reza: The Japanese War Notes Claimants Association of the Philippines. Received for Safe Keeping. A lo que hay que añadir una elaborada firma en el centro. No se trata por tanto de un sello japonés sino local, posterior a la ocupación. Antes de analizar el origen y las razones de este estampillado, vamos a hacer un breve repaso de la situación filipina durante y después de la Segunda Guerra Mundial y sus efectos en el  papel moneda circulante. A principios de 1942 los japoneses, en su imparable avance en el Pacífico, consiguieron expulsar a os norteamericanos de Filipinas y ocupar con relativa rapidez este archipiélago de 7.000 islas, aunque sin poder ejercer un control efectivo en muchas partes del mismo, lo que posibilitaba el desarrollo de movimientos de resistencia y guerrillas.

Los japoneses, como en otros territorios asiáticos ocupados, pusieron en marcha su propio dinero tras confiscar todo el circulante metálico filipino y todos los activos del Tesoro que no pudieron ser evacuados (lingotes, bonos, papel moneda, etc) para destinarlo al esfuerzo bélico . Los billetes de ocupación japoneses, conocidos entre los filipinos como "dinero de Mickey Mouse" o "bayong", nombre de un tipo de bolsa local, no tenían el más mínimo valor, ya que no estaban respaldados por ningún activo. Aún así, los filipinos estaban obligados a utilizarlos de tal forma que era la propia población ocupada la que financiaba el coste de la guerra al invasor ya que los japoneses adquirían todo lo necesario pagando con un dinero cuyo único valor real era el papel en el que iba impreso.

Detalle del sello
Desde el exilio, el gobierno de Quezon, con el respaldo de Estados Unidos, alentó la resistencia contra el invasor. De nuevo, el dinero jugaría aquí un papel destacado ya que se dio luz verde a la creación de comités de moneda local (clandestinos, lógicamente), responsables de emitir y poner en circulación papel moneda propio, respaldado al menos en teoría por el Banco Nnacional de Filipinas de tal forma que los particulares podrían intercambiarlo por dinero oficial una vez terminara la guerra con resultado favorable. Este dinero de guerrilla, como vimos en su día, es enormemente rudimetario dado que se utilizaba cualquier tipo de papel que cayera en manos de la resistencia y la impresión suele pecar de imprecisa y simple, algo comprensible si tenemos en cuenta las circunstancias en las que era emitido.

El dinero de guerrilla, en cualquier caso, no disfrutó de una amplia aceptación: la sola tenencia del mismo constituía delito con todas las consecuencias que ello podía acarrear, y si algo dejaron claro los japoneses en su avance por Asia y el Pacífico es que no se andaban con tonterías. Cuando un país es invadido las actitudes de los que sufren la invasión son dispares: unos deciden formar parte de la resistencia asumiendo un gran riesgo para su integridad física e incluso su vida, otros optan por colaborar con los nuevos gobernantes bien por convencimiento o bien por conveniencia y otros, la inmensa mayoría, tratan de sobrevivir como buenamente pueden. Pues bien, a la mayor parte de la población filipina no le quedó más remedio que utilizar el dinero de ocupación en su día a día. 

En Marzo de 1945, tras meses de intensos combates y sufrimiento por parte de la población atrapada entre los dos bandos combatientes, se completó la toma de Manila, lo que suponía la liberación de facto de FIlipinas. Para ese momento, en el que además había comenzado una espiral inflacionaria provocada por los propios japoneses, el dinero de ocupación no valía ya ni el papel en el que estaba impreso y ni Estados Unidos ni mucho menos Japón tenían la más mínima intención de hacerlo intercambiable por dinero de curso legal. No obstante, hubo personas que no se dieron por vencidas y pelearon por algún tipo de compensación. De esta forma nació en 1953 el JAPWANCAP, The Japanese War Notes Claimants Association of the Philippines (Asociación de Demandantes de Billetes de Guerra Japoneses de Filipinas), una suerte de lobby que defendía la búsqueda de indemnización para aquellas personas que aún guardaran dinero japonés de ocupación que, no olvidemos, fueron obligadas a utilizar en muchos casos tras serles confiscado el dinero de curso legal anterior a la guerra. Para ser miembro solo había que acudir con el dinero de ocupación, pagar una tasa y depositarlo en las arcas de la asociación. Los billetes eran sellados de la forma que podéis ver en las imágenes y los socios recibían un certificado que acreditaba la cuantía depositada y su derecho a recibir compensación una vez que la reclamación prosperara. Se calcula que el JAPWANCAP llegó a acumular decenas de millones de antiguos billetes de ocupación con un valor facial total de 3.500 millones de pesos provenientes de alrededor de 120.000 particulares. 


