viernes, 23 de enero de 2015

MONEDAS CON BRAILLE

Estas cuatro monedas de tres países diferentes tienen el
alfabeto Braille en común
Aprovechando que el pasado 4 de Enero se celebró el Día de Braille es un placer dedicar la entrada de hoy a aquellas monedas que han incorporado este sistema de lectura y escritura en sus emisiones. Cuando era pequeño, hace ya unas tres décadas, solía fijarme por las calles de Madrid en los vendedores de cupones de lotería de la ONCE (Organización Nacional de Ciegos Españoles). Todas estas personas tenían discapacidad visual en mayor o menor medida (por aquel entonces la ONCE era una organización dedicada exclusivamente a las personas ciegas y no a las personas con discapacidad en general como ocurre hoy en día) y yo no podía evitar preguntarme si serían capaces de distinguir las monedas que manejaban. Por supuesto, las personas ciegas pueden desarrollar enormemente su sentido del tacto, por lo que estoy seguro de que podrían calcular el peso y tamaño de las monedas solo con sopesarlas. 


No obstante, ¿qué sucede cuando salen emisiones nuevas de monedas que conviven con las antiguas? ¿o si algunas denominaciones nuevas son similares en peso y tamaño a las anteriores pero de diferente valor? En estos casos pueden surgir dificultades para las personas con discapacidad visual, fácilmente evitables si desde los poderes públicos se apuesta por la integración y se incluye el sistema Braille en sus monedas.

Detalle de la moneda de 100 pesos
de Méjico (1-0-0)
Puede decirse que Louis Braille (1809-1852) fue todo un pionero en lo que a integración se refiere, y un modelo hoy en día para todas las personas con discapacidad. Ciego desde su infancia, se esforzó en demostrar que las personas ciegas no debían resignarse a la marginación social y cultural y en 1825 inventó el alfabeto que lleva su nombre. Este sistema consiste en una serie de puntos en relieve organizados en torno a una matriz de seis puntos, dispuestos en dos columnas paralelas de tres puntos cada una. Las letras o signos vendrán determinadas por la presencia o ausencia de puntos, resultando un total de 64 combinaciones. Así, no solo se obtienen las letras del abecedario sino también los números, signos de puntuación, mayúsculas e incluso las notas musicales. Se puede adaptar a cualquier idioma y a disciplinas diversas como las ciencias, la música o las matemáticas. Gracias al sistema Braille las personas invidentes pueden leer a través del tacto y escribir utilizando aparatos especializados como la máquina Perkins.



Detalle de la moneda de 5 cts de Perú
(0-5 precedido de un punto)
Allá por las décadas de 1980 y 1990 varios países tuvieron la acertada iniciativa de incorporar el Braille a sus monedas, como Méjico o Perú. Como podemos ver en las imágenes, sus monedas de entonces muestran la denominación en numerales en la parte superior del anverso o en el reverso. Por ejemplo, en el caso de la moneda de 100 pesos mejicanos, tenemos estos tres signos: ˙(1) .:(0) .:(0) que se reducen a dos signos en el caso de los 10 pesos:˙(1.:(0) La moneda de Perú contiene además un punto al comienzo que indica que es fraccionaria (5 céntimos). Más cerca de casa, Italia incorporó el Braille en sus monedas de 500 liras anteriores al euro, aunque no parece que lo extendieran a las demás denominaciones. En este caso, el numeral 500 va precedido de una “l” mayúscula (los tres puntos verticales de la izquierda) seguida de otro punto, que indica de qué moneda se trata. Para acceder al alfabeto Braille completo os recomiendo visitar la página web de la ONCE.  


Desgraciadamente, parece ser que los países que habían adoptado el texto Braille para su circulante fueron perdiendo interés en incluirlo en sus emisiones posteriores. Recientemente el Braille ha aparecido en diferentes monedas conmemorativas europeas, norteamericanas o indias. Es positivo sin duda rendir homenaje a una forma de comunicación que ha permitido a muchas personas acceder a oportunidades que antes parecían inalcanzables. Pero, desde mi humilde opinión, sería más positivo retomar la idea de incorporar el Braille a nuestras monedas y billetes puesto que los avances de una sociedad se miden, entre otras cosas, en cómo ésta consigue integrar a las personas con discapacidad. No olvidemos que el sistema Braille es mucho más que un alfabeto: es la llave para el estudio, la formación, la comunicación, la expresión y,en definitiva, un futuro mejor para un gran número de personas. 

El numeral 500 (parte derecha) precedido de la L mayúscula
(tres puntos verticales) en la moneda de 500 liras de 1996
http://www.once.es/new/servicios-especializados-en-discapacidad-visual/braille




2 comentarios:

  1. Desconocía esta información, excelente articulo como todos José Ramón . Un saludo.

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    1. Muchas gracias Rafael, la verdad es que son monedas muy fáciles de acceder para los coleccionistas, aunque desgraciadamente no exista mucho interés hoy en día en continuar con su emisión. Un saludo,

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