sábado, 30 de diciembre de 2017

LOS PRIMEROS BILLETES DEL MILENIO

No es la primera vez (y seguro no será la última) que comparto en mi blog artículos conmemorativos. Como sabéis los que me visitáis de vez en cuando, la Historia es uno de los aspectos que más me motivan en la búsqueda de curiosidades, por lo que todos aquellos productos numismáticos que rememoren hechos históricos concretos pueden siempre tener cabida aquí. No obstante, no es éste un tema en el que yo me prodigue especialmente, ya que por lo general prefiero aquellas monedas o billetes que han hecho historia, no los que la recuerdan, pero el billete de hoy me ha servido para reflexionar sobre ciertos aspectos que me gustaría compartir a continuación, coincidiendo con este 2017 que ahora termina. Cuando lo adquirí, pensé que podría tratarse de la primera emisión del tercer milenio, pero investigaciones posteriores pusieron en duda esta posibilidad.
Anverso del billete de 2 dólares fiyianos conmemorativo del año 2000


El billete en cuestión es una emisión de 2 dólares fiyianos que conmemora de forma manifiesta la llegada del nuevo milenio. El anverso, que homenajea al primer presidente que tuvo Fiyi una vez constituido como república en 1987, Penaia Ganilau, se enorgullece también de ser el primero en celebrar la llegada del año 2000 (expresado como Y2K en alusión al temido "efecto 2000"). El reverso, además de mostrar la belleza natural de este país oceánico y su variedad étnica y cultural, se reivindica como el primer estado en dar la bienvenida al nuevo milenio, reproduciendo un mapa de su parte oriental por el que pasa el meridiano 180º bajo un sol naciente. No es habitual, al menos en mi experiencia, encontrar billetes conmemorativos: por lo general esta función se deja a las monedas, que tienen más resistencia y durabilidad. Los billetes se suelen emplear más para emisiones de fantasía ya que dejan más lugar a la imaginación y son menos costosos y más fáciles de producir.

Detalle del anverso: ¿el primer país del milenio?
Pero en este caso merecía la pena una emisión de estas características, al fin y al cabo un cambio de milenio no se ve todos los días. De hecho, Fiyi no fue la única nación que tuvo la idea de conmemorar el año 2000 en sus billetes. China, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, la República Checa o Eslovaquia entre otros también lo hicieron. Recuerdo que el año 2000 se vivía con una mezcla de fascinación y temor. El 2000, durante mucho tiempo sinónimo de un futuro unas veces idealizado y otras apocalíptico, se convertía en presente de la noche a la mañana. Tras la caída del muro de Berlín, la ampliación de la Unión Europea, una economía en crecimiento, y sin la la amenaza yihadista aún percibida como un peligro inminente, el final del siglo XX se afrontaba con cierto optimismo. No obstante, había un asunto que centraba las preocupaciones de los gobiernos de entonces: los potenciales problemas derivados del llamado "efecto 2000", expresado en el numerónimo Y2K. El uso de dos dígitos para reflejar los años en la mayor parte de los programas informáticos hacía presagiar una reacción en cadena de imprevisibles consecuencias cuando de repente los ordenadores regresaran a 1900 (o incluso a un surrealista 19100). Se temía que todo el software que llevara alguna fecha (la gran mayoría) fallase, por lo que si servicios primarios como el suministro de energía o emergencias se detenían esto podía provocar que otros muchos sistemas colapsaran. Al final, y pese a que se registraron algunos problemas informáticos el 1 de Enero de aquel año, la mayor parte de los países se habían preparado de sobra para evitar cualquier riesgo de parálisis, con lo que todo el mundo pudo celebrar la llegada del final de siglo y milenio con total normalidad. 

El archipiélago de Fiyi presumía además por ser el primer país que saludaba el nuevo milenio dada su singular posición geográfica en medio del Océano Pacífico, allí donde se sitúa la llamada "línea internacional de cambio de fecha", coincidente con el meridiano 180º. Como es sabido, en esta zona del Pacífico los territorios pueden encontrarse en días diferentes dependiendo del lado en el que se sitúen con respecto a esta línea imaginaria. Así, Samoa Occidental, que se encuentra al oeste de esta línea va un día por delante de la Samoa estadounidense que se encuentra al este, pese a que la hora es prácticamente la misma. Es cierto que el meridiano 180º toca tierra en las islas Fiyi, pero este meridiano no coincide totalmente con la línea de cambio de fecha, sino que le sirve de referencia. En realidad la línea de cambio de fecha se ha alterado para incluir en el mismo huso horario a determinados estados o territorios, muchas veces dependiendo de sus intereses políticos o comerciales. Así, por ejemplo, si bien el meridiano 180º corta por la mitad las Islas Aleutianas de Alaska, no existen dudas acerca del lado de la línea en el que todas deben incluirse, en este caso el oriental. Por otra parte, el estado de Kiribati, también partido en dos por el meridiano 180 decidió en 1995 situarse en la parte occidental de la línea de cambio de fecha para evitar que un mismo país viviera en dos días diferentes con las consiguientes confusiones y desajustes. Por esta razón Fiyi no pudo ser el primer país en recibir el nuevo milenio, sino Kiribati. El huso horario de Fiyi en relación con el meridiano de Greenwich es de +12 mientras que el de Kiribati es +13 y +14. 

Reverso del billete. A la izquierda, detalle de las islas sobre el meridiano 180º
Aún así, podríamos pensar que Fiyi pudo ser el primer país en recibir el nuevo milenio que además decidía conmemorarlo en sus billetes. De nuevo, acabaríamos decepcionados. Nueva Zelanda, que se encuentra en la misma zona horaria que Fiyi, sacó también una serie conmemorativa del año 2000. Es más, el Banco Central de este país permitió a las Islas Chatham, situadas al este en el curioso huso horario +12  3/4, emitir una serie conmemorativa para uso local  que fue puesta en circulación el 1 de Enero de ese año, lo que les convierte con bastante seguridad en los verdaderos primeros billetes del milenio. 

Pero tampoco es conveniente sacar punta a todo, y menos en estas fechas. Lo más importante es que mi colección cuenta ahora con un billete conmemorativo de un momento histórico singular, emitido por uno de los primeros países en vivirlo. Un billete cuya mayor peculiaridad reside quizá en combinar oficialidad con elementos de fantasía, presentes en el diseño y en su reivindicación como primer país del milenio. Y, pese a que es inevitable sentir cierta nostalgia al recordar estos hechos como un pasado cada vez más lejano, debemos siempre poner nuestras miras en el futuro, sobre todo en este nuevo 2018 a punto de comenzar que nos traerá sin duda muchas más curiosidades. Yo al menos pondré todo de mi parte para que así sea. 

A todos y todas, os deseo lo mejor para este nuevo año. 

Sobre el "efecto 2000": 
https://histinf.blogs.upv.es/2012/12/18/el-efecto-2000/
Sobre billetes conmemorativos del año 2000: 
http://tomchao.com/millen.html
Sobre la línea internacional de cambio de fecha: 

2 comentarios:

  1. Hola José Ramón, decirte que tuve mi época de aficionarme a la notafilia,muy breve tengo muy poco material,pero este post me anima a escarbar en mi micro colección,un cordial saludo y buen año

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    1. Hola Adolfo, feliz año para ti también. Los billetes pueden ser muy interesantes también, y, como podemos ver, pueden contener mucha información relevante. Gracias por tu comentario, un saludo

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