sábado, 10 de octubre de 2015

BILLETES DE PRUEBA

Una de las cosas que más me atraen del coleccionismo de monedas y billetes es el aprendizaje constante que supone para los que nos adentramos en este campo. No solo disfrutamos haciéndonos con aquello que nos atrae, sino que no dejamos de sorprendernos ante nuevos descubrimientos.  Recientemente, y gracias (cómo no) a Coincraft, he dado con los llamados billetes de prueba (test notes en inglés), es decir, emisiones no destinadas a la circulación realizadas por todas aquellas empresas y entidades implicadas en la producción de billetes: grabadores, impresores, diseñadores, proveedores de elementos de seguridad, productores de papel moneda y polímero, fabricantes de cajeros automáticos y, por supuesto, bancos centrales.

Anverso de billete de prueba de Thomas De La Rue


Las finalidades que tienen estas impresiones son diversas.  Las primeras que nos vienen a la mente son las que tienen que ver con el simple ensayo de diseños innovadores o de elementos de seguridad, aspectos en los que la impresión de dinero evoluciona constantemente. Pero en muchos casos los billetes de prueba esconden otras intenciones, como las promocionales y de marketing. En este sentido, es habitual que grandes compañías impresoras y de sistemas de seguridad utilicen sus propias pruebas como "tarjetas de visita", con el fin de impresionar a clientes presentes o potenciales. Un tipo de publicidad muy inteligente, pues como vimos con los billetes de un millón de dólares, es extraño que alguien se deshaga de algo parecido a un billete, aunque éste apenas tenga ningún valor.

Desde la década de 1970 la disponibilidad rápida de dinero en efectivo ha sido cada vez más importante en un mayor número de países. Los fabricantes de cajeros automáticos y otros sistemas de gestión de efectivo se encuentran en este sentido entre los mayores emisores de billetes de prueba, utilizados para comprobar la eficacia de su maquinaria. Estas emisiones se caracterizan en general por ser más funcionales, es decir, menos "artísticas" que las producidas por compañías impresoras o bancos centrales.

Por último, aunque no por ello menos importante, también se utilizan las emisiones de prueba para conmemorar convenciones de coleccionistas, vendedores o autoridades monetarias, como demuestran los billetes de la International Bank Note Society. El coleccionismo de billetes de prueba se está poco a poco abriendo camino en el campo de la notafilia, algo que no es de extrañar dada la enorme variedad existente. Se calcula que más de 200 empresas producen o han producido billetes de prueba, entre las cuales destacan especialmente Giori, American Banknote Company, KBA- NotaSys, De La Rue, François Charles Oberthur Fiduciaire y la multinacional de cajeros automáticos NCR. El billete que muestro en las imágenes fue emitido por el fabricante británico Thomas De La Rue, empresa que nos es muy familiar puesto que en alguna ocasión el Banco de España requirió de sus servicios. Resulta interesante el hecho de que, en el caso de esta emisión, los impresores pretenden combinar su lado funcional-publicitario (como puede comprobarse en su anverso) con su faceta más artística y decorativa (en el reverso), inspirada sin duda en diseños de principios del siglo XX. 

Reverso del mismo billete de prueba

La duda que nos surge siempre que empezamos a estudiar este tipo de emisiones es si, al tener características similares a los billetes oficiales, han sido alguna vez puestos en circulación. La respuesta es negativa, ya que en muchos casos se nota claramente que son artículos de fantasía, y además suelen carecer de aspectos básicos como número de serie, elementos de seguridad e incluso de valores. No obstante, sí existen algunos casos de diseños de billetes de prueba que posteriormente han formado parte de billetes oficiales, concretamente algunos provenientes de la American Banknote Company y de Giori. 

Los billetes de prueba, en definitiva, están ganando su propio espacio en el mundo del coleccionismo al compartir muchas cualidades de la notafilia clásica: variedad, originalidad, cierta dosis de historia y, por qué no mencionarlo, asequibilidad. Aunque, como ocurre con muchos artículos, también podemos encontrarnos con diferentes precios e incluso sorpresas, pues algunos ejemplares del siglo XIX han alcanzado valores de varios miles de dólares en las subastas. 

Existen catálogos especializados en las emisiones de prueba, pero si queréis ver un buen resumen, os dejo los siguientes enlaces: 

http://currency_den.tripod.com/testnotes/atm.pdf
http://currency_den.tripod.com/testnotes/ptnl.pdf

Para más información y curiosidades relacionadas con los billetes de prueba, os dejo este interesante artículo: 

"Printers’ Test Notes – A Primer" - Artículo publicado en 2015 en la revista de la International Bank Note Society (IBNS)
http://currency_den.tripod.com/testnotes/printer.pdf




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