lunes, 30 de noviembre de 2020

LA PROPAGANDA EN LA MONEDA CHINA

No es la primera vez que en este blog mezclamos numismática y propaganda ni será la última. La moneda llega a prácticamente toda la población y simboliza el poder del estado o autoridad que la emite, que puede escoger las imágenes o leyendas que más le convengan para conseguir unos fines políticos determinados. Siempre acudimos a los romanos para ilustrar ejemplos claros de propaganda en las monedas, sobre todo en épocas de crisis. Los conocedores de antoninianos del siglo III recordarán leyendas como "restaurador del orbe" o  "concordia militar", y si echamos un vistazo a los bronces del siglo siguiente no podemos saltarnos "la vuelta a los tiempos felices" (FEL TEMP REPARATIO) en todas sus modalidades, normalmente mostrando la superioridad de Roma sobre sus rivales. Sin viajar tanto en el tiempo, Gran Bretaña ha sido hasta fechas recientes un caso paradigmático en este sentido, con su representación de Britannia como diosa romana (Minerva) con casco militar y tridente, destacando así la supremacía militar y marítima del imperio británico (Rule, Britannia! Britannia rule the waves). 

Wang Mang (46 a.C. - 23 d.C.)
Fuente: Wikipedia 

Más o menos al mismo tiempo en que los destinos de Roma eran dirigidos por Augusto, gobernante cuyo dilatado mandato se basó entre otras cosas en un uso efectivo de la propaganda, en el otro extremo del planeta se llevó a cabo una ambiciosa reorganización del sistema monetario con fines similares. Wang Mang, único representante de la malograda dinastía Xin en China introdujo a principios del siglo I nada menos que cinco reformas en menos de una década para restituir formas monetarias anteriores a la unificación del territorio en el siglo III a.C. Así, las peculiares monedas-pala y monedas-cuchillo volvieron a circular junto con nuevas piezas circulares y otros experimentos de menor fortuna como cauríes o caparazones de tortuga. El valor del dinero dejó de basarse en el peso de las piezas, como llevaba ocurriendo desde la unificación por parte de la dinastía Qin, que pasaron a tener un marcado carácter fiduciario. Su estilo también se vio afectado, optando por caracteres con formas más alargadas, propio de estilos arcaicos. En definitiva, Wang Mang trató de restituir a su manera unos "tiempos felices" que en China se habían vivido supuestamente bajo la dinastía Zhou durante el primer milenio a.C. ¿Por qué?

La respuesta se encuentra en la visión confuciana que Wang Mang quería imprimir en la gobernanza del imperio. Confucio (nombre latinizado del maestro Kong Zi 孔子, 551-479 a.C.) defendía que en una época convulsa como la que se vivía durante la era conocida como "Estados Combatientes" el orden y la felicidad volverían si se aplicaban las normas y relaciones sociales de tiempos pasados, concretamente los correspondientes a los orígenes un tanto idealizados de la dinastía Zhou en el siglo XII a.C. Estas normas se basaban en el respeto a los ritos y las leyes y la aceptación del lugar que le correspondía a cada uno en la sociedad. Las enseñanzas confucianas mantienen que las relaciones humanas deben estar regidas por unas leyes en las que el respeto a la jerarquía es fundamental: soberano-súbdito, padre-hijo, marido-mujer, hermano mayor-hermano menor. Este enfoque, más espiritual, chocaba con las corrientes legalistas puestas en marcha tras la unificación de China, que defendían únicamente la estricta aplicación de las leyes como forma de preservar el orden social. 

Pues bien, Wang Mang tenía en mente llevar a cabo una verdadera "revolución confuciana", en palabras de François Thierry. Para ello no dudó en utilizar la moneda, uno de los símbolos de poder más influyentes en las vidas de los gobernados, para hacer efectivo este nuevo enfoque. Esto implicó, primero, que las nuevas piezas ya no se denominarían como sus pesos teóricos sino que se retomarían las denominaciones surgidas medio milenio atrás:   (azada) y dao  (cuchillo). Las monedas redondas con agujero central cuadrado, base de este nuevo sistema pasarían a llamarse huo quán , "moneda de valor". Segundo, el valor de las piezas sería fiduciario, es decir, basado en la confianza, de tal manera que éstas tendrían valores fijados por el gobierno según las necesidades del momento en una suerte de "contrato" entre gobernantes y gobernados. De esta forma el peso o contenido metálico pasaría a ser irrelevante y las monedas podían reflejar valores faciales de hasta miles de unidades. 

