NOTGELD POLACO
Como bien sabemos, el notgeld no solo fue alemán. En varias entradas he tenido la oportunidad de estudiar el dinero de emergencia emitido en otros países del entorno de Alemania durante esa misma época, y los ejemplos son numerosos: Austria, Francia y Portugal han pasado por aquí, por no hablar de nuestro propio notgeld, el emitido durante la Guerra Civil en 1937. Hoy quiero dedicar un espacio al notgeld emitido en un país muy cercano a Alemania, tanto que incluso formó parte de la propia Alemania, al menos en una parte sustancial: Polonia.
Polonia fue una nación sin estado propio durante más de 120 años, repartida entre Prusia (después Alemania), el Imperio austriaco y el Imperio ruso. La paz de Versalles de 1919 posibilitó la creación de nuevos estados tras el colapso de los llamados imperios centrales. El nuevo estado polaco, situado más al este que el actual, comenzó su andadura con muchísimas dificultades: sus habitantes lucharon durante la guerra al servicio de potencias que la perdieron y su población civil padeció directamente las consecuencias de albergar el frente del este. Polonia no podía ser considerada una potencia perdedora, puesto que no había existido durante el periodo 1914-1918 y por lo tanto no se le podían exigir responsabilidades, pero sufrió muchos de los problemas sociales y económicos que tuvieron que afrontar los países perdedores. Su agricultura, infraestructuras básicas y tejido productivo quedaron seriamente dañados para afrontar su fundación como estado independiente.
La Polonia de 1919 no tuvo que preocuparse de pagar reparaciones a los vencedores, pero tenía ante si la dificultad de reunir bajo un mismo gobierno territorios que habían pertenecido a entidades políticas diferentes, cada una con su moneda, sus propias estructuras económicas y sus propios sistemas impositivos. En la Alta Silesia y Prusia oriental los problemas territoriales se resolvieron por lo general mediante plebiscitos, aunque no exentos de violencia. En el este, sin embargo, todo fue mucho menos civilizado. Rusia, que firmó una paz separada con Alemania en 1917 y por tanto no se sentía atada a ningún compromiso en Versalles, decidió recuperar el terreno perdido en años anteriores y atacó militarmente Polonia, iniciando un conflicto que duró más de un año y, si bien terminó en términos bastante favorables para los polacos, supuso un coste adicional a los ya existentes.
En el caso de Polonia, por tanto, se juntaron varios factores que resultaron en hiperinflación: unas estructuras administrativas y fiscales débiles, un tejido productivo seriamente dañado, problemas para acceder a créditos (nadie se sentía seguro de financiar un estado nuevo tan inestable) y, para rematar, un conflicto bélico que amenazaba la propia existencia del país. El recurso a la emisión masiva de dinero para financiar el déficit fue tentador, y hasta 1924 el país sufrió una subida de precios espectacular, hasta un 275 % mensual en Octubre de 1923. De pagarse 8 marcos polacos por dólar en Noviembre de 1918 se pasaron a pagar más de 9 millones a principios de 1924. No fue una hiperinflación tan espectacular como la alemana, pero sin duda dejó huella.
Aún así, y aunque me apasione el tema, hoy no quería detenerme en la hiperinflación polaca sino en el notgeld que se produjo en la Polonia independiente. Si durante la guerra las zonas polacas pertenecientes al Reich alemán produjeron dinero de emergencia de forma más o menos habitual, es de suponer que no tendrían reparo alguno en continuar con esta práctica después de 1918. Es el caso de la localidad de Swiecie, en la antigua Prusia occidental, cuyo nombre alemán era Schwetz. Formaba parte de esos territorios del este del Imperio alemán que pasaron a Polonia en 1918 y, como podemos ver en las imágenes, conservó la costumbre de recurrir al dinero de emergencia en épocas de crisis.
Se trata de un pequeño cupón de 50 fenigów de 1920, es decir, medio marco polaco. El marco polaco fue la unidad monetaria provisional que ya fue introducida durante la guerra por los alemanes en las zonas del Imperio ruso ocupadas y se mantuvo hasta la creación del zloty en 1924. Se trata de dinero local de emergencia, pero no tiene nada que ver con sus contemporáneos alemanes en cuanto a estilo, pues es increíblemente austero. Está íntegramente en polaco, y gracias a la ayuda de Google Lens podemos entender que se trata de un billete respaldado por la Tesorería municipal y es canjeable en el plazo de un mes tras el correspondiente anuncio por parte de las autoridades locales.
Llaman poderosamente la atención dos detalles. Lo primero, el uso del término alemán "magistrat", es decir, consejo municipal, y el nombre de la persona responsable (suponemos que el alcalde): L. Neumann. Lo segundo, el sello que decora el reverso, en el que se lee "Stadtsparkasse Schwetz", es decir, "caja de ahorros de la ciudad". Si bien este tipo de notgeld representa en muchos sentidos una ruptura con el dinero local emitido en Alemania, el empleo del idioma alemán muestra la continuidad propia de un periodo de transición en el que un nuevo estado comienza su andadura entre numerosas dificultades.
Aunque muchas de estas dificultades pudieron superarse a mediados de la década de 1920 con la vuelta a la estabilidad monetaria y financiera y la victoria sobre los soviéticos, los alemanes no pudieron superar su pérdida de territorios e influencia y, como bien sabemos, en 1939 el estado polaco dejó de existir tal y como fue concebido en Versalles. El estado polaco, y el mundo tal y como se había conocido hasta el momento.
Encyclopedia of Money, by Larry Allen, ABC-Clio Inc. Santa Barbara, California 1999
Hyperinflation and Stabilisation in Poland 1919-1927. 'War of Attrition' or Politics by Other Means?





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