martes, 30 de enero de 2018

FICHAS TELEFÓNICAS

Aunque no se trata de mi campo de investigación ni forma de coleccionismo favoritos, los que me leéis de vez en cuando habréis visto que la exonumia es un tema recurrente en este blog. La exonumia, ciencia que estudia los objetos que no son monedas pero guardan una relación directa o indirecta con éstas, ha cobrado un mayor interés en los últimos años, especialmente en lo que se refiere al coleccionismo y estudio de fichas o tokens. Hoy vamos a hablar de una de estas fichas que seguro ha aparecido en vuestros cajones más de una vez y, pese a su corta utilidad, es representativa de una época en la que los teléfonos fijos dominaban las telecomunicaciones.

Anverso de fichas telefónicas españolas de los años 60


Dentro de la exonumia, las fichas o tokens también conocidos como ""monetiformes" son objetos normalmente hechos de metales base, plástico o cartón emitidos por entes privados, empresas o particulares (aunque en algunos casos pueden estar detrás también los poderes públicos) con el fin de que sean utilizados por la población para intercambiar bienes o servicios. Es decir, cumplen con las funciones básicas de las monedas. La diferencia con éstas radica no solo en su emisión (privada vs. pública) sino sobre todo en su alcance. Mientras que las monedas y billetes son de curso legal y por tanto su validez es universal dentro de un estado o conjunto de estados, los tokens tienen por lo general un uso mucho más reducido, circunscribiéndose a un determinado tipo de bienes y servicios y a un ámbito geográfico o espacio concretos (es decir, allá donde su uso es permitido). Con respecto a su valor económico,  pueden distinguirse dos categorías principales: monetarios y no monetarios. Los primeros contienen un valor expresado en la moneda nacional y por lo tanto pueden ser, en principio, intercambiables por ésta. Los segundos no llevan impreso su valor económico (aunque por supuesto es necesario pagar para obtenerlos) por lo que únicamente pueden utilizarse para acceder a un determinado bien o servicio.

Reverso de las fichas telefónicas

El uso de fichas se remonta a tiempos muy remotos, y en ciertas épocas ha sido incluso dominante allá donde se ha producido escasez de circulante (por ejemplo, en la Inglaterra de comienzos de la Revolución Industrial). Quizá porque muchas de ellas son hoy día objeto de colección nos puede parecer algo muy lejano en el tiempo pero a poco que pensemos hoy día sigue habiendo muchos ámbitos en los que el uso de fichas está extendido. En el caso de la categoría monetaria, las más representativas hoy día seguramente sean las fichas de casino o salas de juego. En el caso de la categoría no monetaria podemos encontrar más ejemplos cotidianos en las fichas de feria, lavandería o lavacoches. El ejemplo de hoy se enmarca dentro de este último grupo y su uso no tuvo un largo alcance temporal (no debió pasar de la década) pero sí social.

Para investigar sobre las fichas telefónicas españolas he tenido que salirme ligeramente del guión. Normalmente mis entradas cuentan con una biografía sólida (aunque en muchas ocasiones tenga que tirar de Wikipedia, eso sí, contrastada con otras fuentes) pero en el caso de hoy, ante la falta evidente de fuentes bibliográficas o referencias en la web, he tenido que realizar un cierto trabajo de campo, preguntando a las personas que en su día pudieron utilizar estas fichas. Con estos valiosos testimonios y algunas referencias puntuales en internet, he podido reunir una breve descripción acerca estas fichas, que expongo a continuación.

Expendedora de fichas
(http://www.antiguedadestecnicasyrusticas.com)
Pese a su parecido en tamaño y aspecto a las pesetas rubias de la época, su precio era de tres pesetas, aunque su valor se podía medir en tiempo: tres minutos de llamada por ficha. Debieron emitirse a mediados de los años 60 del siglo pasado y su vida útil no debió prolongarse más allá de la época de la Transición. Son metálicas, y por su color y consistencia podemos pensar que se trata de un material similar a la de las pesetas coetáneas, es decir,  una aleación de cobre, aluminio y níquel. Se podían adquirir en estancos y en aquellos establecimientos con teléfonos públicos de fichas, sobre todo bares y cafeterías, aunque existían también máquinas expendedoras. No todos los teléfonos públicos funcionaban con fichas metálicas, parece ser que las cabinas callejeras, puestas en marcha durante esta misma época, funcionaban ya con monedas. 
Teléfono público de fichas
(http://www.antiguedadestecnicasyrusticas.com)

Seguramente la razón por la que no he podido encontrar mucha información al respecto se debe al poco entusiasmo que las fichas telefónicas despiertan en nuestro país. Y no es para menos, ya que la contribución española a la creación y diseño de tokens telefónicos termina aquí. En otros países como Italia, Brasil, China o la extinta Unión Soviética su uso ha sido más generalizado y dilatado en el tiempo que en España, y por tanto existe una mayor variedad y originalidad en los diseños, convirtiéndose así en un interesante objeto para coleccionistas. No hay más que echar un vistazo a esta web para darnos cuenta del potencial que pueden tener estas fichas para el coleccionismo actual:  http://www.telephonetokens.com/tokens.php

En cualquier caso, ha sido un auténtico placer ofrecer hoy algo aquí un poco distinto a lo que acostumbro, así como adentrarme en una época no muy lejana, en la que realizar una llamada fuera de casa podía convertirse en un auténtico desafío si no se disponía de efectivo (o fichas) o si no existía un teléfono público cerca. Una época como la de mi tía abuela Julia, en cuya casa encontré este pequeño recuerdo. A ella, que se fue para siempre hace un año a punto de cumplir los 96 le dedico esta entrada, sin poder dejar de agradecerle éste y todos los maravillosos recuerdos que nos deja. Stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus...





4 comentarios:

  1. Muy interesante ya que yo viví aquella época. También muy bonito y emotivo el recuerdo a la tía Juli a la que quería muchísimo.

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    1. Muchísimas gracias, sobre todo porque tú eres una de esas personas a las que "perseguí" para conseguir algo de información. Sobre la tía, qué menos que dedicarle un pequeño recuerdo a alguien que nos dio tanto. Se merece eso y muchísimo más. Un fuerte abrazo,

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  2. Ya comenté la entrada en Facebook, impecable como siempre,un saludo!

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    1. Gracias Adolfo, un placer verte también por aquí ;) Recibe un cordial saludo

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