Moneda huo quán, la moneda más exitosa
de las concebidas por Wang Mang

Las reformas monetarias de Wang Mang no tuvieron un largo recorrido, pues se pusieron en marcha a partir del año 7 d.C. y terminaron siete años después. Normalmente se describe esta etapa como un momento caótico, lleno de experimentos fallidos y una fuerte oposición social. Lo cierto es que estas nuevas formas monetarias corrieron distinta suerte, y si bien hubo piezas que tuvieron que ser abandonadas al poco tiempo porque podían atraer la falsificación (sobre todo las de valores faciales altos) o no contaban con la aceptación del público (caso de las cauríes o caparazones) otras sí fueron ampliamente aceptadas. Es el caso de la huo quán, que guardaba una gran similitud en cuanto a peso y tamaño con la wu zhu, moneda corriente hasta la llegada al poder de Wang Mang. De hecho, todo indica que las huo quán se mantuvieron después del derrocamiento de Wang Mang, y ello puede deberse a la curiosa anécdota descrita a continuación. 


Los caracteres huo (derecha) y quán (izquierda)

Como sabemos, los caracteres chinos no constituyen un alfabeto sino que son un complejo conjunto de pictogramas, ideogramas y logogramas que representan ideas y conceptos. Un pictograma suele ser la representación más básica de personas, objetos, animales o vegetales, mientras que un ideograma puede contener varios pictogramas que representan ideas de forma más compleja. Huo quán, los caracteres a derecha e izquierda que aparecen en la moneda más representativa del reinado de Wang Mang, vienen a significar "moneda de valor". Pese a que quán significa generalmente "manantial" también fue un término aplicado a las monedas redondas. Ambos caracteres pueden descomponerse en varios pictogramas, y ello fue aprovechado por la oposición a Wang Mang para utilizarlas a su favor. 

Tal y como señala Thierry en su "Les monnaies de la Chine ancienne" el carácter quán se puede dividir en los caracteres bái (blanco) y shuî (agua), mientras que huo se descompone en zhen (verdadero) y rén (hombre o persona), de la siguiente manera: 



Así, con los cuatro caracteres juntos formamos la frase: Baishui zhenren, "el verdadero hombre de Baishui". Liu Xiu, noble emparentado con los Han y principal opositor a Wang Mang, procedía de una localidad de nombre Baishui. Fue de hecho el restaurador de esta dinastía al acceder al trono en el 25 d. C. Las monedas que el propio Wang Mang había concebido para afianzar su poder contribuyeron a su caída, al considerar que contenían una profecía autocumplida. Más aún: le sirvieron al propio Liu Xiu para afianzar su candidatura frente a otros posibles pretendientes. Por esta razón no pudo molestarle en absoluto mantenerlas en circulación durante algún tiempo tras su llegada al poder. 

Ironías del destino...


Les Monnaies de la Chine Ancienne, F. Thierry, Les Belles Lettres, Paris 2017

Coins, Andrew Burnett, University of California Press/British Museum, Berkeley and Los Angeles 1991


2 comentarios:

  1. El hecho de que wang mang fuese tan conservador en su concepción de lo que debería ser el sistema monetario en su mandato,y junto al hecho de querer implantar un sistema anticuado,y además renovarlo de una forma peculiar y las coincidencias,liu xiu no tuvo que mover nada prácticamente, curioso de verdad, saludos cordiales José Ramón

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    1. Buena observación Adolfo. La verdad es que no, ya que las piezas wu zhu no dejaron de circular y las huo quan eran tan parecidas que la gente las aceptó como válidas. Lo único que el nuevo emperador tuvo que hacer fue reiniciar la emisión de wu zhu. Un saludo,

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