viernes, 28 de septiembre de 2012

MONEDAS DE LA CATALUÑA NAPOLEÓNICA


Anverso de una moneda de un cuarto de 1808
Hace poco tiempo cayó en mis manos una curiosidad que seguro será muy familiar para todos los coleccionistas de monedas españolas: los cuartos y las pesetas acuñadas en Barcelona tras la ocupación napoleónica de 1808. Para toda persona mínimamente conocedora de la historia de España, el año 1808 presenta un claro punto de inflexión. La ocupación francesa supuso la caída de la monarquía borbónica después de más de un siglo, y al mismo tiempo desencadenó una contestación popular tan fuerte como inesperada que desembocó en la Guerra de la Independencia. El rey José, hermano de Napoleón, trató de implantar un modelo de gobierno y administración "a la francesa" a través de la Constitución de Bayona. Este sistema, aunque autoritario en las formas,  trataba de recoger en parte los principios del liberalismo burgués surgidos de la Revolución Francesa, como el reconocimiento de derechos fundamentales (libertad de movimientos, inviolabilidad del domicilio, libertad de imprenta) y asumía la puesta en marcha de reformas económicas y administrativas de corte ilustrado (supresión de aduanas internas, separación del Tesoro público del de la Corona, etc). No obstante, Napoleón nunca mostró un gran interés en respetar la autonomía de su hermano, y su intervencionismo en asuntos españoles fue patente en todo momento. Así, el Emperador siempre fue proclive a la desmembración del Reino de España con vistas a una futura anexión. Prueba de ello fue el decreto de febrero de 1810 por el cual los territorios situados al norte del Ebro adoptaban una administración independiente, lógicamente, bajo la tutela francesa. Este intervencionismo, así como la fuerza cada vez mayor de la contestación interna, debilitaron rápidamente el reinado de José, que apenas pudo hacer efectivo su afán reformista.


Reverso de la misma moneda. Mide 21 mm. y pesa 2,25 grs.
Un resultado directo de los intentos de Napoleón por desmembrar España puede verse en la acuñación de nueva moneda en Barcelona a partir de 1808. Bajo el decreto de 1810 Cataluña quedaba de iure separada del resto de España, y una buena forma de demostrarlo consistía en producir una moneda distinta a la del resto del país. De esta manera, se llevaron a cabo entre 1808 y 1814 emisiones en cobre, plata y oro tal y como se detalla a continuación:

  • Cobre: monedas de ½ cuarto, 1 cuarto (como la de la imagen), 2 cuartos y cuatro cuartos.
  • Plata: monedas de 1 peseta, 2 ½ pesetas y 5 pesetas
  • Oro: monedas de 20 pesetas

Dentro del sistema monetario español anterior a la adopción del sistema decimal, los cuartos habían sido monedas de cobre equivalentes a cuatro maravedís, mientras que el término “peseta” se había utilizado con anterioridad en Cataluña para denominar a la fracción del real de a ocho, es decir, la moneda de plata de referencia en la España de la época. No obstante, estas fueron las primeras monedas que oficialmente tenían esta denominación en su reverso.

El estilo de estas acuñaciones catalanas imitaba al de las monedas emitidas en Francia durante el Consulado y todas tienen en común el escudo laureado de Barcelona en el anverso. Como nos podemos imaginar, en ningún caso se hace mención del Rey José en ellas. Para ver todas estas monedas con más detalle, os recomiendo esta página: http://www.maravedis.net/ocupacion_barcelona.html

Lo que encuentro más curioso de todo es el hecho de que, si bien estas monedas fueron concebidas como un medio para desmembrar el Reino de España, poco podían sospechar los franceses que varias décadas después, en 1868, la peseta sería adoptada como unidad monetaria nacional, convirtiéndose de esta manera en un símbolo puramente español durante más de cien años. La Historia está llena de ironías…



Artola, M. La burguesía revolucionaria 1808-1874 Alianza Editorial, Madrid 1990 pp. 24-28

2 comentarios:

  1. Supongo que Francia pretendía desconectar Cataluña de Castilla con intenciones anexionistas pero tenemos que reconocer que el sistema monetario en Cataluña ha sido diferente durante siglos y que los croats, diners, òbols... muestran que esto es así incluso en el siglo XVIII. Los Austrias y Borbones se refieren a ellos mismos como Hispaniarum rex (rey de las Españas), en plural,y la dispersión de tipos de monedas -cuartos por ejemplo- y de cecas llegarán hasta Isabel II. La referencia a España como un todo en singular no se consolidará hasta la primera república, creo. Francia suele mirar a Cataluña como una región intermitentemente francesa como muestran sus catálogos de moneda en referencia a los reinados de Luis XIII y Luis XIV.

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    1. Muy cierto, Joan, gracias por la puntualización. Recibe un cordial saludo,

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