Pequeño billete local de guerrilla filipino de 5 centavos.
"Payable after the War"

No obstante, reclamar compensación no sería una tarea sencilla como podemos imaginar. El JAPWANCAP se dirigió primero a las autoridades filipinas repuestas en 1945, que no se sentían responsables (lógicamente) por un dinero que ellas no habían emitido. El gobierno filipino solo respondería por el dinero de guerrilla, y además temía que el acuerdo con Japón de reparaciones de guerra se pudiera truncar si se incluía algo relacionado con los perjuicios ocasionados por el dinero de ocupación. El siguiente paso consistió en dirigirse a la parte derrotada y directamente responsable en la puesta en circulación del "dinero de Mickey Mouse". La demanda interpuesta ante los tribunales japoneses no prosperó, ya que estimaron que Japón, en lo que se refiere a reparaciones de guerra, solo estaba obligado por el Tratado de San Francisco de 1951, que establecía que esas reparaciones se debían efectuar entre estados, no a título individual.  

Aún así, el JAPWANCAP utilizó la última bala que le quedaba en la recámara. La actitud de Estados Unidos hacia el dinero japonés de ocupación había consistido en una mezcla entre el desprecio y la preocupación, ya que su posible convertibilidad en dinero de curso legal podría producir un caos económico mayúsculo en una país hacia el que todavía se sentía una cierta responsabilidad. JAPWANCAP, sin embargo, consideraba que los norteamericanos contribuyeron al desastre inflacionario de la guerra ya que pusieron en circulación billetes de ocupación falsos como forma de combatir económicamente al enemigo. Por este motivo recurrieron también a la justicia estadounidense en 1964, pero su suerte no iba a mejorar. La Corte de Reclamaciones decidió desestimar la demanda en 1967 al considerar que cualquier posible delito había prescrito, ya que según la legislación estadounidense las reclamaciones deben presentarse dentro de los seis años posteriores a su comisión. 

Un dinero sin valor, ni siquiera dentro del coleccionismo, despreciado enormemente por ello y por ser un recordatorio de los crímenes de guerra japoneses. Pese a ello, continuó formando parte de la vida de muchos filipinos nada menos que durante dos décadas, demostrando lo difícil que es cerrar heridas tras el fin de una guerra. 


Para escribir esta entrada he utilizado varias de mis entradas anteriores (dentro de nada me dará para preparar una tesis sobre el dinero filipino del siglo XX) pero para la historia del JAPWANCAP la referencia por excelencia es esta web, que contiene información detallada y muy interesante al respecto: 

https://wwiiafterwwii.wordpress.com/2018/11/18/philippines-pt-1-mickey-mouse-money-after-wwii/

viernes, 6 de septiembre de 2019

LAS MONEDAS CASH Y EL FENG SHUI

Una de las cosas que creo que más puede fascinar a los coleccionistas de monedas antiguas, al menos en mi caso, es el carácter simbólico de las mismas. Desde su misma concepción las monedas siempre han transmitido símbolos en sus diseños, que han dejado claro el ejercicio del poder por parte de una determinada autoridad pero a la vez han servido como elemento de cohesión de las sociedades en las que circulaban. Hay casos, además, en los que las monedas se convierten en símbolos en sí mismas. El ejemplo de las monedas cash chinas es paradigmático en este sentido. 
 

