jueves, 30 de octubre de 2014

EL CRUZADO BRASILEÑO

Billete de 500 cruzados de 1986
Hoy me gustaría centrarme en una moneda, el cruzado brasileño, que fue concebida como parte de un plan con el mismo nombre destinado a luchar contra la inflación, hacer frente a la deuda e impulsar la economía al estilo del llamado Plan Austral argentino. Tuvo un buen comienzo y una mejor acogida pero sus notables carencias sumieron al país en un caos inflacionario del que solo pudo salir al cabo de unos cuantos años, y tras sucesivas reformas monetarias.  
El cruzado de 1989, afectado por la inflación

El Plan Cruzado de 1986 fue ideado por el equipo económico de José Sarney como respuesta a los problemas estructurales de la economía brasileña por excelencia: la inflación y la deuda. Se trata de un momento clave, pues 1985 es el año en que un gobierno civil se hace con el poder después de dos décadas de gobiernos militares de corte autoritario. Durante estos años todas las economías iberoamericanas sufrieron en mayor o menor medida las consecuencias del endeudamiento externo de las décadas anteriores, pues el pago de dichas deudas (con sus correspondientes intereses) lastraba el ansiado crecimiento económico que permitiera reducir las bolsas de pobreza en estos países. Brasil, que en la década de 1960 se permitió el lujo nada menos que de construir una nueva ciudad capital, fue un caso paradigmático de este endeudamiento.

El cruzado novo en 1989
Así pues, el gobierno de Sarney decidió ignorar en materia económica las recomendaciones de organismos internacionales como el FMI relativas a la reducción del gasto público y el déficit (lo que viene en llamarse “ortodoxia” o, en términos más actuales, “austeridad”) y optaron por la llamada vía “heterodoxa”, consistente en impulsar el crecimiento económico y el consumo interno. Las principales medidas del Plan Cruzado consistieron básicamente en la congelación de precios, la congelación de salarios tras un ajuste del 8 % (15 % si se trataba del salario mínimo), una política monetaria claramente expansiva y el lanzamiento de una nueva moneda, el cruzado, que sustituiría al devaluado cruzeiro de acuerdo con el cambio 1 cruzado = 1000 cruzeiros. El tipo de cambio frente al dólar se fijaría en 1 $ = 13,84 cruzados.

1990: cruzado novo resellado a cruzeiro
Este plan gozó de gran popularidad en sus inicios, y es que durante los meses centrales de 1986 las tasas de crecimiento económico, producción industrial y consumo interno se elevaron significativamente mientras que Brasil conseguía mantener su inflación bajo mínimos. De hecho, la propia población formó parte de este proceso de forma entusiasta ofreciéndose como “controladores” de precios, denunciando a aquellos comercios que desafiaran la congelación. No obstante, este plan pecaba de populismo, ya que trataba en todo momento de evitar aquellas medidas que pudieran resultar menos populares. Los estímulos a la demanda no tuvieron una réplica en la oferta, pues la congelación forzosa de precios perjudicaba a productores y comerciantes, lo cual generó en poco tiempo escasez de bienes de consumo y por tanto un auge del mercado negro y la especulación.

El cruzeiro a principios de los 90
Además, no se llevaron a cabo intentos serios por controlar el gasto público (lo cual contribuía aún más a aumentar la demanda, pues el peso del sector público en la economía brasileña era considerable) ni de desarrollar una política fiscal creíble que asegurara ingresos sostenidos, fiándose todo a la congelación de precios y al superávit comercial del que gozaba el país a mediados de los 80. A partir de Junio de 1986 la inversión extranjera cayó en picado, lo que inevitablemente afectó a la cuenta de capitales de Brasil y por tanto al pago de su deuda externa.

Cruzeiro de 1993, afectado por la inflación
Una vez las autoridades decidieron levantar la congelación de precios a finales de 1986 el país se sumió de nuevo en una espiral inflacionaria. Entre 1987 y 1994 esta inflación, así como los sucesivos cambios monetarios acaecidos en Brasil, pueden verse reflejados en sus billetes. A principios de 1989 el cruzado novo sustituyó al cruzado al cambio de 1.000 cruzados por cada cruzado novo. Poco más de un año después volvió el cruzeiro para reemplazar al cruzado novo con equivalente valor, como podemos comprobar en los resellos de la época. A principios de 1993 el cruzeiro es sustituido por el cruzeiro real, equivalente a 1.000 cruzeiros, y en Julio de 1994 se introduce el real, moneda equivalente a 2.750 cruzeiros reales y con la que finalmente Brasil dio con la clave para controlar la inflación (y que, sin duda, merecerá un espacio aparte en este modesto blog)

Os dejo varios enlaces en relación al Plan Cruzado, sus orígenes y sus consecuencias.




Y, para comprobar visualmente la evolución monetaria de Brasil durante esta época, aquí podéis encontrar imágenes de sus billetes durante los siglos XIX y XX, ordenados de forma cronológica:


5 comentarios:

  1. hola tengo 500 cruzados soy de colombia y quiero saber si ese billete lo puedo cambiar a pesos colombianos
    yanegomez

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    1. Hola, no creo, dado que se trata de una moneda obsoleta. Recibe un cordial saludo,

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  2. como hago para cambiar un billete cruzado

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  3. Hola soy de México kiciera cambiar 5000 cruzados en donde lo podría hacer gracias

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