jueves, 30 de abril de 2020

MONEDAS CARTAGINESAS

En más de una ocasión he comentado que si algo he aprendido en los ocho años que llevo escribiendo artículos es que una curiosidad numismática lleva a otra. Hace dos semanas compartí unas notas sobre el jinete ibérico, reverso representativo de la que podría calificarse como primera moneda realmente "española" emitida en una época en la que Roma y Cartago trataban de establecer sus esferas de influencia en el Mediterráneo occidental, con la península ibérica como el principal teatro de operaciones. Más o menos durante la misma época los cartagineses emitieron su propia moneda, que, al igual que sus coetáneas griegas y romanas, también han llegado hasta nosotros. 

Máxima expansión de Cartago, c. 270 a.C. (fuente: wikipedia)

En más de una ocasión no he podido evitar hacerme la pregunta. Podemos saber muchas cosas acerca de las civilizaciones griega y romana no solo a través de sus monedas sino también gracias a su legado artístico y literario así como los numerosos restos arqueológicos que hoy día atraen a millones de visitantes todos los años. No es necesario ir a Roma o Atenas para comprobarlo, simplemente con darse un paseo por Sagunto o Mérida nos podemos hacer una idea. Pero, ¿qué pasa con Cartago? Se trata de una civilización que dominó parte del norte de África y el sur de la península ibérica durante siglos y sin embargo no tenemos tanta constancia de su arte o arquitectura como sí podemos tener de Grecia o Roma. ¿Quienes eran realmente los cartagineses?

Sus orígenes se encuentran en otro pueblo clave en la historia antigua de España: los fenicios. La teoría más aceptada es que Cartago, situado cerca de la actual capital de Túnez, fue una colonia fundada por emigrantes de la ciudad de Tiro (actualmente en el Líbano) en el siglo IX a.C. Una vez Tiro fue tomada por Caldea en el siglo VI a.C. Cartago se independizó y consolidó su dominio del norte de África y del Mediterráneo occidental aliándose y sometiendo a otras ciudades de origen fenicio, lo cual le dio no solo una importante base territorial (además del actual Túnez, gran parte de la franja mediterránea de África, sur de la península ibérica y grandes islas como las Baleares, Sicilia o Cerdeña) sino también un importante imperio mercantil aprovechando las factorías establecidas por los fenicios y creando otras nuevas. Esta expansión, que convirtió a Cartago en un estado próspero, llevó a constantes enfrentamientos, con los griegos primero y con los romanos después, que finalizarían con las guerras púnicas durante los siglos III-II a.C.

Pese a su indiscutida dedicación al comercio, los fenicios no acuñaron moneda y su adopción por parte de los cartagineses se produjo en fechas relativamente tardías, a finales del siglo V a. C. No parece que se debiera a una necesidad comercial, sino  militar, más concretamente para el pago de tropas mercenarias dentro del contexto de los enfrentamientos con las polis griegas por el control de Sicilia. Las primeras monedas cartaginesas fueron de plata y bronce, reproduciendo los patrones griegos en cuanto a pesos y medidas como muestran sus primeros tetradracmas de plata de 17g. Un poco más tarde, a mediados del siglo siguiente, pasaron a acuñar estáteras de electro (aleación de oro  plata) de mayor valor, equivalentes a 20 dracmas de plata. A finales del siglo IV abandonaron el dracma de plata e introdujeron una nueva denominación, el shekel, una unidad de plata con más peso, alrededor de 11 g., y acuñaron monedas de 1, 2, 3 y 6 shekel así como divisores de menor valor.  

Anversos de calco (izda.) y medio calco (dcha.) con busto de Tanit.
Miden 25 y 21 mm y pesan 9,2 y 7,6 g respectivamente

Los diseños escogidos por los cartagineses se inspiraron también en el arte helenístico aunque con características propias. Los anversos suelen presentar bustos de perfil, normalmente femeninos. En muchos casos se trata de Tanit, diosa de la fertilidad asociada a la deidad griega Perséfone y a la romana Proserpina. Es habitual encontrar también a Dido, reina legendaria a la que se atribuye la fundación de Cartago, así como el dios Melqart (ataviado con piel de león a la manera de Heracles o Hércules) y, más adelante, personajes históricos relacionados con la historia antigua de España como los generales Amílcar Barca y Aníbal. Para los reversos escogieron motivos animales, (principalmente el caballo pero también leones y elefantes), vegetales (la palmera es de los más comunes) y otros elementos coincidentes con la simbología grecorromana como la proa de un barco. Las leyendas que aparecen están escritas en caracteres fenicios, una lengua semítica, y se refieren tanto a la ciudad de emisión (como QRT HSDT de Qart-Hadasht, el nombre de la capital o SYS correspondiente al nombre púnico de Palermo en SIcilia) como a su destino (por ejemplo, MHNT para el ejército). 

Las monedas que tengo el placer de compartir hoy son dos bronces que, aunque algo difíciles de identificar debido al desgaste, muestran algunas de las características citadas más arriba. La de la izquierda de las imágenes es un calco, probablemente hispanocartaginés, con Tanit en el anverso ataviada con casco ático y un caballo parado en el reverso. La de la derecha, un medio calco, tiene un reverso muy similar y su anverso muestra también a Tanit, solo que laureada. Por las imágenes que he podido encontrar en la web seguramente es una emisión de Cartago. 

Reversos de los bronces, con su característico caballo

Ambas parecen ser del siglo III a.C., época en que Roma y Cartago se batían por el control del Mediterráneo occidental en sucesivas guerras que provocaron entre otras cosas la progresiva devaluación de la moneda púnica. Aunque tendamos a asociar la derrota de Aníbal frente a Escipión en 202 a.C. como el fin del Imperio Cartaginés, este se produjo unas décadas más tarde, a mediados del siglo II a.C. tras la tercera guerra púnica que supuso la aniquilación de Cartago como estado independiente y su incorporación un imparable Imperio Romano. Gran parte de su legado se perdió con el tiempo, siendo sus monedas de lo poco que ha llegado intacto a nuestros días para darnos una idea acerca de su lengua, arte y cultura. 

Para una buena introducción a la moneda cartaginesa os recomiendo estos enlaces: 
https://coinweek.com/featured-news/coinage-of-carthage/
https://www.ancient.eu/Carthaginian_Coinage/

Sobre el estado cartaginés: 
https://es.wikipedia.org/wiki/Estado_p%C3%BAnico

Más ejemplos de monedas cartaginesas: 
http://www.wildwinds.com/coins/greece/zeugitana/carthage/t.html
https://www.tesorillo.com/oca/hisp_cart/hisp_cart.htm

  

4 comentarios:

  1. He aprendido mucho con este post,es un milagro que hayan llegado estas monedas a nuestros días, saludos cordiales José Ramón

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    1. Es una muestra palpable de uno de los atributos que debe tener la moneda: durabilidad. Está claro que en esto los cartagineses acertaron plenamente. Gracias por tu comentario, es lo mejor que se puede decir de un post. Un saludo

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  2. Muy interesante. Exploras temas nada fàciles.
    JFS

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    1. Muchas gracias, para mi el blog siempre ha sido una excusa para aprender más acerca de una de mis pasiones, la Historia, y las monedas me dan una buena excusa para ello. Un saludo

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