Feng shui, (风水), literalmente “viento y agua” se define como la ocupación consciente y armónica del espacio con el fin de lograr una influencia positiva sobre las personas que lo ocupan. Durante las últimas décadas ha sido un referente para la decoración en muchos hogares, seguramente debido a la atracción que suele provocar en nuestra mentalidad occidental todo aquello venido del lejano oriente. Pese a que el feng shui ha sido criticado por considerarse poco más o menos que una pseudo-ciencia o favorecer creencias supersticiosas, sí es cierto que su búsqueda de un orden armónico y equilibrado en el hogar ha favorecido su aceptación en buena parte del mundo.


Para poder entender los aspectos espirituales del feng shui, es necesario detenerse en varios conceptos fundamentales. El qì (气, pronunciado chi), elemento fundamental en el tema que nos ocupa, consiste en la energía vital que mueve al ser humano hacia la consecución de sus objetivos. Es móvil y fluida y se concentra de acuerdo con una serie de principios: la disposición del espacio, las orientaciones y los cambios temporales afectarán el flujo del qì dentro de una vivienda.

El yin y el yang (阴阳), uno de los símbolos más reconocidos del taoísmo, sirve para expresar la dicotomía entre conceptos opuestos que a la vez se necesitan entre sí. En el caso que nos ocupa, representa las dos polaridades de la energía qì. En una vivienda, el yang es lo luminoso y activo (entrada, cocina y espacios sociales como el salón) mientras que el yin viene a ser lo oscuro, pasivo y reposado (dormitorios y cuartos de baño). El feng shui buscará siempre el equilibrio entre todos estos conceptos para la búsqueda del orden y la tranquilidad en el hogar.


La teoría de los cinco elementos (wǔxíng 五行). En la filosofía china tradicional los cinco elementos son la madera, el fuego, la tierra, el metal y el agua. El qì, como energía de la naturaleza, se expresa a través de estos elementos como si de fases se tratara. Si atendemos a un ciclo de generación, la madera alimenta el fuego, que con sus cenizas produce tierra la cual guarda minerales (metal) que alimentan el agua, que a su vez da vida a la madera. Si, por el contrario, atendemos a un ciclo de dominación, veremos que la madera se alimenta de tierra, esta retiene el agua, que a su vez apaga el fuego, el cual funde el metal, que sirve para cortar la madera. En la vivienda, estos elementos se visibilizan a través de objetos o materiales que empleamos habitualmente, y son la base a partir de la cual se aportan soluciones o curas en el feng shui. El equilibrio, de nuevo, entre estos elementos es lo que dotará de armonía al hogar. Así, por ejemplo, la madera representa la energía cálida de la primavera por lo que utilizar elementos de este material (suelos, muebles, puertas) proporcionará una sensación de acogimiento. La tierra (tejas, barro, cerámica, tonos ocres) transmite estabilidad y reposo. El agua (fuentes, estanques, espejos, tonos azules o grises) representa la energía del invierno y transmite fluidez y movimiento. El metal, por su parte, es otoñal y concentra la energía ayudándonos a centrar nuestra atención. Aquí podemos incluir todos los metales que se nos puedan ocurrir (oro, cobre, hierro, plata), asi como cristales, rocas y tonos blancos. Por último, el fuego, energía vitalista del verano, representa fuerza y estímulo: vida social, iniciativa, buen estado de ánimo. Elementos como las luces (artificiales y naturales), pieles, tejidos y tonos rojizos entran dentro de esta última categoría. Como he comentado antes, el equilibrio se puede lograr combinando todos los elementos, pues un exceso de cualquiera de ellos se volvería en nuestra contra: gran cantidad de elemento fuego nos volvería irascibles; demasiado elemento madera nos haría sentir atrapados; un exceso de elemento agua incrementaría la inestabilidad, etc.  

