miércoles, 10 de mayo de 2017

MONEDAS INDIAS DE LA EDAD MEDIA (VII)

Extensión máxima del Imperio
 Vijayanagar (ss. XV-XVI)
fuente: wikipedia


La moneda de hoy, pese a sus diminutas dimensiones, es portadoras de una riqueza histórica y cultural incomparable. Se trata del fanam del sur de India, emitido de forma continua aproximadamente entre los siglos XIV y XIX, cerca de cinco siglos durante los cuales esta zona del subcontinente indio logró establecer una idiosincrasia propia basada en la defensa de las creencias hinduistas, fuera del control del Sultanato de Delhi, mientras experimentaba los primeros contactos con comerciantes europeos que a la postre acabarían dominando toda la India, económicamente primero y militarmente después.

La gran referencia política, cultural e incluso espiritual del sur de India durante el final de la Edad Media y el comienzo de la Edad Moderna fue el Imperio Vijayanagar. Fundado en 1336, ocupó todos los territorios al sur del río Krishna y la meseta del Decán (los actuales estados de Karnataka, Andhra Pradesh, Tamil Nadu y Kerala) y consiguió erigirse en muchos sentidos como guardián de las esencias hindúes frente al todopoderoso Sultanato de Delhi al norte, que alcanzaba su máxima expansión e influencia precisamente durante esa época. La capital de este imperio, Hampi, constituye con todos sus templos un buen ejemplo del esplendor que gozó la cultura hindú durante este periodo. Las estructuras administrativas del Vijayanagar guardaban más relación con el feudalismo que con el estado absolutista, ya que el soberano debía asegurarse la fidelidad de los distintos señores y jefes locales, que ejercían su poder con un alto grado de autonomía dependiendo en muchos casos de la personalidad y carisma del emperador de turno. Poseía el imperio, eso sí, ciertas características de estado militar, ya que requería de un potente y eficaz ejército para la defensa frente a los vecinos musulmanes del norte. Muy celosos del mantenimiento del orden hinduista, los emperadores se aseguraban de que los cargos de responsabilidad fueran ocupados por brahmanes, grupo que ocupa la cúspide en la jerarquía del sistema de castas.

Anverso del fanam de Mysore con
imagen de Narasimha. Puede verse
arriba la cabeza (formada por puntos)
y debajo el torso y los brazos
Durante los siglos XV y XVI Vijayanagar logró un progreso considerable en muchos aspectos. Uno de estos aspectos fue el de la urbanización y las obras públicas, muy especialmente la construcción de embalses y obras de regadío. Otro aspecto, que además incidió directamente en la emisión de moneda, fue el impulso del comercio interior y exterior, en un contexto de contactos cada vez más fluidos con los europeos. Vijayanagar necesitaba de occidente caballos, elefantes, piedras preciosas y madera de sándalo, mientras que exportaba principalmente especias, arroz, productos textiles y azúcar. No es de extrañar que el puerto de Bhatkal en la costa del Mar Arábigo se convirtiera en un verdadero centro de intercambio  durante el siglo XV, siendo sustituido por Goa (bajo dominio portugués) en la siguiente centuria. Los portugueses fueron los primeros europeos en tener una extensa presencia en la India meridional, pero no tardaron en seguirles serios competidores, especialmente los holandeses y los británicos.

Reverso del fanam de Mysore con
la leyenda Sri Kanthirava
Vijayanagar llegó a su plenitud territorial, económica y cultural a principios del siglo XVI durante el reinado de Krishna Devaraya (1509-1529). A partir de mediados de siglo el imperio comenzó a sucumbir víctima del acoso de sus vecinos musulmanes del norte y la falta de una personalidad lo suficientemente fuerte para mantener unidos sus diferentes territorios, que poco a poco fueron actuando de forma independiente aunque siempre conservando su herencia social y cultural. Parte de esta herencia se mantuvo en un sistema monetario propio que incluso los europeos se esforzaron en mantener. 

