domingo, 23 de junio de 2019

FICHAS DE PROSTÍBULO

En las escasas ocasiones en que hemos podido compartir artículos pertenecientes al mundo de la exonumia (es decir, el estudio y coleccionismo de fichas y tokens) hemos comprobado que podían ser producidos y utilizados en distintas circunstancias y situaciones, normalmente bajo la iniciativa privada. Hasta la fecha, han pasado por aquí fichas sustitutivas del dinero, fichas para la adquisición de bienes de primera necesidad o para el acceso a determinados servicios, como el teléfono. La ficha de hoy, como habréis deducido de tan revelador título, tiene relación con el acceso a servicios por lo general fuera de la ley o en muchos casos en un limbo legal, pero socialmente muy tolerados: la prostitución. 

Ya vimos en su día, a propósito de las célebres fichas de finca que proliferaron por Centroamérica a principios del siglo XX, que en muchos casos podían servir de elemento de control por parte de los terratenientes. Si además de ser propietario de una plantación te conviertes en el emisor del circulante que tus trabajadores utilizan, la relación de dependencia económica que se genera es casi absoluta. No es extraño pues que las fichas también hayan podido ser empleadas en el caso de la prostitución, negocio basado en la explotación de seres humanos por parte tanto de traficantes como de clientes. 



Supuestamente, estas fichas garantizaban el pago por adelantado de los servicios sexuales ofrecidos en el prostíbulo. Asimismo, impedía que las prostitutas pudieran controlar ningún dinero, que siempre quedaba en manos de la "madame" o el proxeneta de turno que distribuirían después los beneficios de la forma que consideraran conveniente. También de alguna manera se conseguía controlar a los clientes, ya que si solo podían pagar con fichas no podrían acceder a más servicios que los acordados previamente. 

De nuevo, parece ser que estas fichas de cobre o latón proliferaron en muchos países del hemisferio occidental a finales del siglo XIX y principios del XX, muy particularmente en el oeste de los Estados Unidos. De todas maneras, a poco que nos informemos al respecto por internet el escenario que se nos presenta es bastante confuso ya que en muchos casos se trata de réplicas o souvenirs y en otros de simples reclamos publicitarios. No obstante, sí es posible encontrar fichas de prostíbulo reales si acudimos a numismáticos acreditados. Es el caso de la que presento hoy, originaria de la ciudad de Valencia, que además contiene una curiosa anécdota. 



Se trata de una ficha de latón de 25 mm. de diámetro y 2 grs. de peso de un valor facial de 10 pesetas, en cuyo anverso figura el nombre y la dirección del establecimiento: Chalet Árabe - En Bany 12. Su reverso presenta únicamente una M mayúscula en el centro. Con bastante probabilidad data de los años 30 del siglo pasado. En su blog Los Dioses Emboscados, el periodista Romualdo Maestre aporta un poco de información acerca del Chalet Árabe, reputada casa de citas valenciana durante los convulsos años 30. Parece ser que su responsable, de nombre Paquita, aparece mencionada en un auto de instrucción del juzgado de Barcelona de 1939 contra otra propietaria de un negocio similar, Montserrat V.P. (a) La Raquel cuya estrecha relación con destacados miembros de la FAI de Barcelona (entre ellos el mismísimo Buenaventura Durruti) le traería serios problemas tras la conclusión de la Guerra Civil. Supuestamente, Paquita habría colaborado con Montserrat en la apropiación ilícita de bienes y enseres que los anarquistas habían sustraido de familias pertenecientes a la aristocracia barcelonesa. Para más información, recomiendo leer el enlace del artículo de Maestre, pues el lenguaje y la descripción de los hechos del auto no tiene desperdicio: http://romualdo-maestre.blogspot.com/2013/01/historia-del-chalet-arabe-una-casa-de.html

Anécdotas al margen, no he podido evitar al componer este artículo recordar las spintriae, fichas romanas célebres por sus muy explícitas escenas eróticas, que hoy en día  pueden alcanzar precios astronómicos en las casas de subastas. Pese a que su verdadero uso sigue siendo hoy en día objeto de debate entre historiadores, la hipótesis más extendida las considera forma de pago en los prostíbulos o lupanares de la Antigüedad. Teniendo en cuenta que una ficha como la del Chalet Árabe no se encuentra tan lejana en el tiempo, y la enorme cantidad de dinero y recursos que hoy día sigue moviendo el negocio de la explotación sexual, se hace inevitable pensar en lo poco que el ser humano ha evolucionado en muchos aspectos.   

https://www.barriopichincha.com.ar/fichas-de-prostibulos/
https://pastandpresent.com/2019/01/08/the-truth-of-brothel-tokens/
http://blognumismatico.com/2013/12/23/las-spintrias/

martes, 4 de junio de 2019

MONEDAS INDIAS DE LA ANTIGÜEDAD (III)

Extensión máxima del Imperio Satavahana
(fuente: wikipedia)
Después de algún tiempo  concentrado en la preparación de mis exámenes de chino, me alegra por fin volver con la numismática, y no de cualquier forma. Hoy nos volvemos a centrar, después de varios años sin abordar el tema, en las misteriosas monedas indias de la Antigüedad, a propósito de uno de sus imperios más representativos: los Satavahanas. La importancia de las monedas de hoy, más allá de su incuestionable atractivo y de sus misteriosos diseños, se encuentra en que forma parte de un amplio conjunto numismático que dejó como ningún otro pueblo contemporáneo del subcontinente indio abundante información acerca de la política, la economía y la cultura del centro y sur de la India.