Moneda de latón de la Dinastía Qing, con sus cuatro
caracteres alrededor del cuadrado central: shun (arriba)
zhi (abajo) tong (derecha) bao (izquierda) 1657-1661


Como os podéis imaginar, en ningún caso pretendo dar consejos sobre decoración o distribución de muebles y espacios (no creo ser la persona indicada para ello) sino encontrar el encaje que tiene la numismática en este universo. En una economía como la china, dominada por el dinero fiduciario, la moneda cash no poseía por lo general un alto valor intrínseco. Sin embargo no es desdeñable su valor simbólico en los planos social y religioso. De acuerdo con ancestrales creencias cosmológicas chinas, se consideraba a la tierra cuadrada y al cielo circular, por lo que una moneda cash, con su característica perforación central, simbolizaba a la perfección la unión de ambos conceptos. Al mismo tiempo, las dos caras de las monedas podían representar el concepto taoísta de dualidad del yin y el yang, en el que el yin sería el reverso y el yang el anverso de la moneda. La teoría de los cinco elementos, por su parte, también puede verse reflejada en una moneda china. Al relacionarse frecuentemente estos elementos con los puntos cardinales (este-madera/sur-fuego/centro-tierra/oeste-metal/norte-agua), los cuatro caracteres del anverso y el agujero pueden servir para resumir este concepto a la perfección. 

Por lo tanto, las monedas cash, objetos metálicos que, según el feng shui, nos ayudan a centrar nuestra atención, tienen perfecta cabida dentro de un hogar armónico. Tradicionalmente, las monedas cash se han asociado con la riqueza y la buena fortuna, por lo que incorporarlas a nuestro lugar de trabajo (expuestas a la vista o guardadas) puede ayudarnos a alcanzar el éxito profesional. Se suelen utilizar las producidas durante la dinastía Qing entre 1644 y 1911, una era considerada como de las más prósperas en la historia de China. Sus caracteres, recordemos, hacen referencia al título del emperador, no a su nombre real, títulos que evocan conceptos como la paz, la prosperidad o la protección. No es relevante que se trate de originales o réplicas mientras sean objetos metálicos (las copias de plástico, por ejemplo, no surten el mismo efecto) y deben mostrarse siempre por el lado del yang, es decir, del anverso con cuatro caracteres. 


Como el feng shui tiende siempre a buscar el orden y el equilibrio, no sería apropiado tener las monedas desparramadas sin más por nuestro despacho, sino que resulta más conveniente agruparlas en ristras a través de una lazo rojo, color asociado siempre a la buena suerte  y la prosperidad en la cultura china. Pueden agruparse en diferentes números, siendo los más comunes los múltiplos de 3 (tres, seis o nueve monedas) y evitar en lo posible el 4, número de la mala suerte. En la fotografía podéis ver un grupo de cinco monedas agrupadas en un nudo místico, un adorno muy solicitado en el año nuevo chino, tal y como vimos el pasado mes de febrero.  

Personalmente nunca me he sentido particularmente atraido por el feng shui, aunque reconozco que su aplicación de la espiritualidad a cuestiones tan prácticas y mundanas como el orden en una vivienda resulta cuanto menos interesante. En calquier caso, nunca dejará de sorprenderme la presencia que continuan teniendo las monedas cash en el imaginario colectivo del mundo chino. Al fin y al cabo, dos milenios de uso continuado no pueden olvidarse fácilmente. 



https://es.wikipedia.org/wiki/Feng_shui
http://www.fengshui-mundo.com/feng_casa.html
https://www.hogarmania.com/decoracion/soluciones/distribucion/201110/cinco-elementos-feng-shui-12120.html
https://feng-shui.lovetoknow.com/feng-shui-products/feng-shui-coins

martes, 20 de agosto de 2019

MONEDAS INDIAS DE LA EDAD MEDIA (IX)


Por diferentes motivos, identificar y datar monedas indias antiguas constituye un gran desafío para coleccionistas y estudiosos de la numismática. Muchas veces hablamos de monedas sin inscripción y, si la tienen, se trata por lo general de lenguas con las que estamos poco a nada familiarizados como el sánscrito o el prácrito. De forma similar a lo ocurrido en occidente durante la Antigüedad y la Edad Media, las monedas indias fueron extensamente imitadas durante siglos, de tal forma que los diseños utilizados (en muchos casos con un grado de abstracción considerable) pueden repetirse fácilmente en diferentes zonas y periodos.

