martes, 25 de marzo de 2014

MONEDAS DE CARTÓN (II)

Una de las conclusiones a las que he llegado en mi constante búsqueda de curiosidades es que Cataluña ha tenido desde hace tiempo una iniciativa especial para producir dinero de emergencia. Quedó demostrado durante la Guerra de Independencia contra Napoleón (1808-1814) con sus monedas de duro en honor a Fernando VII y posteriormente durante la Guerra Civil de 1936-39, siendo la región dentro de la zona republicana que más emisiones locales produjo (más de un 40 % del total de billetes locales, según la web http://www.billetesmunicipales.com/ )
Sello de ahorro escolar de la Caja de Ahorros
y Monte de Piedad de Barcelona (hoy parte
de La Caixa) de una peseta

Lo que me sorprendió recientemente fue descubrir que durante el periodo de transición del franquismo a la democracia constitucional (1975-78) los barceloneses utilizaron unos pequeños cartones plastificados del tamaño de sellos de correos emitidos por las cajas de ahorros locales. Como vimos hace unas pocas semanas, los acontecimientos políticos y económicos de mediados de los años 70 afectaron al circulante monetario español. La inflación dejó inservibles a los divisores de la popular rubia y el falso rumor acerca de la retirada de las monedas con la efigie de Franco provocó cierto acaparamiento entre la población. La escasez de monedas de peseta, que constituían ahora la más baja denominación (teóricamente aún circulaban los 50 céntimos de aluminio pero en la práctica apenas se utilizaban) llevó a las autoridades monetarias de 1978 a solicitar asistencia a otras entidades emisoras de moneda como la Casa de la Moneda chilena o la Royal Mint británica.


Pero mientras las nuevas pesetas llegaban, se hacía necesario suplir la escasez de circulante de otras maneras. En este sentido, los barceloneses decidieron hacer uso de estos peculiares sellos que cajas de ahorro como La Caixa, o Caixa de Sabadell emitieron en principio con la finalidad de promover el pequeño ahorro entre los jóvenes. Como resulta francamente difícil (por no decir imposible) encontrar información fiable en internet, decidí aprovechar mi último viaje a Barcelona para hacer algunas averiguaciones.

Sorprendentemente, no parecen ser artículos fáciles de encontrar dentro del coleccionismo numismático, pero tras las debidas pesquisas creo que puedo establecer las siguientes conclusiones:

  • Que estos sellos eran emitidos por cajas de ahorros, y que se ponían a disposición de los clientes, los cuales podían intercambiarlos por su valor en metálico cuando lo desearan. Como podemos ver en las imágenes, se trataba de “sellos de ahorro escolar”, por tanto tenían la finalidad original de despertar el interés en el ahorro entre los más jóvenes. Es una iniciativa que no era nueva, puesto que ya en la década de 1950 las cajas habían emitido sellos similares.
  • No obstante, durante los años 1977-78 aproximadamente, en el momento álgido de la escasez de moneda de bajo valor, se utilizaron estos sellos como sustitutos. Aquí no está claro de quién partió la iniciativa, si fueron las cajas de ahorro o los particulares los que promovieron su uso como moneda de cambio. Desde luego, no parece que se tratara de un “dinero de emergencia” emitido ex profeso para hacer frente a una situación concreta, ya que la idea del “sello de ahorro escolar" era claramente anterior.
  • En cuanto a su ámbito geográfico, parece ser que solo circularon brevemente como moneda de cambio por la ciudad de Barcelona.

Sello de ahorro infantil de la Caixa d'Estalvis
de Sabadell
Uno de los numismáticos a los que me dirigí me comentó que el Banco de España llegó incluso a dar un toque de atención a las entidades bancarias emisoras, ya que no veía con buenos ojos la circulación de estos pequeños cartones. No es de extrañar, puesto que hablamos un momento en el que las administraciones aún estaban fuertemente centralizadas, y recelaban de cualquier intento de rivalidad por limitado que éste fuese.

No parece que estos peculiares “sellos-moneda” sean hoy en día, después de 35 años, un objeto muy popular dentro del coleccionismo, pero es quizá este hecho lo que los hace más interesantes. Desde aquí quiero enviar un sincero mensaje de agradecimiento a las numismáticas Vives de la Cortada, Arunci y MC Vera de Barcelona por toda la información que aportaron para la preparación de esta entrada.


Y de nuevo, mi agradecimiento a Carlos Peláez de Valencia por conseguirme los dos ejemplares que muestro hoy, sin duda nada fáciles de encontrar.  

4 comentarios:

  1. Interesante artículo. Guardo un cartrón de estos en mi colección ya que de pequeño atesoraba cualquier rareza.

    El hecho es que cuando yo tenía 14 años -la época de los cartrones- circuló en Barcelona el rumor que el precio del metal de las pesetas era superior a su valor facial por lo que mucha gente empezó a acumular pesetas por lo que desaparecieron e circulación. Ante este hecho la Caixa de Barcelona -que es el caso que conozco- imprimió estos cartrones que daba como cambio en ingresos fraccionarios ya que no disponían de pesetas. Era como una especie de vale para ser cambiado más adelante.

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    1. Gracias por tu comentario, es muy interesante contar con la opinión de alguien que lo ha vivido, sobre todo cuando es tan difícil encontrar información. Siempre que he preguntado acerca de las razones del acaparamiento me han respondido que se debía al rumor de retirada de las monedas de Franco, no obstante la razón que tu comentas tiene mucho sentido, porque durante la Transición la peseta sufrió una devaluación considerable, en los dos dígitos en algún ejercicio. Si a eso añadimos la situación de crisis económica, resulta normal que muchas personas pensaran que merecía guardar las pesetas "por si acaso".
      Además, das a entender en tu comentario un dato muy importante, y es que parece ser que fueron las entidades bancarias catalanas las que tuvieron la iniciativa (o necesidad) de poner los cartones a disposición de los clientes. Con esto me resuelves la duda que planteaba en el post.
      Espero verte más por aquí, recibe un cordial saludo,

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    2. Te paso un enlace con un cartrón de La Caixa i otro manual de una pasteleria de Molins de Rei de uso interno para faciliar cambio.
      http://galeriadimatges-galderich-leblansky.blogspot.com.es/2014/03/cartrons-monedes.html

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    3. Muchísimas gracias, sin duda las de la pastelería deben ser de lo más difícil de conseguir. Hace poco me hice con unas fichas metálicas del mercado de Poble Nou de Barcelona de la misma época que parece que también se usaban como sustitutivas de la peseta. En breve les dedicaré un entrada, saludos

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