Aunque sus orígenes, como suele ocurrir con todo lo relativo a la India de la Antigüedad, son inciertos y las fuentes disponibles tienden a mezclar lo real con o legendario, parece claro que los Satavahanas, también conocidos como Andhras, fueron un grupo que floreció en la llanura del Deccan justo tras la descomposición del Imperio Maurya durante el siglo II a.C. Su dominio se extendió por los actuales estados de Maharashtra, Andhra Pradesh y Telangana, llegando en algunos momentos a incluir partes de Gujarat, Madhia Pradesh y Karnataka. Lograron establecer un sistema administrativo sólido y jerarquizado, dividiendo el territorio en provincias, distritos y aldeas al mando de señores feudales que se encargaban de la administración de asuntos locales y la recaudación de impuestos. En lo más alto del sistema estaba el rey, comandante en jefe de los ejércitos y asistido por un consejo de ministros.  

La jerarquización se extendía a la organización social del Imperio Satavahana. Como buena sociedad hinduista, las castas dominaban las relaciones sociales, existiendo una serie de grupos diferenciados por estatus y actividad económica. Curiosamente, en esta sociedad existían unas claras tendencias matriarcales, ya que las mujeres participaban en las ceremonias religiosas, recibían educación y era habitual que los gobernantes añadieran el nombre de su madre al suyo propio. 

En cualquier caso, fue en el terreno económico en el que los Satavahanas destacaron, ya que fueron sin duda un reino próspero. Durante esta época diferentes sectores florecieron, tanto en la agricultura con el cultivo del arroz y el algodón, como en la industria con la producción de cerámica y metal. Su posición privilegiada entre el Mar Arábigo y el Golfo de Bengala le permitió ser un actor clave en el comercio con occidente, especialmente con el Imperio Romano, sin perder de vista las posibilidades que ofrecían los intercambios con el lejano oriente. 

Anverso de moneda de cobre Satavahana, con la imagen
de un elefante. Parte de la leyenda puede verse arriba a
la izquierda. Mide 17 mm. y pesa 2,70 grs. 


En un contexto como este de avanzado desarrollo económico y comercial es normal que se normalizara el uso de la moneda, más aún teniendo en cuenta las estrechas relaciones con potencias extranjeras que también la utilizaban. El caso del Imperio Satavahana es especialmente significativo ya que su enorme riqueza numismática aporta una gran cantidad de información acerca de la historia, la cultura y el arte del centro y sur de la India de la Antigüedad.  De esta forma, los Satavahana produjeron moneda de plata, cobre, plomo y potin, una aleación de bronce con alto contenido en estaño. Imitaron a los reinos contemporáneos del norte de India (y por extensión a los europeos) en cuanto a la representación del perfil de los soberanos en los reversos rodeado de una leyenda.  En estas leyendas abundan los nombres Satakarni y Pulumavi, habitualmente adoptados por los reyes Satavahana. La escritura utilizada es la brahmi y el idioma casi siempre es el pracrito, aunque existen casos en los que se utiliza también el tamil o el telugu. 

Gracias a los retratos de los reyes podemos conocer algunos rasgos físicos de los Satavahana, como un pelo rizado, orejas largas y labios gruesos. No obstante, donde más variedad podemos encontrar es en los símbolos y motivos que aparecen tanto en anversos como en reversos, que varían dependiendo de la zona del imperio en que las piezas eran producidas. Podía tratarse de símbolos religiosos como el chakra o la esvástika, figuras humanas, animales como toros, leones o elefantes, cuerpos celestiales (p.e. lunas y soles), montañas, plantas... Toda esta heterogeneidad apunta a que la emisión de moneda no estaba demasiado centralizada en el Imperio Satavahana, quedando en muchos casos en manos de nobles y gobernantes locales. 

Reverso de la moneda, dominado por el llamado
"símbolo de Ujjain"

La moneda de cobre que tengo el placer de compartir hoy es representativa de este periodo (concretamente del siglo I d.C.), con un anverso ocupado en su totalidad por un elefante, animal relacionado con el dios Indra y omnipresente en la numismática del sur de la India a través del tiempo, rodeado de una leyenda de la que apenas se ve una pequeña parte, que con toda seguridad hace referencia al nombre del soberano (Satakarni o Pulumavi). El reverso, por su parte, está dominado por el conocido como "símbolo de Ujjain", denominado así por los hallazgos de grandes cantidades de monedas con este diseño cerca de esta ciudad de Madhia Pradesh. Consiste en cuatro círculos con un punto en el medio conectados por una  cruz central, cuyo significado sigue siendo por desgracia un total misterio. No obstante, existen diferentes interpretaciones, siendo la más fundada la que hace referencia a los cuatro puntos cardinales conectados por un centro (el Imperio Satavahana, se entiende) cultural, económico y político. 


Un imperio que, pese a descomponerse durante el siglo III puede presumir de ser uno de los más estables y duraderos de la Antigüedad en el subcontinente indio. Su magnífico legado numismático da buena fe de ello. 

https://en.wikipedia.org/wiki/Satavahana_dynasty
http://www.historydiscussion.net/empires/satavahana-dynasty-rulers-administration-society-and-economic-conditions/736
https://www.mintageworld.com/blog/satavahana-coins-symbols-motifs/
http://coinindia.com/galleries-ujjain4.html


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