Máxima extensión de los territorios bajo la Dinastía Pallava,
alrededor del siglo VII (fuente: wikipedia)

miércoles, 31 de julio de 2019

BILLETES CON (UNA) HISTORIA V

Billete de 5 pesos filipino de "guerrilla",
con el General McArthur en el anverso
Desde siempre he encontrado irresistibles los billetes con resellos y sobreimpresiones, ya que son elementos que me evocan cambios históricos o decisiones políticas que tuvieron como consecuencia alteraciones en la moneda de un país: devaluaciones, nacimientos de una nueva moneda, transiciones de un régimen a otro...han sido razones de peso que han llevado a las autoridades de un país a estampillar sus billetes. En el caso de hoy, los conocidos como "Victory Series" de Filipinas de 1944, poseen dos sobreimpresiones, que simbolizan dos momentos clave de la historia del siglo XX de este país: la Segunda Guerra Mundial y su independencia. No fueron estampados al mismo tiempo, así que los veremos por riguroso orden cronológico. 

lunes, 15 de julio de 2019

LAS EXCÉNTRICAS DENOMINACIONES DE BIRMANIA

Retrato oficial de Ne Win
(fuente: Wikipedia)
Como hemos visto en muchas ocasiones, el dinero puede servir para reflejar innumerables particularidades del país que lo emite: patrimonio artístico y cultural, personajes históricos, acontecimientos clave de su pasado, sus instituciones...Puede incluso servir para honrar tanto sus contribuciones científicas como para destacar la belleza de sus paisajes. Sea cual sea el diseño escogido, las monedas y billetes suelen encontrar elementos que de alguna forma cohesionan a la nación, puesto que la mayoría de sus habitantes pueden sentirse identificados con ellos.

En el caso de los regímenes autoritarios o totalitarios, como el caso que expondré hoy, no ocurre necesariamente así, dado que los diseños pueden decidirse de acuerdo a los designios del dictador de turno. Nuestro protagonista de hoy no es otro que Ne Win, paradigma del déspota excéntrico, caprichoso e incompetente, pero no por ello menos cruel. ¿Os podéis imaginar al BCE desmonetizando los actuales billetes en circulación para sustituirlos repentinamente por billetes de 15, 35 o 75 €? Para los que vivieron en la Birmania de la década de 1980 esto fue una triste realidad entre tantas.

domingo, 23 de junio de 2019

FICHAS DE PROSTÍBULO

En las escasas ocasiones en que hemos podido compartir artículos pertenecientes al mundo de la exonumia (es decir, el estudio y coleccionismo de fichas y tokens) hemos comprobado que podían ser producidos y utilizados en distintas circunstancias y situaciones, normalmente bajo la iniciativa privada. Hasta la fecha, han pasado por aquí fichas sustitutivas del dinero, fichas para la adquisición de bienes de primera necesidad o para el acceso a determinados servicios, como el teléfono. La ficha de hoy, como habréis deducido de tan revelador título, tiene relación con el acceso a servicios por lo general fuera de la ley o en muchos casos en un limbo legal, pero socialmente muy tolerados: la prostitución. 

Ya vimos en su día, a propósito de las célebres fichas de finca que proliferaron por Centroamérica a principios del siglo XX, que en muchos casos podían servir de elemento de control por parte de los terratenientes. Si además de ser propietario de una plantación te conviertes en el emisor del circulante que tus trabajadores utilizan, la relación de dependencia económica que se genera es casi absoluta. No es extraño pues que las fichas también hayan podido ser empleadas en el caso de la prostitución, negocio basado en la explotación de seres humanos por parte tanto de traficantes como de clientes. 




martes, 4 de junio de 2019

MONEDAS INDIAS DE LA ANTIGÜEDAD (III)

