martes, 16 de octubre de 2018

EL FELÚS MARROQUÍ

Son ya unos cuantos años escribiendo en este blog acerca de curiosidades de la numismática y la notafilia, y en ningún momento hasta ahora he dedicado un espacio a nuestro vecino del sur. Creo que ya ha llegado ese momento, y lo voy a hacer con una pieza que a buen seguro ha llamado vuestra atención alguna vez por su parecido con los grandes bronces romanos o bizantinos, aunque muy distante de ellos en el tiempo: el felús marroquí. Aunque felús es el nombre genérico que recibe la moneda de cobre musulmana de poco valor, el marroquí destaca por su inconfundible estilo y modo de fabricación, como veremos a continuación.

Monedas de 1 felús (izda.) y 4 feluses (dcha.) con la estrella de seis puntas. El felús
mide 18 mm. y pesa 3,79 grs. La pieza de 4 feluses mide 28 mm. y pesa 10,02 grs. 

Marruecos, reunificado bajo la dinastía Alauí en el siglo XVII, consiguió mantener un alto grado de independencia y prosperidad económica gracias a su posición estratégica (puerta del continente africano, situado entre dos mares), a sus riquezas naturales y a su apertura al comercio internacional, hecho éste que a la postre sería letal para sus intereses. Las potencias europeas, que durante el siglo XIX comenzaron un proceso de industrialización que les llevaría a la conquista de extensos imperios coloniales de los que adquirir materias primas, pusieron a prueba esta independencia en numerosas ocasiones. Como otros tantos estados extra-europeos, Marruecos fue progresivamente forzado a aceptar acuerdos comerciales cada vez más desiguales, acompañados de intervenciones militares extranjeras en algunos casos que lo acabaron convirtiendo de facto en una colonia de sus vecinos del norte.  Los continuos enfrentamientos con Francia en la frontera de Argelia y la expedición de O'Donnell de 1859-60, una de las pocas victorias militares que España pudo lucir durante casi todo el siglo, concluyó con ventajas económicas y territoriales para los europeos que mermaban considerablemente las capacidades de el reino alauí de competir en igualdad de condiciones.

"Árbol" de feluses (imagen de Odd &
Curious Money, C. Opitz)
Esta intervención española puede explicar en gran medida la facilidad que tenemos hoy en día los coleccionistas de encontrar moneda marroquí de la época, ya que según parece muchos fueron traídos por soldados españoles e incluso puestos en circulación, siendo conocidos por el apelativo popular de "chavos morunos". El sistema monetario marroquí del siglo XIX continuaba la tradición iniciada por los árabes a finales del siglo VII basada en la tríada dinar-dirhem-felús, aunque en este momento el reino alauí emitía sobre todo moneda de cobre, viéndose obligado a importar moneda de plata del exterior con el consiguiente caos monetario interno que ello generaba.


Según la información a la que he podido acceder, procedente sobre todo de foros de coleccionismo numismático, el felús de cobre que hoy tengo el placer de compartir tenía las denominaciones de 1/2 (13-14 mm.), 1 (17-20 mm y entre 3 y 5 grs. de peso), 2 (21-24 mm. entre 6 y 8 grs.) y 4 (27-30 mm. y 9-11 grs.). Suele haber bastante disparidad en los pesos y medidas, seguramente explicada por su técnica de fabricación, basada no en la acuñación sino en el fundido, de forma muy similar a las monedas cash orientales, protagonistas habituales de este blog. Así, al igual que con las monedas chinas, es posible encontrar "árboles" de feluses. Los moldes empleados solían contener tres filas de cuatro monedas cada una, que eran separadas una vez el metal se enfriaba. Si bien hacerse con uno de estos árboles como el que aparece en la imagen es bastante complicado, sí es habitual encontrar en una moneda restos de las "ramas" o canales que unían las piezas del mismo molde. 

Una ventaja de estas monedas es su claridad en cuanto a datación y ubicación geográfica, pues los reversos muestran nítidamente el año de emisión (según el calendario musulmán) así como el nombre de la ceca en árabe. En el caso de las piezas de 4 feluses que muestro en las imágenes tendríamos una de Marrakech de 1868 (año 1285 de la Hégira) y otra de Fez de 1870-71 (año 1288 de la Hégira), ambas emitidas bajo el reinado del sultán Mohammed IV (1859-1873). 

Reversos de dos monedas de 4 feluses, de peso y medida muy similar. La de
la izda lleva la marca de la ceca de Marrakech y el año 1285 H., es decir, 1868.
La de la dcha. lleva la marca de la ceca de Fez y el año 1288 H. (1870-71) 
No obstante, uno de los aspectos más llamativos lo constituye la omnipresente estrella de seis puntas, que aparece en prácticamente todas las piezas, a veces en anverso y reverso a la vez. Aunque hoy en día este símbolo se relaciona exclusivamente con el judaísmo, sus orígenes son tan remotos como inciertos, y han sido numerosas las culturas que han coincidido en dotarle de un carácter fuertemente espiritual. El Islam no fue una excepción en este sentido, algo que no sorprende si además tenemos en cuenta que esta religión considera profetas a antiguos reyes israelíes como David y Salomón. 

Toda acción va acompañada de una reacción, y la crisis del siglo XIX provocó un considerable malestar entre la población marroquí, que llegó a identificar a los extranjeros como el origen de muchos de sus males. Los enfrentamientos con España, de hecho, condicionarían no solo las relaciones hispano-marroquíes, sino también la agenda política española de la mayor parte del siglo XX como bien sabemos. No obstante, todos estos acontecimientos tendrían lugar sin los feluses de hoy, pues la nueva maquinaria de producción de moneda se comenzaría a introducir en el reino alauí a finales del siglo XIX, con el consiguiente abandono de las antiguas técnicas de elaboración manual. 


Laroui, A. Historia del Magreb. Desde los orígenes hasta el despertar magrebí. Ed. Mapfre S.A. Madrid 1994 pp. 302-312
Odd and Curious Money, descriptions and values, by Charles J Opitz, 2nd Edition 1991

10 comentarios:

  1. Muy interesante el post sobretodo la aclaración del por qué aparecían los símbolos en las monedas marroquíes de aquella época,un saludo José Ramón

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    1. Muchas gracias Adolfo, son monedas muy cercanas pero de las que por lo general sabemos poco. Un saludo,

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  2. Muy bien explicado, me encanta saber y he aprendido mucho. Gracias José Ramón Vicente.

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    1. Me alegro mucho. Gracias a tí por leerlo y animarme a seguir publicando curiosidades. Un saludo,

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  3. muchas gracias José Ramón , no sabía nada acerca de los orígenes de esta moneda que tengo la suerte de tener. La guardo y la atesoro por el valor histórico. Muchas gracias !!!!

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    1. No hay de qué, Miriam, me alegro de que sea de ayuda, y de que guardes uno de estos pequeños tesoros muy cercanos a nuestra historia. Un saludo y hasta pronto,

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  4. Muchas gracias José Ramón! Me ayudado aclarar todas las dudas que tenía sobre esta estraña moneda. Un saludo

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    1. No hay de qué, siempre es un placer poder hacer algo de divulgación sobre monedas tan interesantes. Y ayudar a coleccionistas como tú :) un saludo

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  5. Muy interesante, gran trabajo Ramón!

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    1. Muchísimas gracias! Es un placer escribir sobre una moneda tan cercana en la distancia pero lejana culturalmente. Un saludo,

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