miércoles, 20 de mayo de 2015

MONEDAS CASH CONTEMPORÁNEAS

Shun zhi tong bao (1644-1661)
3,48 grs/26 mm
Después de unas cuantas entradas sobre las misteriosas monedas cash chinas, gracias a las cuales hemos tenido la oportunidad de adentrarnos en una historia milenaria y singular, creo que es momento de dedicar una entrada a las monedas cash más recientes y por tanto más asequibles y fáciles de encontrar para los coleccionistas. Se trata de las monedas emitidas durante el llamado periodo Qing, última de las dinastías imperiales que gobernó China entre 1644 y 1912. 

Los Qing eran de origen manchú. Los manchúes, vecinos del norte de China, habían logrado con el tiempo establecer una base económica y socio-política sólida gracias al control que ejercían sobre el comercio de mercancías muy demandadas, como piedras preciosas, perlas o pieles. Durante la primera mitad del siglo XVII lograron un cada vez mayor poder de decisión en China, dada la gran inestabilidad política que caracterizaba el último tramo del periodo Ming. En un principio aliados militares del emperador, terminaron en 1644 suplantando a la dinastía Ming por medio de su líder Shunzhi . Los Qing siempre fueron considerados por la población local como extranjeros, lo que condujo a un doble proceso de tensión y asimilación. Por un lado, los emperadores Qing no dudaron en discriminar a la población china con legislación que prohibía los matrimonios mixtos o que obligaba a los hombres a llevar coleta como forma de diferenciarse de los manchúes. Por otro lado, supieron comprender que la única forma de perpetuar su poder pasaba por la política de tolerancia y respeto hacia las tradiciones mayoritarias. Así, el emperador Kangxi, que reinó entre 1662 y 1722 promovió la cultura china mediante iniciativas como la compilación de la historia de la dinastía Ming y el fomento del confucianismo.

Kang xi tong bao (1662-1722)
1,25 grs./21 mm
.
La historia de la dinastía Qing, que llegó a su final en 1912 con la abdicación de Puyi, el célebre último emperador inmortalizado por Bertolucci en la gran pantalla, tuvo dos épocas diferenciadas. Los siglos XVII y XVIII están marcados por una expansión económica, cultural y territorial sin precedentes. Los avances en las técnicas agrícolas y la plantación de nuevos cultivos contribuyeron a una mejora en el nivel de vida (económico y dietético) de la población. Estas mejoras, unidas a una política fiscal favorable hacia los pequeños campesinos, aumentaron la demanda interna de diferentes productos como la seda o la porcelana, lo que estimuló su producción e intercambio. Al mismo tiempo, tuvo lugar una considerable expansión del comercio exterior, pues el té, la seda y la porcelana eran productos muy demandados fuera del país, especialmente por los europeos. Esta creación de riqueza propició, como suele ocurrir, el avance de las artes plásticas, la literatura y la filosofía, pues muchas familias emplearon sus fortunas no solo en acrecentar su influencia sino también sus posibilidades de mecenazgo. Además, bajo los sucesores de Kangxi, Yongzheng (1722-1735) y Qianlong (1735-1799) las fronteras se ampliaron sustancialmente: Tíbet pasó a ser un protectorado y el Turquestán oriental fue sometido con éxito, convirtiéndose en Xinjiang.

Qian long tong bao (1736-1795)
4,46 grs./23 mm.
 
El siglo XIX, sin embargo, representa la cara opuesta de toda esta expansión. Por un lado, el comercio exterior causó las primeras tensiones con los occidentales, que derivaron posteriormente en conflictos armados. El balance comercial había sido muy favorable a los chinos con respecto a occidente, ya que sus productos eran altamente demandados en Europa, cosa que no ocurría con los productos europeos en China. Para contrarrestar este hecho, la Compañía Británica de las Indias Orientales introdujo el comercio ilegal del opio en China, con el objeto de intercambiarlo por productos chinos de forma barata. Esto tenía consecuencias desastrosas para China, no solo en el plano comercial y económico (el uso de opio como moneda de cambio frenaba la entrada de plata en el país y por tanto reducía los ingresos) sino también en el aspecto social, pues fomentaba la corrupción entre el funcionariado y la adicción a esta sustancia entre la población. La tensión con Gran Bretaña condujo a mediados de siglo a las llamadas guerras del opio que resultaron en la derrota china y la firma de tratados desiguales en los que los británicos no solo reafirmaban sus intereses comerciales sino que además ponían en entredicho la soberanía china mediante la anexión de Hong Kong. China no fue invadida de facto como sí le ocurrió a India pero a partir de este momento se convertiría progresivamente en un protectorado comercial de los occidentales.