Extensión máxima del Imperio Satavahana
(fuente: wikipedia)
Después de algún tiempo  concentrado en la preparación de mis exámenes de chino, me alegra por fin volver con la numismática, y no de cualquier forma. Hoy nos volvemos a centrar, después de varios años sin abordar el tema, en las misteriosas monedas indias de la Antigüedad, a propósito de uno de sus imperios más representativos: los Satavahanas. La importancia de las monedas de hoy, más allá de su incuestionable atractivo y de sus misteriosos diseños, se encuentra en que forma parte de un amplio conjunto numismático que dejó como ningún otro pueblo contemporáneo del subcontinente indio abundante información acerca de la política, la economía y la cultura del centro y sur de la India.

miércoles, 1 de mayo de 2019

BILLETES CON (UNA) HISTORIA IV

Hace ya algún tiempo, cuando escribí acerca de la experiencia del cruzado brasileño de la década de 1980, me percaté de que pese a tratarse de billetes de poco valor muchos de ellos contenían homenajes a diferentes personalidades contemporáneas de la cultura, las artes y las ciencias de Brasil. Gracias a esto, los coleccionistas actuales podemos disfrutar de un papel moneda tremendamente atractivo no solo por su diseño sino también por las variadas e interesantes historias que contiene. Me complace hoy compartir una de estas historias, que no es otra que la incluida en el billete de 100 cruzados novos de 1989 relativa a la gran poeta, profesora y periodista Cecilia Meireles.



viernes, 19 de abril de 2019

ANÉCDOTAS BRITÁNICAS

Anverso de "florín gótico" de 1872
Ahora que nuestra querida Gran Bretaña sigue en todas las portadas, debatiéndose entre lo que llaman un Brexit duro y un Brexit blando, y en cuántos meses más de permanencia va a arrancar de la Unión Europea, si es que alguna vez la abandona definitivamente, voy a aprovechar para retomar algunos de sus aspectos numismáticos más populares, que últimamente he dejado bastante de lado. Ya hemos tenido la ocasión de ver por aquí una de sus piezas más impresionantes, el penique de cobre “rueda de carro” (cartwheel penny) cuyas dimensiones (28,3 grs. y 36 mm.) lo hicieron inviable para la circulación. O también el célebre “florín gótico” denominado así por su peculiar retrato del perfil de la reina Victoria y la caligrafía utilizada en las leyendas, con claras reminiscencias del arte bajomedieval.

sábado, 30 de marzo de 2019

¿POR QUÉ COLECCIONAMOS?

Hoy, en lugar de compartir una curiosidad de la numismática o la notafilia y ahondar en sus peculiaridades, analizar las circunstancias históricas en las que se concibió o recrearme en las anécdotas que pudo generar, voy a dejaros una serie de reflexiones sobre la afición que me ha llevado a mí a escribir artículos y a vosotros a interesaros por ellos. Una vez que llevamos unos cuantos años coleccionando y, como es mi caso, buscamos la manera de ampliar nuestros  intereses y conocimientos, es inevitable hacernos la pregunta: ¿qué es lo que nos llevó a empezar a coleccionar? Se trata además una de esas preguntas recurrentes que nos hacen familia o amigos, o simplemente personas que ven esta afición desde fuera, y sobre la que cuesta encontrar una respuesta espontánea que además suene minimamente convincente. 



Antoninianos del siglo III con imágenes de emperadores de siglos anteriores:
"Divo Traiano", "Divo Hadriano, "Divo Pio", en Roman Coins and their Values, de D. Sear

martes, 12 de marzo de 2019

IMÁGENES DEL HANSATSU

Ahora que Curiosidades Numismáticas celebra su séptimo aniversario, y tratando de mantener la tradición autoimpuesta de dedicar a Japón la entrada que conmemora tan señalado acontecimiento, he decidido indagar un poco más acerca de aquello que me inspiró a iniciar y mantener este blog: el hansatsu, conocido popularmente como “dinero marca páginas” por motivos que sobra explicar. Si echáis un vistazo a mi primera entrada, sepultada ahora bajo las cerca de 250 que la sucedieron, os podréis dar cuenta de que lo único que pude conseguir en aquel momento fue enmarcar el dinero hansatsu en su contexto histórico y económico, así como ofrecer algunas pinceladas sobre el estilo y decoración que hacen de ello una verdadera obra de arte al alcance de cualquier coleccionista. No obstante, no encontré en aquel momento información acerca del contenido o significado de las ilustraciones que adornan este papel moneda, algo a lo que hoy, afortunadamente, puedo dar alguna respuesta.