El sistema monetario de Vijayanagar estaba dominado por el oro, a diferencia del sistema dominante en los estados musulmanes del norte, en los que la plata tenía primacía. Su unidad monetaria de referencia era la pagoda, pieza de oro de aproximadamente 3,6 grs. de peso. No obstante, el uso más extendido se encontraba en unas monedas diez veces más pequeñas. El fanam de oro fue una de las monedas más representativas del Imperio Vijayanagar. Los primeros ejemplares surgieron durante el siglo XIV y su acuñación continuó hasta mucho después de la propia existencia de este imperio, bien entrado el siglo XIX. Se caracteriza por su pequeño tamaño (apenas 0,4 grs. y entre 5 y 7 mm. de diámetro) y su preferencia por símbolos propios del hinduismo, en muchos casos con un nivel de abstracción tan grande que resultan muy difíciles de reconocer. Resulta complicado datar estas monedas puesto que el diseño se mantuvo prácticamente inalterado durante siglos, por no mencionar los numerosos ejemplos de monedas imitativas (por ejemplo los fanam que emitieron holandeses y británicos) así como falsificaciones de época o modernas, que para nuestra desgracia no pueden faltar.

Anverso del fanam tipo
Viraraya, con imagen de león
y media luna
En la entrada de hoy podemos contemplar dos ejemplos muy representativos de fanam. Uno es el emitido por el reino de Mysore, seguramente el más digno sucesor de Vijayanagar, pues en su momento de mayor esplendor (alrededor del siglo XVIII) llegó a dominar una buena parte del antiguo imperio, aunque sin librarse en ningún momento de la creciente influencia de los británicos. Se trata de un fanam tipo Kanthirava (nombre del rey bajo cuyo mandato se comenzó a emitir, entre 1638 y 1659), cuyo anverso representa a Narasimha, avatar del dios Visnú mitad hombre mitad león sentado en posición de yoga. No es fácil de identificar, sobre todo porque es imposible reflejar toda la imagen en un cospel tan diminuto, pero podemos apreciar en la foto el torso y la cabeza, ésta conformada por una serie de puntos, así como los brazos. Las piernas cruzadas simplemente no aparecen, pero estarían debajo del torso. El reverso refleja en tres líneas la leyenda Sri Kanthirava en escritura devanagari, también incompleta.

El segundo ejemplo de fanam se sitúa más al sur y al oeste, en la costa malabar correspondiente al estado de Travancore-Cochín (actualmente en el estado de Kerala). Es el fanam tipo Viraraya, cuyos orígenes son anteriores al fanam Kanthirava, y las imágenes que representan siguen siendo objeto de discusión. Normalmente se afirma que el anverso, formado por líneas curvas y puntos, representa un león con una media luna encima y el reverso un jabalí, aunque es habitual encontrar otras interpretaciones, dado el elevado grado de abstracción que presentan los diseños (muchas veces se afirma, por ejemplo, que el animal del reverso es en realidad un cocodrilo).
Reverso del fanam tipo
Viraraya, con imagen de jabalí

Me hubiera gustado ofrecer hoy información más detallada, no obstante no ha sido tarea sencilla dadas las siempre existentes dificultades en la correcta identificación de estas peculiares monedas. Las ubicaciones (Mysore y Travancore) parecen bastante precisas, y lo más probable es que sean ejemplares tardíos de los siglos XVIII-XIX. Parece ser, como apunta Tye, que las autoridades emisoras concibieron el fanam con la vista puesta en ritos y ceremonias religiosas, ya que podían ser utilizadas como ofrendas. No es de extrañar, ya que el hinduismo se caracteriza entre otras cosas por impregnar de espiritualidad todo lo que toca, incluso las cosas más materiales.

Embree, A.T. y WIlhelm, F. India: Historia del subcontinente desde las culturas del Indo hasta el comienzo del dominio inglés, Historia Universal Siglo XXI vol. 17 Madrid 1981

Early World Coins & Early Weight Standards, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009

http://coins.lakdiva.org/medievalindian/hoysalas_fanam_au.html

http://historicalleys.blogspot.com.es/2009/07/fanams-of-calicut.html

http://www.harekrsna.com/sun/features/10-12/features2619.htm






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