Jia qing tong bao (1796-1820)
4,43 grs./23 mm.
Internamente, las tensiones y el descontento con el sistema absolutista de gobierno y su creciente debilidad exterior fueron en aumento, canalizándose a través de las sociedades secretas o sectas. Una de ellas, la denominada Taiping consiguió mantener en jaque al gobierno imperial durante 13 años, entre 1851 y 1864, llegando a dominar buena parte del sur del país. Pese a que esta rebelión fue finalmente sofocada, las tensiones entre las fuerzas modernizadoras y tradicionalistas continuaron durante el resto de la era Qing, en un contexto de cada vez mayor fragilidad que desembocó en la proclamación de la república en 1912.

El sistema monetario imperante durante la era Qing estuvo basado en el modelo tong bao introducido en el siglo VII por la dinastía Tang. Tong bao, recordemos, significa “moneda en circulación”, y son los símbolos que aparecen a derecha e izquierda de una gran parte de las monedas cash, tal y como reflejan las imágenes. Por lo demás, las peculiaridades de las monedas de esta época pueden resumirse de la forma siguiente:

  • El material utilizado no es puro cobre sino una aleación de latón, lo que da a muchas de estas monedas un tono amarillento.
  • Los reversos, que tradicionalmente estaban desprovistos de caracteres, contendrán la marca de la ceca de la que proviene la moneda tanto con caracteres chinos como manchúes. Posteriormente, en algunos casos, incluirán además el valor de la moneda.
  • Las monedas de la dinastía Qing, salvo en sus etapas finales, tienen el valor de una unidad (1 wen)

El anverso, además del sempiterno tong bao a derecha e izquierda, revelará el nombre del emperador (mejor dicho, el nombre de su reinado, ya que se consideraba una falta de respeto referirse al emperador por su verdadero nombre) mediante los caracteres chinos que aparecen arriba y abajo. Los reversos, por su parte, contienen el nombre de la ceca de emisión en caracteres chinos y manchúes, siendo más frecuentes estos últimos. De este modo, nos encontraremos con las siguientes monedas cash pertenecientes a este periodo:
Dao guang tong bao (1821-1850)
1,88 grs./19 mm.
  • Shun zhi tong bao (1644-1661)
  • Kang xi tong bao (1662-1722)
  • Yong zheng tong bao (1723-1735)
  • Qian long tong bao (1736-1795)
  • Jia qin tong bao (1796-1820)
  • Dao guang tong bao (1821-1850)
  • Xian feng tong bao (1851-1861)
  • Tong zhi tong bao (1862-1874)
  • Guang xu tong bao (1875-1908)
  • Xuan tong tong bao (1909-1912)


Los problemas económicos derivados de los conflictos con las potencias occidentales (guerras del opio) y la inestabilidad interna tuvieron, cómo no, consecuencias sobre la emisión de moneda, que podemos comprobar con facilidad hoy en día. Como consecuencia del comercio ilegal del opio, mucha plata salió del país, lo que aumentó considerablemente su valor. Como la emisión de monedas estaba fijada al patrón plata,  el coste de producirlas llegó a exceder su valor facial. A esto hay que añadir las consecuencias de la Rebelión Taiping de mediados del siglo XIX, que detuvo la provisión de cobre de las minas del sur, lo cual contribuyó a la depreciación de la moneda y al uso de materiales alternativos. Así, son frecuentes en esta época monedas cash de menor tamaño y calidad, así como el uso de diferentes numerales en el reverso.

Detalle de tres reversos, todos con caracteres manchúes,
Los del centro y la derecha corresponden a las cecas de Pekín

Por tanto, las monedas normalmente de mayor calidad y más fáciles de encontrar son las de los siglos XVII-XVIII, época de estabilidad y prosperidad. Las de la primera mitad del siglo XIX son también muy habituales, aunque se caracterizan por su peor calidad y menor tamaño, consecuencia de la inestabilidad política y económica. Las de periodos posteriores ganan en variedad, pues surgieron denominaciones de valores más altos (hasta 1000 wen), sin que exista una correlación entre el valor facial y su peso o tamaño, siendo posible encontrar monedas de 1000 más pequeñas que las de 50 o 100, por ejemplo.

El tramo final de este periodo se caracteriza por una convivencia entre las monedas cash y las producidas por maquinaria moderna. En cualquier caso, el siglo XX sería el escenario en el que las diferentes visiones de una China moderna, la nacionalista y la comunista, chocarían entre si. Un escenario en el que no cabrían ni emperadores ni las milenarias monedas cash…


Early World Coins & Early Weight Standards, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009
http://primaltrek.com/chinesecoins.html
http://www.artehistoria.com/v2/contextos/5206.htm

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