En aquel ya lejano 2012 intuí que las magníficas ilustraciones que adornan este peculiar dinero local emitido por los han (territorios gobernados por señores feudales) durante la era Tokugawa (ss. XVII-XIX) hacían referencia a personajes y criaturas de trasfondo religioso o mitológico. Me alegra afirmar en 2019 que no iba muy desencaminado, como expondré a continuación.  

"Retrato de familia" de los Siete Dioses de la Fortuna
en un hansatsu. En el sentido de las agujas del reloj,
comenzando abajo a la izquierda: Hotei, Daikoku,
Jurojin, Bishamon, Benzaiten, Ebisu y Fukurokuju. 

jueves, 21 de febrero de 2019

BILLETES CON (UNA) HISTORIA III

Ahora que estoy sumergido en la búsqueda de billetes que reflejan impresa una historia interesante que contar, me complace presentar hoy uno que también es interesante en sí mismo por diferentes motivos, como describiré a lo largo del artículo. Estoy seguro que además muchos de vosotros recordaréis bien el acontecimiento que conmemora, que no es otro que el eclipse solar que gran parte del hemisferio norte pudo contemplar en Agosto de 1999. 



Aneverso del billete de 2000 lei de 1999

martes, 5 de febrero de 2019

DINERO DEL AÑO NUEVO CHINO


No suelo publicar entradas aprovechando grandes acontecimientos pero hoy voy a hacer una excepción. Ahora que estoy tratando de sumergirme en la lengua y la cultura chinas, creo que es una excelente ocasión para dedicar una entrada al Año Nuevo chino, que en 2019 se celebra el 5 de Febrero. Más concretamente, me gustaría dedicar el espacio de hoy a aquellas tradiciones y ornamentos que tienen que ver con el dinero, que, dado su fuerte carga simbólica, es fácilmente asociado con fortuna y prosperidad. 
Los sobres rojos: una de las tradiciones más visibles del Año Nuevo chino

viernes, 25 de enero de 2019

BILLETES POR LA INDEPENDENCIA DE HUNGRÍA

No sé si lo he comentado en alguna ocasión (disculpadme si ha sido así, después de siete años publicando uno tiende a repetirse de vez en cuando) pero una ventaja que tiene el coleccionismo de curiosidades es que aunque muchas veces uno las busca, a veces da la impresión de que son las curiosidades las que le encuentran a uno. Siempre me han parecido muy especiales los billetes antiguos, seguramente por sus elaborados diseños y por el hecho de que unos objetos tan frágiles hayan soportado de forma satisfactoria el paso del tiempo. Cuando de forma absolutamente inesperada, hojeando un álbum en una reputada numismática valenciana, me encontré con el billete que protagoniza la entrada de hoy no pude resistir la tentación de adquirirlo.



sábado, 12 de enero de 2019

FELIZ 2019

Aunque con un ligero retraso, me gustaría por fin hacer un pequeño repaso de lo que ha sido el último año, así como felicitar el año nuevo a todas las personas que tienen a bien leer lo que publico de vez en cuando. A pesar de que el tiempo y las responsabilidades no me permiten escribir más que dos entradas al mes (quedándome en una en más de una ocasión) este año 2018 que ya es pasado nos ha brindado la posibilidad de compartir interesantes y llamativas curiosidades de la numismática y la notafilia como veremos a continuación
Anverso de rupia de plata del emperador mughal Jahangir,
principios del siglo XVII

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