martes, 18 de agosto de 2020

LOS PRIMEROS BILLETES

Dentro de las curiosidades que comparto en este espacio, las venidas del lejano oriente han ocupado un lugar destacado desde el principio. No es para menos, pues el mundo chino tiene una tradición numismática tan larga como occidente pero una evolución radicalmente distinta. Muchas de las características del dinero moderno, como su carácter fiduciario o el uso extensivo del papel moneda, fueron puestas en práctica en China mucho antes de que en el resto del mundo se pudieran siquiera imaginar. Si a esto añadimos sus formas en ocasiones peculiares, o el uso de caracteres (es decir, pictogramas o ideogramas) en lugar de imágenes y leyendas, los aficionados a la numismática podemos descubrir un apasionante mundo que explorar. La curiosidad que quiero compartir a continuación es simplemente fascinante pero tiene una pega tanto para coleccionistas como para aficionados, y es que no me es posible mostrar una imagen de ella. 

Como en cualquier rama del coleccionismo, en la numismática podemos encontrar objetos más o menos comunes, adaptados a las posibilidades económicas de cada coleccionista. Para aquellos objetos menos accesibles, siempre podremos recurrir a catálogos, manuales o en última instancia a los museos. Aún así hay casos en los que lo único que tenemos son testimonios de cronistas e historiadores, como sucede con los billetes de piel de venado del emperador Wudi del siglo II a.C. 

Extensión del imperio Han tras el reinado de Wu Di (fuente: Wikipedia)

Los siglos III-II a.C. presenciaron grandes cambios en el mundo chino. La dinastía Qin (chin) que seguramente debe el nombre que los occidentales damos a China, consiguió la singular empresa de unificar todos los diferentes reinos y estados bajo un único mando. Sus medios poco diplomáticos no le granjearon mucha simpatía entre el pueblo, que expulsó del poder a los Qin poco después de la muerte de Qin Shihuang en 206 a.C. Los sucesores Han consideraron que guardar parte del legado Qin era fundamental si pretendía afianzarse en el poder, cosa que sucedió en diferentes ámbitos como la división administrativa territorial y el código penal, aplicado con menos rigor. El emperador se hacía cargo de las finanzas y la política interior y exterior, dejando a las administraciones provinciales otras materias como el comercio, la educación o la justicia. 

La unificación monetaria que impusieron los Qin, con la emblemática pieza de cobre ban liang (半 两), es decir, medio liang o aproximadamente 8 g. de peso también se mantuvo. Puede parecer que esto simplificaba las cosas en este ámbito pero las primeras décadas de la dinastía Han en el poder demuestran todo lo contrario. Los Qin no se caracterizaron por emitir grandes cantidades de ban liang por lo que, pese a la aspiración Han de monopolizar la fabricación de dinero, la escasez de circulante llevó a las autoridades imperiales a aplicar una política de tolerancia con respecto a las otras fuentes de emisión: provincias, nobleza local y particulares. El resultado a mediados del siglo II a.C. fue una sobreproducción monetaria, caracterizada por la disparidad en cuanto a peso y calidad de las piezas ban liang. Se pasó de la escasez monetaria a una depreciación brutal de la moneda con la consiguiente inflación. 


Moneda ban liang de 8 zhu de peso. El carácter 半 se encuentra 
a la derecha y el 两 a la izquierda

Cuando Wu Di llega al poder en 140 a.C. China se halla en un momento de expansión, tanto territorial como económica. El descubrimiento de la Ruta de la Seda, línea comercial que conectaba China con el continente europeo a través de Asia Central y otra ruta al sur que conectaba Sichuan con Birmania e India serviría de estímulo para engrandecer el territorio controlado por la dinastía Han. Con el fin de controlar estas rutas así como hacer frente a las amenazas de tribus nómadas del exterior, Wu Di ordenó por el norte la ocupación de partes de la región del Manchuria y la península de Corea e impulsó la conquista de territorios al sur del Yangtze, llegando a Cantón y Vietnam. Al mismo tiempo mantuvo una política de buena vecindad con los reinos por los que pasaba la Ruta de la Seda y estableció guarniciones que sirvieran para proteger a los comerciantes chinos.  

Estas políticas necesitaban una financiación consistente. Por el lado monetario se apostó por la definitiva centralización imperial de la emisión de moneda y un nuevo tipo homogéneo, la wu zhu 五 铢, de cinco zhu de peso, es decir, 3,3 g., más ajustado a la realidad monetaria del momento y con características que hacían difícil su falsificación como un borde marcado tanto en reverso como en anverso. La emisión masiva de piezas wu zhu dio al imperio la ansiada estabilidad monetaria, convirtiéndose en la moneda que más tiempo se utilizó en la historia de China. 

Moneda wu zhu, con los caracteres 五 a la derecha
y 铢 a la izquierda

Además, Wu Di recurrió a formas alternativas de recaudación, que podemos calificar cuanto menos de imaginativas. Una de ellas consistía en la confección de billetes con la piel de un tipo de venado poco común que se criaba en los jardines imperiales. Como he mencionado al principio del artículo, no creo que exista ningún ejemplar que pueda exponerse en museos o colecciones, pero parece ser que consistía en un trozo de cuero de un pie cuadrado (es decir, 30 x 30 cm) con un borde con flecos ricamente decorado. Los príncipes y aristócratas que acudían a palacio a presentar sus respetos al emperador debían adquirir uno de estos "billetes" por la módica cantidad de 400.000 piezas de cobre. 

Tal y como señala F. Thierry no podemos considerar a este artículo como papel moneda, dado que no se concibió para circular fuera de la corte, sino más bien como una especie de impuesto a grandes fortunas. Aunque quizá no fuera más que una ocurrencia un tanto excéntrica, (prueba de ello es que no se mantuvo en el tiempo) poco podía sospechar Wu Di que acababa de sentar las bases de una forma de dinero que milenios después sería habitual no solo en su país, sino en todo el mundo. 

Les Monnaies de la Chine Ancienne, F. Thierry, Les Belles Lettres, Paris 2017

Early World Coins & Early Weight Standards, by Robert Tye, published by Early World Coins, York 2009

Encyclopedia of Money, by Larry Allen, ABC-Clio Inc. Santa Barbara, California 1999

El Mundo Chino, J. Gernet, Editorial Crítica, Barcelona 1991

Historia Breve de China, P. Ceinos, Sílex Ediciones S.L. Madrid 2006 


6 comentarios:

  1. Vaya,parece que hasta en eso se adelantaron,sin saberlo,pero siempre que comentas sobre moneda china salen innovaciones que o bien años o siglos después se acaban copiando o adaptando a otras parte del mundo, saludos cordiales José Ramón

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    1. Hola Adolfo. Seguramente los chinos han sabido ser más pragmáticos con el dinero. En este caso simplemente fue una casualidad, pero sin duda es una buena premonición de lo que sucedio siglos más tarde. Un saludo

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  2. Fue muy fascinante leer este articulo, es impresionante la calidad del trabajo. Saludos

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    1. Muchas gracias, me alegro de que te gustara. Una de mis pasiones es la numismática oriental, poco conocida aún en nuestras latitudes. Espero verte más por aquí, un cordial saludo,

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    1. Gracias, cualquier comentario es bienvenido, y más si es de expertos ;) saludos

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